El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, presentó ayer una querella criminal contra la secretaria general del PSOE en la localidad gaditana, Rocío Abarral, por «injurias y calumnias graves» en respuesta a la denuncia socialista por el caso de supuesto acoso sexual que salpica al todavía alcalde algecireño.. En la misma, Landaluce expone una sucesión de manifestaciones públicas realizadas por Arrabal en ruedas de prensa y declaraciones a medios de comunicación en las que atribuye al alcalde «conductas de extrema gravedad, incluidas supuestas actuaciones constitutivas de delitos contra la libertad sexual, y sustentadas exclusivamente en anónimos y en contenidos previamente desmentidos de forma expresa por las personas que se pretendía presentar como víctimas». Según detalló en el comunicado con el que hizo pública la acción judicial, dichas afirmaciones fueron realizadas «con plena conciencia de su falsedad o cuando menos con un temerario desprecio hacia la verdad», a pesar de que «las personas aludidas habían negado públicamente los hechos y solicitado respeto ante la utilización política de su identidad y de su vida personal».. Las actuaciones emprendidas se fundamentan en la posible comisión de delitos de injurias y calumnias con publicidad, así como en un delito contra la integridad moral, al considerar que «la campaña de difamación desplegada ha trascendido el legítimo debate polític»» para convertirse «en un ataque personal continuado».. En el comunicado, Landaluce aseguró que «ha dejado constancia de forma clara e inequívoca de su condena absoluta de cualquier forma de violencia contra las mujeres, así como de su rechazo frontal a la manipulación de causas especialmente sensibles con fines partidistas». «La utilización de acusaciones falsas o insinuaciones infundadas no solo vulnera derechos fundamentales, sino que banaliza una realidad social que merece el máximo respeto y rigor», señaló Landaluce, que mantiene el cargo pese a su baja provisional del PP mientras se aclaran los hechos.. Por su parte, el secretario de Organización del PSOE de Cádiz, Juan Cornejo, salió al paso del anuncio del alcalde acusando a éste de «un intento de amedrentar y silenciar a quien ejerce con rigor su labor de oposición». «Los socialistas no se detendrán por muchas amenazas judiciales que se interpongan en la labor de fiscalización que les corresponde», aseveró Cornejo en una nota del PSOE donde cerraron filas en torno a Rocío Arrabal. Para el socialista, su compañera de partido en Algeciras «ha cumplido con su obligación ética y legal», que es «poner en conocimiento de la Fiscalía unos hechos que podrían ser constitutivos de delito, tras haber tenido conocimiento de los mismos». Así, desde la dirección provincial consideraron que Landaluce «busca una cortina de humo para ocultar su situación política de debilidad y el hecho de estar cada día más acorralado, incluso por su propio partido» que, según dijeron «le está retirando progresivamente su confianza».. El responsable de Organización del PSOE gaditano advirtió además de que si la querella prosperase, la portavoz «aportará con total transparencia al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía toda la información y documentación que ya fue remitida en su día a la Fiscalía del Tribunal Supremo». Cornejo denunció además «la fijación» de Landaluce con la socialista, cuestionando «por qué dirige su ataque judicial exclusivamente contra ella cuando los hechos denunciados han tenido un eco mediático y social generalizado».
Presenta una demanda contra la secretaria general, Rocío Arrabal, por «injurias y calumnias graves»
El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, presentó ayer una querella criminal contra la secretaria general del PSOE en la localidad gaditana, Rocío Abarral, por «injurias y calumnias graves» en respuesta a la denuncia socialista por el caso de supuesto acoso sexual que salpica al todavía alcalde algecireño.. En la misma, Landaluce expone una sucesión de manifestaciones públicas realizadas por Arrabal en ruedas de prensa y declaraciones a medios de comunicación en las que atribuye al alcalde «conductas de extrema gravedad, incluidas supuestas actuaciones constitutivas de delitos contra la libertad sexual, y sustentadas exclusivamente en anónimos y en contenidos previamente desmentidos de forma expresa por las personas que se pretendía presentar como víctimas». Según detalló en el comunicado con el que hizo pública la acción judicial, dichas afirmaciones fueron realizadas «con plena conciencia de su falsedad o cuando menos con un temerario desprecio hacia la verdad», a pesar de que «las personas aludidas habían negado públicamente los hechos y solicitado respeto ante la utilización política de su identidad y de su vida personal».. Las actuaciones emprendidas se fundamentan en la posible comisión de delitos de injurias y calumnias con publicidad, así como en un delito contra la integridad moral, al considerar que «la campaña de difamación desplegada ha trascendido el legítimo debate polític»» para convertirse «en un ataque personal continuado».. En el comunicado, Landaluce aseguró que «ha dejado constancia de forma clara e inequívoca de su condena absoluta de cualquier forma de violencia contra las mujeres, así como de su rechazo frontal a la manipulación de causas especialmente sensibles con fines partidistas». «La utilización de acusaciones falsas o insinuaciones infundadas no solo vulnera derechos fundamentales, sino que banaliza una realidad social que merece el máximo respeto y rigor», señaló Landaluce, que mantiene el cargo pese a su baja provisional del PP mientras se aclaran los hechos.. Por su parte, el secretario de Organización del PSOE de Cádiz, Juan Cornejo, salió al paso del anuncio del alcalde acusando a éste de «un intento de amedrentar y silenciar a quien ejerce con rigor su labor de oposición». «Los socialistas no se detendrán por muchas amenazas judiciales que se interpongan en la labor de fiscalización que les corresponde», aseveró Cornejo en una nota del PSOE donde cerraron filas en torno a Rocío Arrabal. Para el socialista, su compañera de partido en Algeciras «ha cumplido con su obligación ética y legal», que es «poner en conocimiento de la Fiscalía unos hechos que podrían ser constitutivos de delito, tras haber tenido conocimiento de los mismos». Así, desde la dirección provincial consideraron que Landaluce «busca una cortina de humo para ocultar su situación política de debilidad y el hecho de estar cada día más acorralado, incluso por su propio partido» que, según dijeron «le está retirando progresivamente su confianza».. El responsable de Organización del PSOE gaditano advirtió además de que si la querella prosperase, la portavoz «aportará con total transparencia al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía toda la información y documentación que ya fue remitida en su día a la Fiscalía del Tribunal Supremo». Cornejo denunció además «la fijación» de Landaluce con la socialista, cuestionando «por qué dirige su ataque judicial exclusivamente contra ella cuando los hechos denunciados han tenido un eco mediático y social generalizado».
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