Ser banquero en Ucrania tiene algunas facetas sorprendentes. Hace unas semanas, Mikael Björknert decidió abrir al público varias sucursales del mayor banco de Ucrania, PrivatBank, que dirige desde enero de 2025. El objetivo no era captar nuevos clientes, sino ofrecer unas horas de calefacción a los ucranianos privados de electricidad por los misiles rusos.. Seguir leyendo
Las entidades se mantienen alejadas de la corrupción gracias a su independencia respecto al Gobierno
Ser banquero en Ucrania tiene algunas facetas sorprendentes. Hace unas semanas, Mikael Björknert decidió abrir al público varias sucursales del mayor banco de Ucrania, PrivatBank, que dirige desde enero de 2025. El objetivo no era captar nuevos clientes, sino ofrecer unas horas de calefacción a los ucranianos privados de electricidad por los misiles rusos.. Björknert, nacido en Suecia, también tiene preocupaciones más tradicionales y habituales en el sector. Su banco, de propiedad pública y centrado principalmente en la banca minorista, está tratando de expandirse al mercado corporativo, enfrentándose a sus rivales. Sabe que el período de altos tipos de interés diseñado por el banco central de Ucrania para mantener a flote la moneda y controlar la inflación terminará algún día, lo que reducirá los beneficios que obtienen los bancos nacionales al comprar bonos del Estado o certificados de depósito del banco central. Y, por supuesto, la vida de los banqueros sería mucho más fácil sin la invasión rusa, que agravó la pérdida de sus operaciones en Crimea en 2014 al impedir a las entidades desarrollar sus actividades en otras tres regiones anexionadas por Moscú desde 2022.. Pese al contexto bélico, los préstamos morosos en el sector bancario ucraniano –definidos como aquellos en los que no se han pagado intereses durante más de tres meses– han disminuido en los últimos dos años. Alcanzaron un máximo del 39% en el verano de 2023, después de que los bancos se apresuraran en los primeros años de la guerra a reorganizarse y ajustar sus operaciones. Pero, con un 24% de la cartera de crédito, ahora son incluso 3 puntos porcentuales más bajos que en enero de 2022, el mes anterior a la invasión de Rusia. Aunque siguen estando muy por encima de la media de los bancos europeos (menos del 3%), se remontan en su mayor parte a una época de prácticas turbias y banca cuestionable que precedió a la guerra.. PrivatBank, que posee el 37% del total de los depósitos bancarios de Ucrania, es un buen ejemplo de ello. Los préstamos dudosos siguen representando el 45% de su cartera, pero eso supone un descenso con respecto al asombroso 70% de enero de 2022. Y, como señaló Björknert en una entrevista reciente, la mayoría de esos préstamos se contrataron cuando el banco aún estaba controlado por dos oligarcas, Igor Kolomoisky y Gennadiy Bogolyubov, antes de su nacionalización. Si se elimina ese legado, según el jefe de PrivatBank, la ratio real de morosidad del resto de la cartera se sitúa en el 4,9%. En noviembre, el Tribunal Superior de Londres ordenó a Kolomoisky y Bogolyubov pagar a PrivatBank más de 3.000 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios, tras haber determinado en julio que el banco había sido víctima de un fraude. Si el banco consigue recuperar el dinero, eso debería de contribuir en gran medida a reducir su ratio de préstamos morosos.. Björknert y su homólogo Sergii Naumov, CEO del segundo mayor banco de Ucrania, Oschadbank, citan las mismas razones para explicar la resistencia del sector bancario ucraniano. La primera es que el continuo apoyo financiero occidental ha permitido a Kiev aplicar una política macroeconómica prudente, lo que ha ayudado al Gobierno a financiar su gasto. Y, en los últimos tres años, la guerra parece haber centrado la atención de los políticos ucranianos en la necesidad de un banco central fuerte e independiente. Andriy Pyshny, gobernador del Banco Nacional de Ucrania desde 2022, había sido presidente y CEO de Oschadbank entre 2014 y 2020.. Naumov señala que la población, movilizada por el esfuerzo bélico, parece haber ajustado su ética crediticia en la dirección correcta: dejar de pagar los préstamos bancarios ya no es un deporte nacional. Y el crédito a las pymes está creciendo rápidamente: en los primeros nueve meses de 2025, la cartera de préstamos a hogares concedidos por todo el sector bancario aumentó un 21%. Los préstamos a las empresas aumentaron un 17%, incluidos los concedidos a los monopolios estatales muy afectados por la guerra en los sectores de la energía y el transporte. Incluso teniendo en cuenta la inflación, que se sitúa en el 8% anual, se trata de un aumento considerable en términos reales.. En todo caso, los bancos no saben qué hacer con los depósitos de sus clientes. A finales de octubre, PrivatBank tenía el equivalente a 16.000 millones de dólares en depósitos, para una cartera de préstamos de algo más de 3.000 millones. No es de extrañar que la entidad crediticia y sus competidores estén ocupados financiando al Gobierno, beneficiándose del tipo actual del 15,5% del banco central. Los tipos que se pagan por los depósitos minoristas rondan el 10%.. El sector tiene otras ventajas, más allá de la confianza continuada de sus clientes nacionales. Jean Lemierre, presidente del banco francés BNP Paribas, propietario de la entidad local Ukrsibbank, ha elogiado la “vitalidad” de los empresarios ucranianos. Además, la gobernanza bancaria ha sido supervisada de cerca por instituciones internacionales como el FMI, el Banco Mundial y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo. Dos tercios de los miembros de los consejos de administración de los bancos estatales –que representan más del 52% del total de los activos bancarios– deben ser independientes, y los CEO son nombrados por un mandato de tres a cinco años, renovable una sola vez. El FMI observó en su último informe sobre Ucrania que la gobernanza del sector financiero “sigue reforzándose”.. La forma en que el sector bancario sigue mostrando resistencia a pesar de la guerra podría servir de buen modelo para el Gobierno del presidente Volodímir Zelenski, al que le vendría bien tranquilizar a los donantes occidentales sobre sus habilidades de gestión económica. El sector energético ha servido en los últimos meses como ejemplo de lo que no se debe hacer en términos de injerencia gubernamental. La Administración de Zelenski terminó envuelta en un escándalo de corrupción generalizada en Energoatom, el grupo estatal de energía nuclear, después de jugar con las normas de gobernanza que había acordado con las organizaciones internacionales. Hace unos meses, Zelenski parecía ansioso por debilitar a los organismos de control anticorrupción. Tras la indignación pública y las protestas de los donantes internacionales, ha prometido medidas más estrictas para abordar el problema.. Las ventajas de un banco central independiente son evidentes: la inflación ha bajado del 9% en 2021 al 8%, pese al aumento del 20% registrado en 2022. Esa independencia, a su vez, ayuda a proteger al sector financiero de las intromisiones indeseadas del Gobierno. Si Zelenski se toma en serio la lucha contra la corrupción interna, debería intentar extender este modelo a otras industrias dominadas por el Estado.. Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías
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