Nada hace pensar que vaya a ser un proceso sencillo y que se resuelva en poco tiempo. Siempre queda la esperanza de que se pueda resolver fuera de los tribunales de una forma amistosa, habida cuenta de que, en un comienzo, el propio afectado describía su relación como algo perfecto, bien engrasado y que iba viento en popa, pero de un tiempo a esta parte el divorcio entre Ilia Topuria y Giorgina Uzcategui se ha convertido en una separación en la que intervienen tantísimos factores que la tensión se puede palpar en cada detalle que ha de dirimir la justicia.. Sus posiciones están enfrentadas frontalmente, con prácticamente ningún punto en común. Y a eso hay que sumarle que las documentaciones que ambos han presentado se entrecruzan asuntos especialmente delicados, partiendo de la base de que fue el luchador quien interpuso la demanda de divorcio, a lo que ella luego contraargumentó con una acusación de malos tratos. Y entre medias, un patrimonio cruzado, la vivienda familiar, las vidas y situaciones económicas de cada parte —divididas a su vez entre España y Estados Unidos— y la custodia de su hija en común, también llamada Giorgina y nacida en julio de 2024, dos semanas después de que contrajeran matrimonio ante notario en Alicante.. Todo comenzó a finales de septiembre de 2025, cuando ambos dejan de seguirse en redes sociales, para unas semanas más tarde, a mediados de noviembre, Topuria registra formalmente la demanda de divorcio. En ese tiempo, y habida cuenta de que incluso antes de su boda habían acordado un régimen de separación de bienes y un acuerdo prenupcial —que puede ser la clave de la parte económica—, los equipos legales de ambas partes intentan llegar a un acuerdo, si bien al no tener éxito se deriva el conflicto a los tribunales.. El acuerdo prenupcial estipulaba, según explican desde Semana, que si se daba una disolución del matrimonio sería la parte con la mayor capacidad económica la que debería abonar a la otra una pensión compensatoria equivalente al 20% de la diferencia patrimonial entre ambos. Unas cifras que parecen exactas hasta que entra en juego, claro, el patrimonio. Los representantes legales de Topuria cifraron en algo más de 80.000 euros lo que debía ingresar a Giorgina, pero esta lo consideró insuficiente.. Y es que, a pesar de la enorme proyección pública en los últimos tiempos del luchador, su oferta se basaba en que actualmente no dispone de un enorme patrimonio ni de ahorros significativo, sobre todo debido, puntualiza, al alto nivel de ida de la pareja durante su etapa juntos. Y a ello hay que sumar que ninguno tiene propiedades inmobiliarias en España, dado que la vivienda familiar, una espectacular mansión en Las Lomas, una de las urbanizaciones más exclusivas de Boadilla del Monte, al noroeste de Madrid, ha sido puesta a la venta por 3.000.000 de euros, según revelaba en exclusiva Jorge Borrajo en El tiempo justo.. Desde el divorcio, por si fuera poco, se convirtió en el domicilio de Giorgina, la hija de ambos, y de la abuela materna. En los documentos, el luchador de ascendencia georgiana ha solicitado regresar a esa vivienda, añadiendo que allí tiene su gimnasio personal (lo que se entiende que es indispensable para ejercer su profesión) y proponiendo a su expareja que se mude a una casa cercana cuyo alquiler no sobrepase los 2.500 euros mensuales, ya que él mismo está residiendo en España en otra vivienda arrendada por la que paga aproximadamente 9.000 euros al mes, dato que también ha sido incorporado al procedimiento.. En el mismo se detalla cómo Topuria únicamente tiene una posesión relevante, un Aston Martin valorado en 150.000 euros, si bien mantiene algunos préstamos personales pendientes —desde el citado medio advierten que no está endeudado de forma estructural—. Son cifras todas ellas que van a ser determinantes para la pensión que se fije como definitiva, así como, en su defensa, argumenta el gran perfil profesional y económico de Giorgina Uzcategui como empresaria consolidada, dado que la venezolana tiene una compañía especializada en energías renovables y es CEO de otra de tratamiento de aguas con sede en Miami.. Esto, la vinculación profesional con Estados Unidos, es otro punto importante, dado que la justicia desestimó los deseos de Giorgina, que quería llevarse a su hija con ella al otro lado del Atlántico, señalando los tribunales que la pequeña no podrá salir de España sin autorización del luchador, a lo que este se niega.. De hecho, ha afirmado que ella es su «prioridad» y, cuando acudió en enero a los Juzgados de Violencia Sobre la Mujer de la localidad madrileña de Móstoles, citado tras haber sido denunciado por presuntos malos tratos por su exmujer, él se mostró «feliz» porque significaba volver a ver a su hija, denostando la demanda porque, a su parecer, «algo con lo que ya había sido amenazado», dejando entrever que Giorgina estaba intentando instrumentalizar la violencia machista para ganar la batalla judicial y poder marcharse a EEUU con su hija, dado que su carrera profesional se desarrolla allí.. «Tras mi negativa a aceptar determinadas pretensiones económicas fuera de toda lógica, semanas después se presenta una denuncia por malos tratos», afirmó Topuria, añadiendo que el caso estaba «siendo analizado por la Justicia». El doble campeón de la UFC (Ultimate Fighting Championship) ha solicitado la custodia compartida, puntualizando que, desde septiembre de 2025, solo ha podido ver a la menor de forma muy limitada por no plegarse a las pretensiones económicas de su exesposa.
Nada hace pensar que vaya a ser un proceso sencillo y que se resuelva en poco tiempo. Siempre queda la esperanza de que se pueda resolver fuera de los tribunales de una forma amistosa, habida cuenta de que, en un comienzo, el propio afectado describía su relación como algo perfecto, bien engrasado y que iba viento en popa, pero de un tiempo a esta parte el divorcio entre Ilia Topuria y Giorgina Uzcategui se ha convertido en una separación en la que intervienen tantísimos factores que la tensión se puede palpar en cada detalle que ha de dirimir la justicia.. Sus posiciones están enfrentadas frontalmente, con prácticamente ningún punto en común. Y a eso hay que sumarle que las documentaciones que ambos han presentado se entrecruzan asuntos especialmente delicados, partiendo de la base de que fue el luchador quien interpuso la demanda de divorcio, a lo que ella luego contraargumentó con una acusación de malos tratos. Y entre medias, un patrimonio cruzado, la vivienda familiar, las vidas y situaciones económicas de cada parte —divididas a su vez entre España y Estados Unidos— y la custodia de su hija en común, también llamada Giorgina y nacida en julio de 2024, dos semanas después de que contrajeran matrimonio ante notario en Alicante.. Todo comenzó a finales de septiembre de 2025, cuando ambos dejan de seguirse en redes sociales, para unas semanas más tarde, a mediados de noviembre, Topuria registra formalmente la demanda de divorcio. En ese tiempo, y habida cuenta de que incluso antes de su boda habían acordado un régimen de separación de bienes y un acuerdo prenupcial —que puede ser la clave de la parte económica—, los equipos legales de ambas partes intentan llegar a un acuerdo, si bien al no tener éxito se deriva el conflicto a los tribunales.. El acuerdo prenupcial estipulaba, según explican desde Semana, que si se daba una disolución del matrimonio sería la parte con la mayor capacidad económica la que debería abonar a la otra una pensión compensatoria equivalente al 20% de la diferencia patrimonial entre ambos. Unas cifras que parecen exactas hasta que entra en juego, claro, el patrimonio. Los representantes legales de Topuria cifraron en algo más de 80.000 euros lo que debía ingresar a Giorgina, pero esta lo consideró insuficiente.. Y es que, a pesar de la enorme proyección pública en los últimos tiempos del luchador, su oferta se basaba en que actualmente no dispone de un enorme patrimonio ni de ahorros significativo, sobre todo debido, puntualiza, al alto nivel de ida de la pareja durante su etapa juntos. Y a ello hay que sumar que ninguno tiene propiedades inmobiliarias en España, dado que la vivienda familiar, una espectacular mansión en Las Lomas, una de las urbanizaciones más exclusivas de Boadilla del Monte, al noroeste de Madrid, ha sido puesta a la venta por 3.000.000 de euros, según revelaba en exclusiva Jorge Borrajo en El tiempo justo.. Desde el divorcio, por si fuera poco, se convirtió en el domicilio de Giorgina, la hija de ambos, y de la abuela materna. En los documentos, el luchador de ascendencia georgiana ha solicitado regresar a esa vivienda, añadiendo que allí tiene su gimnasio personal (lo que se entiende que es indispensable para ejercer su profesión) y proponiendo a su expareja que se mude a una casa cercana cuyo alquiler no sobrepase los 2.500 euros mensuales, ya que él mismo está residiendo en España en otra vivienda arrendada por la que paga aproximadamente 9.000 euros al mes, dato que también ha sido incorporado al procedimiento.. En el mismo se detalla cómo Topuria únicamente tiene una posesión relevante, un Aston Martin valorado en 150.000 euros, si bien mantiene algunos préstamos personales pendientes —desde el citado medio advierten que no está endeudado de forma estructural—. Son cifras todas ellas que van a ser determinantes para la pensión que se fije como definitiva, así como, en su defensa, argumenta el gran perfil profesional y económico de Giorgina Uzcategui como empresaria consolidada, dado que la venezolana tiene una compañía especializada en energías renovables y es CEO de otra de tratamiento de aguas con sede en Miami.. Esto, la vinculación profesional con Estados Unidos, es otro punto importante, dado que la justicia desestimó los deseos de Giorgina, que quería llevarse a su hija con ella al otro lado del Atlántico, señalando los tribunales que la pequeña no podrá salir de España sin autorización del luchador, a lo que este se niega.. De hecho, ha afirmado que ella es su «prioridad» y, cuando acudió en enero a los Juzgados de Violencia Sobre la Mujer de la localidad madrileña de Móstoles, citado tras haber sido denunciado por presuntos malos tratos por su exmujer, él se mostró «feliz» porque significaba volver a ver a su hija, denostando la demanda porque, a su parecer, «algo con lo que ya había sido amenazado», dejando entrever que Giorgina estaba intentando instrumentalizar la violencia machista para ganar la batalla judicial y poder marcharse a EEUU con su hija, dado que su carrera profesional se desarrolla allí.. «Tras mi negativa a aceptar determinadas pretensiones económicas fuera de toda lógica, semanas después se presenta una denuncia por malos tratos», afirmó Topuria, añadiendo que el caso estaba «siendo analizado por la Justicia». El doble campeón de la UFC (Ultimate Fighting Championship) ha solicitado la custodia compartida, puntualizando que, desde septiembre de 2025, solo ha podido ver a la menor de forma muy limitada por no plegarse a las pretensiones económicas de su exesposa.
