Las personas mayores LGTBI+ reivindican su derecho a envejecer con dignidad, libertad y reconocimiento, sin renunciar a exponer la propia identidad por miedo al rechazo.. Con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI+, la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP), la Fundación 26 de Diciembre y HelpAge International España han reclamado políticas públicas que incorporen de forma efectiva la diversidad sexual y de género en los ámbitos del envejecimiento, los cuidados, la salud y la atención a la dependencia.. Las tres entidades hacen un llamamiento para situar en el centro del debate público la realidad de las personas mayores LGTBI+, «una generación que contribuyó decisivamente a la conquista de libertades y derechos y que, sin embargo, continúa enfrentándose a situaciones de discriminación, invisibilidad, soledad y vulnerabilidad social», exponen en un comunicado conjunto.. Recuerdan que muchas personas mayores LGTBI+ crecieron en contextos de persecución, patologización o condena social, y esa experiencia vital sigue condicionando hoy su relación con las instituciones, los entornos de convivencia y los servicios de cuidados.. Además, las entidades inciden en que la celebración del Orgullo no puede leerse únicamente desde referentes jóvenes y visibles: «La asociación casi exclusiva entre diversidad sexual y juventud invisibiliza a las personas mayores LGTBI+, reduce su presencia en el debate público y dificulta que sus necesidades específicas sean tenidas en cuenta en las políticas de igualdad, diversidad o envejecimiento», concluyen.
Recuerdan que muchas personas mayores del colectivo crecieron en contextos de persecución, patologización o condena social
El 80 % de los 156.000 vapeadores y recargas autorizados para su venta en España contienen 45 sustancias catalogadas por la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) como tóxicas para la salud, las más frecuentes, el ácido benzoico y el acetato de etilo.. Es el principal resultado de un análisis de los investigadores del área de Medicina Preventiva y Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Nuria Ruiz y Aarón Rebollar, que ambos han presentado en la XLIV Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).. Los requisitos de los cigarrillos electrónicos y recargas vienen pautados en una directiva europea que se traspuso al ordenamiento jurídico español con el real decreto 579/2017, que regula aspectos relativos a la fabricación, presentación y comercialización de los productos del tabaco y relacionados.. Sin embargo, en esa directiva, los estados miembro no llegaron «tan lejos» como se pretendía y se limitaron a establecer la prohibición de productos con compuestos CMR (Carcinógenos, Mutágenos y Tóxicos para la Reproducción) y sustancias tóxicas -a excepción de la nicotina-, pero sin especificar cuáles, explica Rebollar a EFE.. Esta circunstancia ha dado lugar a un «vacío legal» que es el que ha hecho que se permita la comercialización de multitud de productos con sustancias tóxicas.. Hay países que sí han hecho listas con ellas, pero no es el caso de España; ante esta situación, los técnicos de tabaquismo del Ministerio han tomado como referente la de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas, que sí define qué compuestos y en qué proporción pueden ser perjudiciales para la salud.. En su investigación, han encontrado hasta 45 catalogados como tóxicas por la ECHA, entre ellos, dos CMR: la isoforona -un carcinógeno- en 125 productos, y el salicilato de metilo, un reprotóxico -que puede afectar negativamente a la función reproductora y al desarrollo de los descendientes- en 1.012. Todos ellos han sido retirados porque sí son compuestos prohibidos.. De los permitidos, el ácido benzoico, presente en 33.621 recargas y cigarrillos electrónicos, fue el más frecuente, aunque se encontraron otros con similares efectos respiratorios directos como el acetato de etilo o el lactato de etilo.. También hallaron compuestos corrosivos para las vías respiratorias, como el furaneol, en 35.355 productos, o el 2-etilhexil salicilato, en 10.501, así como aditivos prioritarios -aquellos que requieren de una revisión urgente por parte de la Comisión Europea porque aparecen nuevos datos o porque hay que actualizar el nivel de ingesta- como la glicerina y el propilenglicol, en su caso en «prácticamente todos los líquidos».. Aditivos como el maltol (28.014) o el mentol (30.622) están igualmente «ampliamente presentes».. En suma, «una parte sustancial del mercado español de cigarrillos electrónicos», en concreto más del 80 %, «contiene sustancias clasificadas por la ECHA como tóxicas para la salud humana y aditivos prioritarios asociados al aumento de la palatabilidad y del riesgo, siendo estos de especial relevancia para las poblaciones susceptibles, como los jóvenes», concluyen los autores.. Muchas de estas sustancias son irritantes pulmonares y, como recuerda el científico, están afectando especialmente a los jóvenes porque son sus principales consumidores; de hecho, hace unos días se conoció el primer caso de evali (del inglés E-cigarette or Vaping product use Associated Lung Injury) documentado en España, el de una chica que sufrió una hemorragia pulmonar derivada del vapeo.. Sanidad está tratando de catalogar estas sustancias tóxicas en la reforma del real decreto 579/2017 con la que quiere endurecer la normativa sobre las nuevas formas de tabaco prohibiendo sabores y aromatizantes y que en breve elevará al Consejo de Estado, informan a EFE fuentes del Ministerio.. De aprobarse tal y como está redactado, apuntan sus expertos en tabaquismo, la nueva normativa supondría la prohibición de ocho de cada diez vapeadores y recargas que actualmente se pueden vender en nuestro país
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