Las fuerzas de operaciones especiales de Estados Unidos han puesto en marcha un programa para modernizar una de sus armas más conocidas, la carabina M4A1, sin sustituirla por un modelo completamente nuevo. Según Army Recognition, el proyecto se llama HICAR, siglas en inglés de Hypervelocity Improved Capability Assault Rifle o Fusil de asalto mejorado de hipervelocidad, y pretende aumentar el alcance efectivo de esta arma de unos 300 a unos 600 metros.. La M4A1 es una carabina, es decir, una variante más corta y ligera de un fusil de asalto. Está pensada para resultar manejable en espacios reducidos, vehículos, operaciones urbanas o misiones especiales, aunque esa menor longitud suele implicar menos velocidad de salida del proyectil y, por tanto, menos alcance útil que un arma con cañón más largo.. El programa HICAR no consiste en cambiar el calibre ni en abandonar la familia de armas M4. En lugar de pasar a una munición más grande, como el cartucho 6,8×51 mm del nuevo fusil XM7 del Ejército estadounidense, el Mando de Operaciones Especiales de Estados Unidos, USSOCOM por sus siglas en inglés, quiere conservar el ecosistema actual del 5,56×45 mm OTAN. Esto permitirá seguir usando cargadores, accesorios, ópticas, supresores y buena parte de la logística ya desplegada.. Nueva munición experimental y un conjunto superior del M4A1 reforzado. La nueva munición que desarrolla el programa se denomina M855A1+. Es un cartucho experimental de 5,56 mm diseñado para trabajar a una presión muy superior a la habitual, unos 82.000 psi, frente a los 62.000 psi aproximados de la M855A1 estándar. Se busca que la bala salga mucho más rápido del cañón, mantenga mejor su velocidad en vuelo y llegue más lejos con energía suficiente.. El problema es que una munición tan exigente no puede dispararse sin más desde una M4A1 convencional. Al aumentar tanto la presión dentro del arma, crece el desgaste sobre el cerrojo, el cañón, el extractor, el sistema de gases y el resto de piezas. Por eso, HICAR también se centra en desarrollar un conjunto superior reforzado, la parte del arma que incluye el cañón y otros componentes críticos, manteniendo el armazón inferior de la M4A1.. El desafío técnico es considerable porque las fuerzas especiales no quieren perder una de las grandes ventajas de la M4, su tamaño compacto. La solicitud exige cañones de entre 11 y 12 pulgadas, un peso contenido y compatibilidad con cargadores PMAG, raíles estándar y supresores ya utilizados. También se piden altos niveles de precisión, fiabilidad, resistencia a la corrosión y funcionamiento en condiciones ambientales extremas. Según ha señalado el teniente coronel Alan Wood a The War Zone, el reto está en equilibrar más velocidad y energía en el blanco con seguridad, fiabilidad y utilidad real para la misión.. El calendario citado por Army Recognition prevé que las empresas presenten sus propuestas antes del 8 de junio de 2026, que los proveedores seleccionados sean notificados el 29 de junio y que las pruebas de fuego real se celebren el 15 y 16 de septiembre en Fort Moore, Georgia.. El proyecto no implica todavía que el arma vaya a adoptarse de forma generalizada, pero sí muestra una línea clara de modernización. El USSOCOM busca exprimir al máximo la plataforma M4A1, aumentando alcance y pegada y evitando el coste logístico de cambiar de familia de armas.
El proyecto HICAR busca mantener el calibre 5,56 mm y la base de la M4A1, pero con una munición mucho más potente y componentes reforzados para pasar de un alcance de 300 metros a 600
Las fuerzas de operaciones especiales de Estados Unidos han puesto en marcha un programa para modernizar una de sus armas más conocidas, la carabina M4A1, sin sustituirla por un modelo completamente nuevo. Según Army Recognition, el proyecto se llama HICAR, siglas en inglés de Hypervelocity Improved Capability Assault Rifle o Fusil de asalto mejorado de hipervelocidad, y pretende aumentar el alcance efectivo de esta arma de unos 300 a unos 600 metros.. La M4A1 es una carabina, es decir, una variante más corta y ligera de un fusil de asalto. Está pensada para resultar manejable en espacios reducidos, vehículos, operaciones urbanas o misiones especiales, aunque esa menor longitud suele implicar menos velocidad de salida del proyectil y, por tanto, menos alcance útil que un arma con cañón más largo.. El programa HICAR no consiste en cambiar el calibre ni en abandonar la familia de armas M4. En lugar de pasar a una munición más grande, como el cartucho 6,8×51 mm del nuevo fusil XM7 del Ejército estadounidense, el Mando de Operaciones Especiales de Estados Unidos, USSOCOM por sus siglas en inglés, quiere conservar el ecosistema actual del 5,56×45 mm OTAN. Esto permitirá seguir usando cargadores, accesorios, ópticas, supresores y buena parte de la logística ya desplegada.. La nueva munición que desarrolla el programa se denomina M855A1+. Es un cartucho experimental de 5,56 mm diseñado para trabajar a una presión muy superior a la habitual, unos 82.000 psi, frente a los 62.000 psi aproximados de la M855A1 estándar. Se busca que la bala salga mucho más rápido del cañón, mantenga mejor su velocidad en vuelo y llegue más lejos con energía suficiente.. El problema es que una munición tan exigente no puede dispararse sin más desde una M4A1 convencional. Al aumentar tanto la presión dentro del arma, crece el desgaste sobre el cerrojo, el cañón, el extractor, el sistema de gases y el resto de piezas. Por eso, HICAR también se centra en desarrollar un conjunto superior reforzado, la parte del arma que incluye el cañón y otros componentes críticos, manteniendo el armazón inferior de la M4A1.. El desafío técnico es considerable porque las fuerzas especiales no quieren perder una de las grandes ventajas de la M4, su tamaño compacto. La solicitud exige cañones de entre 11 y 12 pulgadas, un peso contenido y compatibilidad con cargadores PMAG, raíles estándar y supresores ya utilizados. También se piden altos niveles de precisión, fiabilidad, resistencia a la corrosión y funcionamiento en condiciones ambientales extremas. Según ha señalado el teniente coronel Alan Wood a The War Zone, el reto está en equilibrar más velocidad y energía en el blanco con seguridad, fiabilidad y utilidad real para la misión.. El calendario citado por Army Recognition prevé que las empresas presenten sus propuestas antes del 8 de junio de 2026, que los proveedores seleccionados sean notificados el 29 de junio y que las pruebas de fuego real se celebren el 15 y 16 de septiembre en Fort Moore, Georgia.. El proyecto no implica todavía que el arma vaya a adoptarse de forma generalizada, pero sí muestra una línea clara de modernización. El USSOCOM busca exprimir al máximo la plataforma M4A1, aumentando alcance y pegada y evitando el coste logístico de cambiar de familia de armas.
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