La noticia ha estallado como una bomba de relojería. La venta de la división de termoplásticos de Sabic -empresa industrial de extensa tradición radicada en la diputación cartagenera de La Aljorra- al fondo alemán Mutares ha supuesto un duro golpe, no solo para los trabajadores afectados, sino para toda la comarca de Cartagena y la Región de Murcia. La empresa, que tiene presencia en Europa y en América, ha acordado dar salida a su negocio por un valor de 450 millones de euros, lo que incluiría el cierre de la planta cartagenera. No se trataría de una simple reestructuración local, sino de una de una venta global con impacto local directo, lo que ha generado preocupación en la plantilla y en la administración local y regional. Según las primeras estimaciones, en torno a medio millar de trabajadores se verían afectados por esta situación, a lo que habría que sumar alrededor de 3.000 puestos de trabajo que dependen de forma indirecta de esta empresa de ingeniería y cuya supervivencia peligra. Además, a esto se añade que la gran mayoría de estos trabajadores tienen más de 50 años, lo que supone un hándicap a la hora de encontrar otra ocupación.
Durante los últimos días, el comité de empresa de Sabic se ha movilizado y está teniendo diferentes encuentros con las autoridades para tratar de encontrar una solución consensuada a esta situación sobrevenida que permita, si es posible, preservar el máximo número de puestos de trabajo. En la jornada de este lunes, los representantes de estos empleados se reunían con el presidente del Gobierno regional, Fernando López Miras, y con la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, quienes les manifestaban el firme apoyo de sus administraciones para tratar de hacer recapacitar a la empresa compradora y tener en cuenta el futuro laboral de los trabajadores. De hecho, López Miras se comprometía a facilitar nueva formación a estos empleados, de manera que puedan recolocarse en otras empresas del sector. López Miras aseguraba que “vamos a ser muy exigentes y vamos a trabajar junto al comité de empresa para reivindicar y exigir que se mantengan esos puestos de trabajo”.
Por su parte, el portavoz del comité de empresa de Sabic, Pascual Sánchez, ha apuntado este martes a la posibilidad de que ambas empresas -Sabic y Mutares- constituyan una mesa de trabajo para acordar una salida dialogada de estos empleados. Sánchez ha asegurado que “es muy importante que esas compañías sientan la presión del Gobierno de España para que, de una manera o de otra, los trabajadores de SABIC podamos tener o salvaguardar el empleo, o tener una salida digna”. Sánchez ha asegurado que el ambiente entre los trabajadores de la empresa es de preocupación, a la vez que se ha mostrado a favor de que el propio sector invierta con la intención de salvaguardar los puestos de trabajo. Desde el comité de empresa han apuntado que “el ‘LEXAL 1’ es una planta muy grande, si el ‘LEXAL 1’ desaparece, muchas empresas se van a ver obligadas a eliminar puestos de trabajo, porque van a quedar carentes de ese trabajo”.
Unas declaraciones que ha hecho este representante del comité, después de mantener un encuentro con el secretario general de los socialistas y delegado del Gobierno en la Región, Francisco Lucas, quien se ha mostrado muy crítico con la postura del Gobierno regional, al que ha acusado de “resignarse” ante la situación que les está tocando vivir a los trabajadores de esta empresa de ingeniería cartagenera. Lucas se ha solidarizado con la difícil situación que están atravesando estos empleados y ha afirmado que “el Gobierno de España se va va a poner en contacto con los nuevos compradores y con la anterior dirección de la empresa para constituir una mesa de diálogo e intentar reconducir la situación”. La clave para una salida negociada sería la constitución de un comisionado, que pilotaría el ministerio de Industria.
El portavoz del PP en la Asamblea Regional, Joaquín Segado, también ha mantenido un breve encuentro este martes con algunos representantes del comité de empresa de SABIC, en el que les ha trasladado el “apoyo incondicional” del Partido Popular a las reivindicaciones de los trabajadores. Segado ha dicho que “hay que actuar, en este caso no existen colores políticos y todos los grupos han de ir de la mano, en beneficio del colectivo de trabajadores de una empresa que durante tantos años ha estado generando mucha riqueza y empleo en la Región de Murcia, concretamente, en la comarca de Cartagena”. El portavoz popular ha trasladado que “lo que esté en su mano hacer desde el grupo parlamentario popular, desde la Asamblea, se hará y no duden en contar con nosotros”.
Por último, la portavoz de Podemos, María Marín, se ha mostrado muy crítica y ha resaltado que “es lamentable que esto se sepa desde hace tantos años y no hemos visto absolutamente ningún movimiento, ni que por parte del ayuntamiento de Cartagena, ni por parte del Gobierno regional”. La portavoz del grupo mixto en la Asamblea Regional se ha mostrado partidaria también de que el Ejecutivo nacional medie para rescatar a estos trabajadores que tienen por delante un futuro laboral muy incierto.
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La noticia ha estallado como una bomba de relojería. La venta de la división de termoplásticos de Sabic -empresa industrial de extensa tradición radicada en la diputación cartagenera de La Aljorra- al fondo alemán Mutares ha supuesto un duro golpe, no solo para los trabajadores afectados, sino para toda la comarca de Cartagena y la Región de Murcia. La empresa, que tiene presencia en Europa y en América, ha acordado dar salida a su negocio por un valor de 450 millones de euros, lo que incluiría el cierre de la planta cartagenera. No se trataría de una simple reestructuración local, sino de una de una venta global con impacto local directo, lo que ha generado preocupación en la plantilla y en la administración local y regional. Según las primeras estimaciones, en torno a medio millar de trabajadores se verían afectados por esta situación, a lo que habría que sumar alrededor de 3.000 puestos de trabajo que dependen de forma indirecta de esta empresa de ingeniería y cuya supervivencia peligra. Además, a esto se añade que la gran mayoría de estos trabajadores tienen más de 50 años, lo que supone un hándicap a la hora de encontrar otra ocupación.. Durante los últimos días, el comité de empresa de Sabic se ha movilizado y está teniendo diferentes encuentros con las autoridades para tratar de encontrar una solución consensuada a esta situación sobrevenida que permita, si es posible, preservar el máximo número de puestos de trabajo. En la jornada de este lunes, los representantes de estos empleados se reunían con el presidente del Gobierno regional, Fernando López Miras, y con la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, quienes les manifestaban el firme apoyo de sus administraciones para tratar de hacer recapacitar a la empresa compradora y tener en cuenta el futuro laboral de los trabajadores. De hecho, López Miras se comprometía a facilitar nueva formación a estos empleados, de manera que puedan recolocarse en otras empresas del sector. López Miras aseguraba que “vamos a ser muy exigentes y vamos a trabajar junto al comité de empresa para reivindicar y exigir que se mantengan esos puestos de trabajo”.. Por su parte, el portavoz del comité de empresa de Sabic, Pascual Sánchez, ha apuntado este martes a la posibilidad de que ambas empresas -Sabic y Mutares- constituyan una mesa de trabajo para acordar una salida dialogada de estos empleados. Sánchez ha asegurado que “es muy importante que esas compañías sientan la presión del Gobierno de España para que, de una manera o de otra, los trabajadores de SABIC podamos tener o salvaguardar el empleo, o tener una salida digna”. Sánchez ha asegurado que el ambiente entre los trabajadores de la empresa es de preocupación, a la vez que se ha mostrado a favor de que el propio sector invierta con la intención de salvaguardar los puestos de trabajo. Desde el comité de empresa han apuntado que “el ‘LEXAL 1’ es una planta muy grande, si el ‘LEXAL 1’ desaparece, muchas empresas se van a ver obligadas a eliminar puestos de trabajo, porque van a quedar carentes de ese trabajo”.. Unas declaraciones que ha hecho este representante del comité, después de mantener un encuentro con el secretario general de los socialistas y delegado del Gobierno en la Región, Francisco Lucas, quien se ha mostrado muy crítico con la postura del Gobierno regional, al que ha acusado de “resignarse” ante la situación que les está tocando vivir a los trabajadores de esta empresa de ingeniería cartagenera. Lucas se ha solidarizado con la difícil situación que están atravesando estos empleados y ha afirmado que “el Gobierno de España se va va a poner en contacto con los nuevos compradores y con la anterior dirección de la empresa para constituir una mesa de diálogo e intentar reconducir la situación”. La clave para una salida negociada sería la constitución de un comisionado, que pilotaría el ministerio de Industria.. “Apoyo incondicional” del PP. El portavoz del PP en la Asamblea Regional, Joaquín Segado, también ha mantenido un breve encuentro este martes con algunos representantes del comité de empresa de SABIC, en el que les ha trasladado el “apoyo incondicional” del Partido Popular a las reivindicaciones de los trabajadores. Segado ha dicho que “hay que actuar, en este caso no existen colores políticos y todos los grupos han de ir de la mano, en beneficio del colectivo de trabajadores de una empresa que durante tantos años ha estado generando mucha riqueza y empleo en la Región de Murcia, concretamente, en la comarca de Cartagena”. El portavoz popular ha trasladado que “lo que esté en su mano hacer desde el grupo parlamentario popular, desde la Asamblea, se hará y no duden en contar con nosotros”.. Por último, la portavoz de Podemos, María Marín, se ha mostrado muy crítica y ha resaltado que “es lamentable que esto se sepa desde hace tantos años y no hemos visto absolutamente ningún movimiento, ni que por parte del ayuntamiento de Cartagena, ni por parte del Gobierno regional”. La portavoz del grupo mixto en la Asamblea Regional se ha mostrado partidaria también de que el Ejecutivo nacional medie para rescatar a estos trabajadores que tienen por delante un futuro laboral muy incierto.
PP y Gobierno regional apuestan por la formación y la recolocación de los empleados, mientras que el PSOE defiende que se constituya una mesa de diálogo
