Después de haber trabajado durante gran parte de su vida, muchas personas llegan a la edad de jubilación y se encuentran con pensiones cuyas cuantías no les dan para vivir cómodamente. Por ello, en algunos casos, estas personas se ven obligadas a pedir ayuda a sus hijos.. En esta línea, Raúl García, reportero de Espejo Público, se ha desplazado hasta un centro de mayores, donde, especialmente, se ha centrado en las mujeres jubiladas y las pensiones que perciben pues, en muchos casos, gran parte de los años que han trabajado no los han cotizado y, por ello, sus pensiones son menores a lo que deberían ser.. De esta manera, el matinal ha conocido la historia de una mujer que ha asegurado que, tras haber trabajado «40 años», percibe una pensión de «solo 800 euros». Asimismo, otra mujer ha asegurado que su pensión no le permitía vivir desahogadamente y, además, se veía obligada a comprar «el pescado más barato».. Por su parte, Carmen ha asegurado que, sumando su pensión de jubilación y la de viudedad, cobra 980 euros al mes. La mujer ha destacado que comenzó a trabajar con solo once años y, cuando quedó embarazada, la despidieron. Fue entonces cuando se reinventó como limpiadora. Los últimos doce años los ha pasado cuidando de su madre y su suegra, que padecía Alzhéimer.. El caso de Máximo, autónomo, es similar: pescadero, jubilado y con una pensión de 800 euros al mes. «Gracias a Dios, tengo la casa pagada, si no, me muero de hambre», ha apuntado Máximo. Eduardo, quien fue carpintero, cobra 980 euros mensuales, aunque una parte la tiene embargada para su exmujer: «¿Satisfecho? No tengo más remedio, pero no estoy satisfecho».. Pese a esto, Carmen ha señalado que podrían considerarse privilegiados teniendo en cuenta la situación precaria de los jóvenes actualmente: «Empiezan a trabajar mucho más tarde que nosotros, tienen trabajos precarios… No me extraña que cuando sean mayores no vayan a tener».
El matinal ha señalado que muchas de estas mujeres han trabajado gran parte de su vida sin cotizar al Estado.
20MINUTOS.ES – Televisión
Después de haber trabajado durante gran parte de su vida, muchas personas llegan a la edad de jubilación y se encuentran con pensiones cuyas cuantías no les dan para vivir cómodamente. Por ello, en algunos casos, estas personas se ven obligadas a pedir ayuda a sus hijos.. En esta línea, Raúl García, reportero de Espejo Público, se ha desplazado hasta un centro de mayores, donde, especialmente, se ha centrado en las mujeres jubiladas y las pensiones que perciben pues, en muchos casos, gran parte de los años que han trabajado no los han cotizado y, por ello, sus pensiones son menores a lo que deberían ser.. De esta manera, el matinal ha conocido la historia de una mujer que ha asegurado que, tras haber trabajado «40 años», percibe una pensión de «solo 800 euros». Asimismo, otra mujer ha asegurado que su pensión no le permitía vivir desahogadamente y, además, se veía obligada a comprar «el pescado más barato».. Por su parte, Carmen ha asegurado que, sumando su pensión de jubilación y la de viudedad, cobra 980 euros al mes. La mujer ha destacado que comenzó a trabajar con solo once años y, cuando quedó embarazada, la despidieron. Fue entonces cuando se reinventó como limpiadora. Los últimos doce años los ha pasado cuidando de su madre y su suegra, que padecía Alzhéimer.. El caso de Máximo, autónomo, es similar: pescadero, jubilado y con una pensión de 800 euros al mes. «Gracias a Dios, tengo la casa pagada, si no, me muero de hambre», ha apuntado Máximo. Eduardo, quien fue carpintero, cobra 980 euros mensuales, aunque una parte la tiene embargada para su exmujer: «¿Satisfecho? No tengo más remedio, pero no estoy satisfecho».. Pese a esto, Carmen ha señalado que podrían considerarse privilegiados teniendo en cuenta la situación precaria de los jóvenes actualmente: «Empiezan a trabajar mucho más tarde que nosotros, tienen trabajos precarios… No me extraña que cuando sean mayores no vayan a tener».
