“Se ha casado y todo, fíjate”. María Barranco desvela la unión en matrimonio de Imanol Arias en Cafè d’idees, de Gemma Nierga en RTVE de Cataluña. Lo que iba a ser una entrevista de promoción de la función Mejor no decirlo se convierte en una conversación digna de programa del corazón. Y gratis.. “¿Con quién te has casado, Imanol?”, pregunta, sorprendida, Gemma. Imanol responde, claro. Con nombre y apellidos: Nélida Grajales.. La pregunta que sonaría intrusiva en boca de otro entrevistador con Gemma anima a respuesta con tirabuzón de detalles. Segundos antes, la propia María Barranco explicaba cómo se había enamorado de Imanol. Hace muchos años.. El trío es perfecto. Tres profesionales de admiración baqueteada antes de la sociedad del like: cuando no había que azuzar una polémica en tres minutos para ser visto entre la marabunta de impactos audiovisuales. Entonces, los titulares salían de las chispas de la charla larga e ingenua. Aún no habíamos experimentado el escalofrío del miedo a la cancelación por la frase fuera de contexto.. La mirada de Gemma suele conseguir ese clima de complicidad irresistible. Su curiosidad es contagiosa. El interlocutor se siente arropado porque habitualmente ella transmite un interés especial por los demás. Detrás, está labrado el oficio del periodismo que escucha más que habla, el periodismo que intenta entender más que convencer.. La comunicación es un generoso ejercicio de idea y vuelta. Con el ciudadano, con el entrevistado, con la congregación que es la vida. Una actitud que empieza a parecer casi contracorriente en la era de la viralidad. Las pantallas naturalizan el individualismo del solo tú puedes. Porque muchos creen saber hablar pero pocos saben escuchar, porque muchos creen saber ver pero pocos saben mirar, porque incluso muchos creen saber debatir pero pocos saben dialogar. Y, eso, al fin y al cabo, es el arte de charlar. El arte de disfrutar conociéndose.
El clima de radio que todo lo permite. Incluso en la tele.
20MINUTOS.ES – Televisión
“Se ha casado y todo, fíjate”. María Barranco desvela la unión en matrimonio de Imanol Arias en Cafè d’idees, de Gemma Nierga en RTVE de Cataluña. Lo que iba a ser una entrevista de promoción de la función Mejor no decirlo se convierte en una conversación digna de programa del corazón. Y gratis.. “¿Con quién te has casado, Imanol?”, pregunta, sorprendida, Gemma. Imanol responde, claro. Con nombre y apellidos: Nélida Grajales.. La pregunta que sonaría intrusiva en boca de otro entrevistador con Gemma anima a respuesta con tirabuzón de detalles. Segundos antes, la propia María Barranco explicaba cómo se había enamorado de Imanol. Hace muchos años.. El trío es perfecto. Tres profesionales de admiración baqueteada antes de la sociedad del like: cuando no había que azuzar una polémica en tres minutos para ser visto entre la marabunta de impactos audiovisuales. Entonces, los titulares salían de las chispas de la charla larga e ingenua. Aún no habíamos experimentado el escalofrío del miedo a la cancelación por la frase fuera de contexto.. La mirada de Gemma suele conseguir ese clima de complicidad irresistible. Su curiosidad es contagiosa. El interlocutor se siente arropado porque habitualmente ella transmite un interés especial por los demás. Detrás, está labrado el oficio del periodismo que escucha más que habla, el periodismo que intenta entender más que convencer.. La comunicación es un generoso ejercicio de idea y vuelta. Con el ciudadano, con el entrevistado, con la congregación que es la vida. Una actitud que empieza a parecer casi contracorriente en la era de la viralidad. Las pantallas naturalizan el individualismo del solo tú puedes. Porque muchos creen saber hablar pero pocos saben escuchar, porque muchos creen saber ver pero pocos saben mirar, porque incluso muchos creen saber debatir pero pocos saben dialogar. Y, eso, al fin y al cabo, es el arte de charlar. El arte de disfrutar conociéndose.
