Barcelona tiene alrededor de 4.000 calles, la mayoría de ellas distintas por su amplitud, su longitud, su historia y su carácter, reflejo de una ciudad muy diversa. Sin embargo, el influencer Pol Casellas, que acumula más de 11.400 seguidores en TikTok, ha publicado un vídeo en su perfil que detalla la perfección de todas ellas.. «Acompañadme, con cintra métrica en mano, a medirlas», empieza Pol en el vídeo. Y así lo hace, con un metro, el influencer catalán mide las distintas partes de varias calles de la ciudad y descubre algo sorprendente: todas miden lo mismo.. «La baldosa mide 20 centímetros, el vado para peatones, 120 centímetros, el de vehículos, 60 cm», explica Pol, que añade «los alcorques, 120 cm, las tapas del alcantarillado, 80 cm y las del alumbrado, 60». «Todo está modulado y coincide a la perfección», celebra Pol, que explica posteriormente el criterio unificador instalado en Barcelona.. La historia del criterio. La estandarización de las baldosas en las calles de Barcelona se remonta a inicios del siglo XX. Concretamente, en 1906, el Ayuntamiento de Barcelona convocó un concurso público para implantar una baldosa pavimentada estándar, con medidas de 20 cm por 20 cm, para pavimentar calles y aceras de toda la ciudad, que fue adjudicado a la empresa productora Escofet. Este tipo de baldosas eran fáciles y baratas de producir, permitían una instalación rápida y podían sustituirse en caso de deterioro sin romper todo el pavimento.. Este criterio modular encaja, además, con la lógica del Plan Cerdà de estructurar la ciudad como un sistema ordenado de retículas y espacios públicos
Un influencer catalán detalla «la perfección» de los paseos de la Ciudad Condal
Barcelona tiene alrededor de 4.000 calles, la mayoría de ellas distintas por su amplitud, su longitud, su historia y su carácter, reflejo de una ciudad muy diversa. Sin embargo, el influencer Pol Casellas, que acumula más de 11.400 seguidores en TikTok, ha publicado un vídeo en su perfil que detalla la perfección de todas ellas.. «Acompañadme, con cintra métrica en mano, a medirlas», empieza Pol en el vídeo. Y así lo hace, con un metro, el influencer catalán mide las distintas partes de varias calles de la ciudad y descubre algo sorprendente: todas miden lo mismo.. «La baldosa mide 20 centímetros, el vado para peatones, 120 centímetros, el de vehículos, 60 cm», explica Pol, que añade «los alcorques, 120 cm, las tapas del alcantarillado, 80 cm y las del alumbrado, 60». «Todo está modulado y coincide a la perfección», celebra Pol, que explica posteriormente el criterio unificador instalado en Barcelona.. La historia del criterio. La estandarización de las baldosas en las calles de Barcelona se remonta a inicios del siglo XX. Concretamente, en 1906, el Ayuntamiento de Barcelona convocó un concurso público para implantar una baldosa pavimentada estándar, con medidas de 20 cm por 20 cm, para pavimentar calles y aceras de toda la ciudad, que fue adjudicado a la empresa productora Escofet. Este tipo de baldosas eran fáciles y baratas de producir, permitían una instalación rápida y podían sustituirse en caso de deterioro sin romper todo el pavimento.. Este criterio modular encaja, además, con la lógica del Plan Cerdà de estructurar la ciudad como un sistema ordenado de retículas y espacios públicos
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