Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) han determinado, a través de un estudio basado en el análisis de más de 200 esqueletos medievales del yacimiento de Veranes (Asturias), que la pubertad durante la Edad Media era más larga y comenzaba más tarde que la actual.. El estudio, realizado por el Laboratorio de Poblaciones del Pasado de la UAM, se basa en una amplia muestra, solo superada por las de colecciones osteológicas británicas, y ha permitido reconstruir cómo se desarrollaba la pubertad en la población que habitó esta zona entre los siglos V y XIV.. A partir del examen detallado de dientes y huesos en crecimiento, el equipo investigador ha podido determinar cuándo comenzaba el estirón puberal, cuánto se prolongaba el proceso y a qué edades se producían hitos clave del desarrollo, como la menarquia, ha señalado la UAM en una nota.. Los resultados, publicados en Journal of Archaeological Science: Reports, indican que los jóvenes de Veranes iniciaban la pubertad más tarde que los adolescentes actuales.. En las chicas, el estirón puberal comenzaba habitualmente entre los 9 y los 10 años, mientras que en los chicos lo hacía entre los 11 y los 12.. El secreto está en la alimentación. La autora principal del trabajo, Danielle Michelle Doe, ha señalado que «el retraso es frecuente en poblaciones históricas y se asocia a condiciones de vida más exigentes, caracterizadas por una mayor carga de enfermedades, estrés fisiológico y una dieta más limitada».. El estudio también ha revelado diferencias en el ritmo de desarrollo a lo largo de la adolescencia. Aunque las chicas tendían a adelantarse en las fases iniciales de la pubertad, su progreso se ralentizaba en los estadios finales.. En ambos sexos, el proceso no se completaba hasta aproximadamente los 20 años, cuando se producía el cierre de las placas de crecimiento óseo, han añadido desde la UAM.. En conjunto, la pubertad podía prolongarse entre ocho y once años, «una duración muy superior a la observada en las poblaciones contemporáneas», ha indicado la UAM.. En este contexto, la menarquia —la primera menstruación— solía producirse entre los 14 y los 16 años, en consonancia con lo descrito para otras comunidades medievales europeas.. Un estudio más amplio. A diferencia de estudios previos, los investigadores de la UAM no excluyeron los esqueletos con edades imprecisas o con marcadores puberales ambiguos, lo que ha permitido ampliar la muestra analizada, identificar casos de desarrollo adelantado o retrasado y ofrecer una imagen más fiel de la variabilidad del crecimiento adolescente en la Edad Media española.. La prolongada duración de la pubertad y las señales de estrés en los huesos apuntan a un entorno marcado por «la frecuente exposición a enfermedades, una nutrición irregular y condiciones sociales capaces de interrumpir temporalmente» el desarrollo biológico.. Pese a ello, los patrones generales observados son comparables a los de otras poblaciones medievales, lo que sugiere que, más allá de las dificultades ambientales, el proceso puberal ha mantenido una notable estabilidad biológica a lo largo de la historia.
Madrid, 10 feb (EFE).- Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) han determinado, a través de un estudio basado en el análisis de más de 200 esqueletos medievales del yacimiento de…
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) han determinado, a través de un estudio basado en el análisis de más de 200 esqueletos medievales del yacimiento de Veranes (Asturias), que la pubertad durante la Edad Media era más larga y comenzaba más tarde que la actual.. El estudio, realizado por el Laboratorio de Poblaciones del Pasado de la UAM, se basa en una amplia muestra, solo superada por las de colecciones osteológicas británicas, y ha permitido reconstruir cómo se desarrollaba la pubertad en la población que habitó esta zona entre los siglos V y XIV.. A partir del examen detallado de dientes y huesos en crecimiento, el equipo investigador ha podido determinar cuándo comenzaba el estirón puberal, cuánto se prolongaba el proceso y a qué edades se producían hitos clave del desarrollo, como la menarquia, ha señalado la UAM en una nota.. Los resultados, publicados en Journal of Archaeological Science: Reports, indican que los jóvenes de Veranes iniciaban la pubertad más tarde que los adolescentes actuales.. En las chicas, el estirón puberal comenzaba habitualmente entre los 9 y los 10 años, mientras que en los chicos lo hacía entre los 11 y los 12.. El secreto está en la alimentación. La autora principal del trabajo, Danielle Michelle Doe, ha señalado que «el retraso es frecuente en poblaciones históricas y se asocia a condiciones de vida más exigentes, caracterizadas por una mayor carga de enfermedades, estrés fisiológico y una dieta más limitada».. El estudio también ha revelado diferencias en el ritmo de desarrollo a lo largo de la adolescencia. Aunque las chicas tendían a adelantarse en las fases iniciales de la pubertad, su progreso se ralentizaba en los estadios finales.. En ambos sexos, el proceso no se completaba hasta aproximadamente los 20 años, cuando se producía el cierre de las placas de crecimiento óseo, han añadido desde la UAM.. En conjunto, la pubertad podía prolongarse entre ocho y once años, «una duración muy superior a la observada en las poblaciones contemporáneas», ha indicado la UAM.. En este contexto, la menarquia —la primera menstruación— solía producirse entre los 14 y los 16 años, en consonancia con lo descrito para otras comunidades medievales europeas.. Un estudio más amplio. A diferencia de estudios previos, los investigadores de la UAM no excluyeron los esqueletos con edades imprecisas o con marcadores puberales ambiguos, lo que ha permitido ampliar la muestra analizada, identificar casos de desarrollo adelantado o retrasado y ofrecer una imagen más fiel de la variabilidad del crecimiento adolescente en la Edad Media española.. La prolongada duración de la pubertad y las señales de estrés en los huesos apuntan a un entorno marcado por «la frecuente exposición a enfermedades, una nutrición irregular y condiciones sociales capaces de interrumpir temporalmente» el desarrollo biológico.. Pese a ello, los patrones generales observados son comparables a los de otras poblaciones medievales, lo que sugiere que, más allá de las dificultades ambientales, el proceso puberal ha mantenido una notable estabilidad biológica a lo largo de la historia.
