El mundo de los sueños nos atrae desde siempre porque en ellos, puede pasar casi cualquier cosa, y no tenemos control voluntario sobre qué vemos en ellos. Pero en realidad, y curiosamente, hay algunas cosas con las que es casi imposible soñar.. La doctora Kelly Bulkeley, investigadora de los sueños y directora de la Base de Datos del Sueño, explica en un reportaje publicado por el Daily Mail que «al soñar, nuestra mente funciona de una manera más fluida, emocional y asociativa».. «La otra cara de la moneda es que tendemos a tener menos capacidad para soñar debido a la menor concentración y enfoque a corto plazo que se requiere para leer, contar y manejar un ordenador», prosigue. Este es el motivo por el que hay algunas cosas que casi nunca aparecen en nuestros viajes oníricos.. El teléfono móvil. Aunque el móvil es un elemento casi imprescindible de nuestro día a día, con el que pasamos muchas horas, es extremadamente raro que soñemos con que lo usamos.. Según loa ciencia, esto se debe a que los teléfonos no encajan con la función para la que han evolucionado los sueños. La ‘hipótesis de simulación de amenazas’ sugiere que los sueños son un mecanismo de defensa evolutivo que nos ayuda a procesar los peligros a los que podríamos enfrentarnos en el mundo real.. La doctora Deirdre Barrett, psicóloga de la Universidad de Harvard y autora de El Comité del Sueño, explica: «El contenido que solo es relevante para la vida moderna tiende a estar infrarrepresentado en los sueños».. En cambio, «el contenido que habría sido de máxima relevancia para los humanos durante el 95% de su evolución, cuando vivían en tribus en las sabanas, está sobrerrepresentado en los sueños de los humanos modernos».. Los humanos tienden a soñar mucho más con tormentas, huidas de animales salvajes y serpientes porque la evolución nos ha programado para prestar atención a estas cosas para sobrevivir. Los teléfonos móviles, en cambio, no forman parte de nuestros sueños porque solo nos han acompañado durante una pequeña fracción de nuestra historia evolutiva.. Textos escritos. Si lo piensas, es muy infrecuente soñar que leemos textos escritos. Cuando aparecen documentos escritos en sueños, suelen ser sinsentidos o símbolos abstractos.. Aunque algunas personas recuerdan haber podido comprender lo que decía este texto, los casos de leer texto real en sueños son extremadamente raros. Los científicos creen que esto está relacionado con los procesos fisiológicos subyacentes que acompañan a los sueños.. «Las áreas del cerebro que tienen algo que ver con el lenguaje, incluso de forma general, están menos activas durante la fase de sueño REM (movimiento ocular rápido), la etapa en la que se producen la mayoría de los sueños, y las asociadas específicamente con el texto y la lectura están aún menos activas», dice Barrett.. Esto significa que nuestro cerebro no procesa los detalles finos del texto escrito, lo que da lugar a los símbolos distorsionados o a las páginas de texto que se desplazan que a veces ven los soñadores. Curiosamente, algunos escritores, especialmente poetas, a veces afirman poder leer pequeños fragmentos de texto en sueños. Los investigadores creen que esto puede deberse a que las partes del cerebro que se ocupan del lenguaje están más activas incluso durante el sueño.. Números y operaciones matemáticas. Si alguna vez has tenido una pesadilla en la que haces un examen de matemáticas y te encuentras con que el papel está lleno de garabatos incomprensibles, es normal.. Al igual que la palabra escrita, los números, como las ecuaciones matemáticas o los dígitos de un reloj, rara vez aparecen en los sueños. Cuando esto sucede, quienes sueñan suelen informar que sus sueños se distorsionan, se vuelven ilegibles o cambian cuando apartan la mirada.. Según los expertos en sueños, esta es en realidad una consecuencia necesaria de la forma en que se estructuran los sueños. Los sueños, a diferencia de nuestra experiencia de la vida despierta, no se basan en los detalles reales del mundo que nos rodea.. El doctor Benjamin Baird, neurocientífico cognitivo de la Universidad de Texas, dice: «Una forma útil de entenderlo es que la percepción en estado de vigilia se estabiliza mediante un aporte continuo y detallado de información proveniente del mundo exterior».. En los sueños, por el contrario, el cerebro genera la escena principalmente de arriba hacia abajo, con poca o ninguna información externa.. «Por lo tanto, los detalles más específicos, como el texto escrito, los números o las interfaces de los dispositivos, tienden a ser inestables o a transformarse cuando se revisan posteriormente. No es necesariamente que nuestros sueños no puedan contener números, sino más bien que carecen de la estabilidad necesaria para mostrarlos de forma coherente», dice Baird.. Olores y sabores. Si alguna vez has soñado con disfrutar de una comida deliciosa, piensa detenidamente en lo que realmente experimentaste. Puede que hayas soñado con ver la comida en la mesa o con observar a otros comer, pero casi con toda seguridad no soñaste con su sabor.. Algunos investigadores han sugerido que esto podría deberse a que los circuitos cerebrales que controlan el olfato evolucionaron en un pasado muy remoto. Eso podría significar que la información olfativa no se superpone con las señales de las redes visuales y auditivas y se incluye con menos frecuencia en los sueños.. Sin embargo, también podría deberse a que la mayoría de la gente simplemente no presta atención a los olores y sabores como lo hacemos con la vista y el oído. La doctora Bulkeley dice: «Tenemos sensaciones de olfato y gusto todos los días, pero casi nunca soñamos con ellas. ¿Por qué?» La respuesta es que «normalmente no tienen mucho que añadir a las dramáticas historias inconscientes que nos contamos a nosotros mismos al dormir».. Tu propia imagen. Aunque la mayoría de los sueños los vivimos en primera persona, es muy raro que soñemos con nuestra imagen, reflejada en un espejo por ejemplo. Si soñamos que nos miramos en uno es posible que nos veamos distorsionados o desfigurados, explica la doctora Barrett.. Barrett añade: «Puedes ver a una persona completamente diferente en el espejo. Esto puede sorprenderte; en otros casos, ni siquiera te lo cuestionas».. Los científicos no están del todo seguros de por qué ocurre esto, pero puede estar relacionado con la falta de estabilidad inherente a los sueños.. Así como no podemos imaginar las palabras en una página sin ninguna información del mundo real, representar todos los rasgos de nuestro propio rostro podría ser demasiado complicado para que nuestro cerebro soñador lo procese.
Aunque es parte de nuestro día a día y pasamos muchas horas con él, es muy raro que soñemos con el contenido de nuestro teléfono móvil.
El mundo de los sueños nos atrae desde siempre porque en ellos, puede pasar casi cualquier cosa, y no tenemos control voluntario sobre qué vemos en ellos. Pero en realidad, y curiosamente, hay algunas cosas con las que es casi imposible soñar.. La doctora Kelly Bulkeley, investigadora de los sueños y directora de la Base de Datos del Sueño, explica en un reportaje publicado por el Daily Mail que «al soñar, nuestra mente funciona de una manera más fluida, emocional y asociativa».. «La otra cara de la moneda es que tendemos a tener menos capacidad para soñar debido a la menor concentración y enfoque a corto plazo que se requiere para leer, contar y manejar un ordenador», prosigue. Este es el motivo por el que hay algunas cosas que casi nunca aparecen en nuestros viajes oníricos.. El teléfono móvil. Aunque el móvil es un elemento casi imprescindible de nuestro día a día, con el que pasamos muchas horas, es extremadamente raro que soñemos con que lo usamos.. Según loa ciencia, esto se debe a que los teléfonos no encajan con la función para la que han evolucionado los sueños. La ‘hipótesis de simulación de amenazas’ sugiere que los sueños son un mecanismo de defensa evolutivo que nos ayuda a procesar los peligros a los que podríamos enfrentarnos en el mundo real.. La doctora Deirdre Barrett, psicóloga de la Universidad de Harvard y autora de El Comité del Sueño, explica: «El contenido que solo es relevante para la vida moderna tiende a estar infrarrepresentado en los sueños».. En cambio, «el contenido que habría sido de máxima relevancia para los humanos durante el 95% de su evolución, cuando vivían en tribus en las sabanas, está sobrerrepresentado en los sueños de los humanos modernos».. Los humanos tienden a soñar mucho más con tormentas, huidas de animales salvajes y serpientes porque la evolución nos ha programado para prestar atención a estas cosas para sobrevivir. Los teléfonos móviles, en cambio, no forman parte de nuestros sueños porque solo nos han acompañado durante una pequeña fracción de nuestra historia evolutiva.. Textos escritos. Si lo piensas, es muy infrecuente soñar que leemos textos escritos. Cuando aparecen documentos escritos en sueños, suelen ser sinsentidos o símbolos abstractos.. Aunque algunas personas recuerdan haber podido comprender lo que decía este texto, los casos de leer texto real en sueños son extremadamente raros. Los científicos creen que esto está relacionado con los procesos fisiológicos subyacentes que acompañan a los sueños.. «Las áreas del cerebro que tienen algo que ver con el lenguaje, incluso de forma general, están menos activas durante la fase de sueño REM (movimiento ocular rápido), la etapa en la que se producen la mayoría de los sueños, y las asociadas específicamente con el texto y la lectura están aún menos activas», dice Barrett.. Esto significa que nuestro cerebro no procesa los detalles finos del texto escrito, lo que da lugar a los símbolos distorsionados o a las páginas de texto que se desplazan que a veces ven los soñadores. Curiosamente, algunos escritores, especialmente poetas, a veces afirman poder leer pequeños fragmentos de texto en sueños. Los investigadores creen que esto puede deberse a que las partes del cerebro que se ocupan del lenguaje están más activas incluso durante el sueño.. Números y operaciones matemáticas. Si alguna vez has tenido una pesadilla en la que haces un examen de matemáticas y te encuentras con que el papel está lleno de garabatos incomprensibles, es normal.. Al igual que la palabra escrita, los números, como las ecuaciones matemáticas o los dígitos de un reloj, rara vez aparecen en los sueños. Cuando esto sucede, quienes sueñan suelen informar que sus sueños se distorsionan, se vuelven ilegibles o cambian cuando apartan la mirada.. Según los expertos en sueños, esta es en realidad una consecuencia necesaria de la forma en que se estructuran los sueños. Los sueños, a diferencia de nuestra experiencia de la vida despierta, no se basan en los detalles reales del mundo que nos rodea.. El doctor Benjamin Baird, neurocientífico cognitivo de la Universidad de Texas, dice: «Una forma útil de entenderlo es que la percepción en estado de vigilia se estabiliza mediante un aporte continuo y detallado de información proveniente del mundo exterior».. En los sueños, por el contrario, el cerebro genera la escena principalmente de arriba hacia abajo, con poca o ninguna información externa.. «Por lo tanto, los detalles más específicos, como el texto escrito, los números o las interfaces de los dispositivos, tienden a ser inestables o a transformarse cuando se revisan posteriormente. No es necesariamente que nuestros sueños no puedan contener números, sino más bien que carecen de la estabilidad necesaria para mostrarlos de forma coherente», dice Baird.. Olores y sabores. Si alguna vez has soñado con disfrutar de una comida deliciosa, piensa detenidamente en lo que realmente experimentaste. Puede que hayas soñado con ver la comida en la mesa o con observar a otros comer, pero casi con toda seguridad no soñaste con su sabor.. Algunos investigadores han sugerido que esto podría deberse a que los circuitos cerebrales que controlan el olfato evolucionaron en un pasado muy remoto. Eso podría significar que la información olfativa no se superpone con las señales de las redes visuales y auditivas y se incluye con menos frecuencia en los sueños.. Sin embargo, también podría deberse a que la mayoría de la gente simplemente no presta atención a los olores y sabores como lo hacemos con la vista y el oído. La doctora Bulkeley dice: «Tenemos sensaciones de olfato y gusto todos los días, pero casi nunca soñamos con ellas. ¿Por qué?» La respuesta es que «normalmente no tienen mucho que añadir a las dramáticas historias inconscientes que nos contamos a nosotros mismos al dormir».. Tu propia imagen. Aunque la mayoría de los sueños los vivimos en primera persona, es muy raro que soñemos con nuestra imagen, reflejada en un espejo por ejemplo. Si soñamos que nos miramos en uno es posible que nos veamos distorsionados o desfigurados, explica la doctora Barrett.. Barrett añade: «Puedes ver a una persona completamente diferente en el espejo. Esto puede sorprenderte; en otros casos, ni siquiera te lo cuestionas».. Los científicos no están del todo seguros de por qué ocurre esto, pero puede estar relacionado con la falta de estabilidad inherente a los sueños.. Así como no podemos imaginar las palabras en una página sin ninguna información del mundo real, representar todos los rasgos de nuestro propio rostro podría ser demasiado complicado para que nuestro cerebro soñador lo procese.
