Un amplio estudio realizado en condiciones reales del Centro Médico de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) sugiere que las pausas para moverse cada hora, de tan solo 5 minutos cada una, parecen ofrecer el mejor equilibrio entre viabilidad y eficacia para mitigar los daños a la salud derivados de estar sentado durante periodos prolongados. Según los resultados, publicado en el ‘British Journal of Sports Medicine’, estos breves descansos mejoran el estado de ánimo, disminuyen la fatiga y no perjudican el rendimiento laboral, lo que lleva a los investigadores a sugerir que este enfoque ofrece potencial para una estrategia de salud pública y su inclusión en las directrices de actividad física. En promedio, los adultos en países de altos ingresos permanecen sentados entre 11 y 12 horas al día, un nivel de inactividad que se ha convertido en un importante problema de salud pública, asociado a un mayor riesgo de padecer muchas enfermedades crónicas y de morir, señalan los investigadores. Los estudios de laboratorio sugieren que las breves pausas para moverse son una opción prometedora para contrarrestar los daños a la salud derivados de estar sentado durante mucho tiempo, pero no está claro si son factibles en la vida real ni cuál sería la frecuencia óptima. Para averiguarlo, los investigadores contaron con la participación de 19.342 adultos en el desafío interactivo «Body Electric Challenge», organizado por la National Public Radio (NPR) de Estados Unidos. Los participantes abarcaban un amplio rango de edades, ocupaciones y entornos laborales. Casi el 60% (11.484) de los participantes tomaron descansos para caminar de 5 minutos con la frecuencia de descanso que ellos mismos seleccionaron, ya sea de 30 (6.108; 32%), 60 (9.116; 47%) o 120 minutos (4.118; poco más del 21%) durante 14 días seguidos, precedidos por 7 días de su rutina habitual. La mayoría de los participantes recibieron una encuesta diaria por correo electrónico a las 20 horas durante los 21 días del estudio para evaluar los cambios en la fatiga, el estado de ánimo y el rendimiento laboral. Sin embargo, una muestra aleatoria de 1.200 empleados a tiempo completo recibió cinco encuestas diarias por SMS a las 9, 12, 15, 18 y 21 horas para evaluar el impacto inmediato de las pausas para moverse. De esta forma, el potencial de implementación se evaluó mediante las Medidas de Viabilidad, Aceptabilidad y Adecuación de la Intervención (FIM, AIM, IAM), cada una compuesta por 4 ítems en una escala de 5 puntos. Una puntuación superior a 3 se consideró positiva. El análisis de los resultados de la encuesta mostró que las tres frecuencias de descanso fueron calificadas como factibles, aceptables y apropiadas, con una puntuación superior a 3, lo que indica un potencial de implementación. La viabilidad fue mayor con frecuencias de descanso más bajas, mientras que la aceptabilidad y la idoneidad fueron altas en los tres casos. Por otra parte, la fatiga y el e
Estar sentado demasiado tiempo en el trabajo trae pésimas consecuencias
Un amplio estudio realizado en condiciones reales del Centro Médico de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) sugiere que las pausas para moverse cada hora, de tan solo 5 minutos cada una, parecen ofrecer el mejor equilibrio entre viabilidad y eficacia para mitigar los daños a la salud derivados de estar sentado durante periodos prolongados.Según los resultados, publicado en el ‘British Journal of Sports Medicine’, estos breves descansos mejoran el estado de ánimo, disminuyen la fatiga y no perjudican el rendimiento laboral, lo que lleva a los investigadores a sugerir que este enfoque ofrece potencial para una estrategia de salud pública y su inclusión en las directrices de actividad física.En promedio, los adultos en países de altos ingresos permanecen sentados entre 11 y 12 horas al día, un nivel de inactividad que se ha convertido en un importante problema de salud pública, asociado a un mayor riesgo de padecer muchas enfermedades crónicas y de morir, señalan los investigadores. Los estudios de laboratorio sugieren que las breves pausas para moverse son una opción prometedora para contrarrestar los daños a la salud derivados de estar sentado durante mucho tiempo, pero no está claro si son factibles en la vida real ni cuál sería la frecuencia óptima.Para averiguarlo, los investigadores contaron con la participación de 19.342 adultos en el desafío interactivo «Body Electric Challenge», organizado por la National Public Radio (NPR) de Estados Unidos. Los participantes abarcaban un amplio rango de edades, ocupaciones y entornos laborales.Casi el 60% (11.484) de los participantes tomaron descansos para caminar de 5 minutos con la frecuencia de descanso que ellos mismos seleccionaron, ya sea de 30 (6.108; 32%), 60 (9.116; 47%) o 120 minutos (4.118; poco más del 21%) durante 14 días seguidos, precedidos por 7 días de su rutina habitual. La mayoría de los participantes recibieron una encuesta diaria por correo electrónico a las 20 horas durante los 21 días del estudio para evaluar los cambios en la fatiga, el estado de ánimo y el rendimiento laboral. Sin embargo, una muestra aleatoria de 1.200 empleados a tiempo completo recibió cinco encuestas diarias por SMS a las 9, 12, 15, 18 y 21 horas para evaluar el impacto inmediato de las pausas para moverse.De esta forma, el potencial de implementación se evaluó mediante las Medidas de Viabilidad, Aceptabilidad y Adecuación de la Intervención (FIM, AIM, IAM), cada una compuesta por 4 ítems en una escala de 5 puntos. Una puntuación superior a 3 se consideró positiva. El análisis de los resultados de la encuesta mostró que las tres frecuencias de descanso fueron calificadas como factibles, aceptables y apropiadas, con una puntuación superior a 3, lo que indica un potencial de implementación.La viabilidad fue mayor con frecuencias de descanso más bajas, mientras que la aceptabilidad y la idoneidad fueron altas en los tres casos. Por otra parte, la fatiga y el estado
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