Moverse por Galicia costará más desde este jueves para miles de conductores habituales de la AP-9, la principal arteria de comunicación de la comunidad, que aplicará una nueva subida de peajes de algo más del 5%.. El encarecimiento afecta tanto a los trayectos largos —como el recorrido completo entre Ferrol y Tui, que alcanzará los 28,10 euros— como a desplazamientos diarios muy utilizados, como el tramo Vigo-Pontevedra, que pasará a costar 5,10 euros.. La actualización de tarifas responde a una fórmula que combina la evolución del IPC de los últimos años, un ajuste pendiente del ejercicio 2023 —aplazado por el Gobierno central— y un recargo adicional vinculado a las compensaciones a la concesionaria Audasa por las obras de ampliación del puente de Rande y la circunvalación de Santiago. En conjunto, el incremento total estimado se sitúa en torno al 5,17%, por encima de la inflación.. Congelación en las autopistas autonómicas. Frente a esta subida, la novedad conocida hoy es la decisión de la Xunta de Galicia de no actualizar los peajes de las autopistas de titularidad autonómica para el próximo año. Así, tanto la AG-55 (A Coruña-Carballo) como la AG-57 (Puxeiros-Val Miñor) mantendrán las tarifas actuales, evitando nuevos incrementos para los usuarios habituales de estas vías.. La medida supone un claro contraste con la política aplicada en las autopistas dependientes del Estado y busca aliviar el impacto económico sobre los conductores, especialmente en un contexto de encarecimiento general del transporte y del coste de la vida.. Desde el Ejecutivo gallego se subraya que la decisión se enmarca en una estrategia de contención de precios y apoyo a la movilidad cotidiana, de modo especial en áreas metropolitanas con alta dependencia del vehículo privado.. Diferencias entre vías del Estado y de la Xunta. Mientras la AP-9 concentra buena parte del tráfico de largo recorrido y de los desplazamientos interurbanos más intensos de Galicia, las autopistas autonómicas cumplen un papel clave en la movilidad diaria de miles de trabajadores. La congelación de sus peajes evita, al menos por ahora, que esos trayectos se encarezcan aún más, en contraste con lo que ocurrirá desde este jueves en la autopista estatal.. El resultado es un mapa de peajes desigual, en el que los conductores gallegos verán cómo el coste de circular por la principal vía vertebradora de la comunidad vuelve a subir, mientras que las autopistas gestionadas por la Xunta mantienen sus precios, marcando dos modelos distintos de gestión del impacto económico sobre los usuarios.
Las AG-55 y AG-57 mantendrán sus tarifas en 2026, en contraste con la subida media superior al 5% en la principal arteria de comunicación gallega
Moverse por Galicia costará más desde este jueves para miles de conductores habituales de la AP-9, la principal arteria de comunicación de la comunidad, que aplicará una nueva subida de peajes de algo más del 5%.. El encarecimiento afecta tanto a los trayectos largos —como el recorrido completo entre Ferrol y Tui, que alcanzará los 28,10 euros— como a desplazamientos diarios muy utilizados, como el tramo Vigo-Pontevedra, que pasará a costar 5,10 euros.. La actualización de tarifas responde a una fórmula que combina la evolución del IPC de los últimos años, un ajuste pendiente del ejercicio 2023 —aplazado por el Gobierno central— y un recargo adicional vinculado a las compensaciones a la concesionaria Audasa por las obras de ampliación del puente de Rande y la circunvalación de Santiago. En conjunto, el incremento total estimado se sitúa en torno al 5,17%, por encima de la inflación.. Congelación en las autopistas autonómicas. Frente a esta subida, la novedad conocida hoy es la decisión de la Xunta de Galicia de no actualizar los peajes de las autopistas de titularidad autonómica para el próximo año. Así, tanto la AG-55 (A Coruña-Carballo) como la AG-57 (Puxeiros-Val Miñor) mantendrán las tarifas actuales, evitando nuevos incrementos para los usuarios habituales de estas vías.. La medida supone un claro contraste con la política aplicada en las autopistas dependientes del Estado y busca aliviar el impacto económico sobre los conductores, especialmente en un contexto de encarecimiento general del transporte y del coste de la vida.. Desde el Ejecutivo gallego se subraya que la decisión se enmarca en una estrategia de contención de precios y apoyo a la movilidad cotidiana, de modo especial en áreas metropolitanas con alta dependencia del vehículo privado.. Diferencias entre vías del Estado y de la Xunta. Mientras la AP-9 concentra buena parte del tráfico de largo recorrido y de los desplazamientos interurbanos más intensos de Galicia, las autopistas autonómicas cumplen un papel clave en la movilidad diaria de miles de trabajadores. La congelación de sus peajes evita, al menos por ahora, que esos trayectos se encarezcan aún más, en contraste con lo que ocurrirá desde este jueves en la autopista estatal.. El resultado es un mapa de peajes desigual, en el que los conductores gallegos verán cómo el coste de circular por la principal vía vertebradora de la comunidad vuelve a subir, mientras que las autopistas gestionadas por la Xunta mantienen sus precios, marcando dos modelos distintos de gestión del impacto económico sobre los usuarios.
Noticias de Galicia: última hora y actualidad de A Coruña, Vigo, Lugo, Santiago de Compostela
