La Revuelta dio la bienvenida este pasado lunes al mes de mayo con la participación de dos invitados de lo más dispares: el cómico Berto Romero, que aterrizó en el programa de David Broncano para presentar su nueva película, Pizza movies; y la influencer Lola Lolita, quien dio el pistoletazo de salida a la tercera edición de su parque temático.. Así, después de un divertido relevo entre ambos invitados, la tiktoker alicantina se convirtió en la gran protagonista de la recta final del programa, no solo por su peculiar y desenfadada forma de promocionar la tercera edición de su festival, Lola Lolita Land, sino por su naturalidad a la hora de hablar del crecimiento del odio en internet a lo largo de la última década y de cómo este constante aluvión de comentarios negativos le habría terminado pasando factura.. «Me da un poco de pena», admitía durante la entrevista Lola Moreno, como se llama en realidad, asegurando que cuando ella comenzaba a despuntar y adquirir notoriedad en redes sociales «todo era de color de rosa» y nada parecía presagiar esa oleada de hate que vendría después. «Hoy siento que la gente se desfoga insultando a gente y tal», agregó.. Lejos de dejarlo ahí, Broncano le preguntó acerca de cómo había lidiado con el acoso en redes sociales en su caso, una desagradable situación que, según la invitada, se habría hecho más visible este último año, coincidiendo con su fichaje como colaboradora de El hormiguero. «Cuando me fui de aquí, estuve en el otro bando, con tu amigo Pablo», señaló ella, en tono de humor, y agregó: «Yo estuve ahí seis meses trabajando con él. Pero he vuelto, uno siempre vuelve a donde fue feliz».. A pesar de estas declaraciones, que muchos usuarios han identificado como un posible ‘dardo’ a Pablo Motos y su programa, la influencer recalcó que «aprendió mucho» durante su etapa televisiva, incluso a raíz del hate al que se vio expuesta. «Empecé a recibir muchos insultos de gente de 40,50 y 60 años, algo a lo que nunca había estado acostumbrada, que era sobre todo gente joven», comentó ella.. Tal habría sido el nivel de desgaste que le produjo esta masiva campaña de hate por su participación en televisión que incluso se atrevió por primera vez a acudir a terapia para recibir tratamiento psicológico. «Empecé con el psicólogo, que era algo de lo que nunca había tirado y me ha venido muy bien. Siempre me reforzaba con mis amigos y mi familia, aunque yo como soy tan cerrada no me gustaba contarle las cosas ni a mi madre ni a mi pareja», confesó.
La ‘tiktoker’ alicantina regresa al programa de David Broncano para presentar la tercera edición de su festival ‘Lola Lolita Land’.
20MINUTOS.ES – Televisión
La Revuelta dio la bienvenida este pasado lunes al mes de mayo con la participación de dos invitados de lo más dispares: el cómico Berto Romero, que aterrizó en el programa de David Broncano para presentar su nueva película, Pizza movies; y la influencer Lola Lolita, quien dio el pistoletazo de salida a la tercera edición de su parque temático.. Así, después de un divertido relevo entre ambos invitados, la tiktoker alicantina se convirtió en la gran protagonista de la recta final del programa, no solo por su peculiar y desenfadada forma de promocionar la tercera edición de su festival, Lola Lolita Land, sino por su naturalidad a la hora de hablar del crecimiento del odio en internet a lo largo de la última década y de cómo este constante aluvión de comentarios negativos le habría terminado pasando factura.. «Me da un poco de pena», admitía durante la entrevista Lola Moreno, como se llama en realidad, asegurando que cuando ella comenzaba a despuntar y adquirir notoriedad en redes sociales «todo era de color de rosa» y nada parecía presagiar esa oleada de hate que vendría después. «Hoy siento que la gente se desfoga insultando a gente y tal», agregó.. Lejos de dejarlo ahí, Broncano le preguntó acerca de cómo había lidiado con el acoso en redes sociales en su caso, una desagradable situación que, según la invitada, se habría hecho más visible este último año, coincidiendo con su fichaje como colaboradora de El hormiguero. «Cuando me fui de aquí, estuve en el otro bando, con tu amigo Pablo», señaló ella, en tono de humor, y agregó: «Yo estuve ahí seis meses trabajando con él. Pero he vuelto, uno siempre vuelve a donde fue feliz».. A pesar de estas declaraciones, que muchos usuarios han identificado como un posible ‘dardo’ a Pablo Motos y su programa, la influencer recalcó que «aprendió mucho» durante su etapa televisiva, incluso a raíz del hate al que se vio expuesta. «Empecé a recibir muchos insultos de gente de 40,50 y 60 años, algo a lo que nunca había estado acostumbrada, que era sobre todo gente joven», comentó ella.. Tal habría sido el nivel de desgaste que le produjo esta masiva campaña de hate por su participación en televisión que incluso se atrevió por primera vez a acudir a terapia para recibir tratamiento psicológico. «Empecé con el psicólogo, que era algo de lo que nunca había tirado y me ha venido muy bien. Siempre me reforzaba con mis amigos y mi familia, aunque yo como soy tan cerrada no me gustaba contarle las cosas ni a mi madre ni a mi pareja», confesó.
