Skip to content
Crónica Actual
  miércoles 22 julio 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
21 de julio de 2026Incendio de Ejulve (Teruel), en directo: última hora del fuego que arrasa más de mil hectáreas y evacuación de pedanías 21 de julio de 2026Ence vuelve a beneficios por la mejora del precio de la celulosa 21 de julio de 2026Hacia un mayor control de jabalíes, ciervos o tejones para frenar enfermedades 21 de julio de 2026Ucrania despliega una «policía antidrones» ante el aumento de ataques rusos a civiles 21 de julio de 2026Incendio de la Sierra Norte de Guadalajara, en directo: avance del fuego en La Mierla y Selas 21 de julio de 2026Los «geos» franceses rescatan a un alcalde galo amenazado por la «Mafia de la Zona Oscura» 21 de julio de 2026Cataluña tiene riesgo de incendio forestal de 5 sobre 6 en cuatro regiones de emergencia 21 de julio de 2026Mutua eleva un 10,1% las primas del negocio asegurador hasta junio 21 de julio de 2026Nuevas medidas en Barcelona para proteger a los motoristas: amortiguadores y balizas en puntos clave de la ciudad 21 de julio de 2026Hizbulá expresa su pleno apoyo al nuevo líder del ala política de Hamás, Jalil al Haya
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  España  Cataluña  La vida excesiva de Xavier Cugat por él mismo
CataluñaEspaña

La vida excesiva de Xavier Cugat por él mismo

30 de marzo de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Suele ser habitual que muchos autores pidan un prólogo a un nombre de prestigio, por lo general alguien del mundo de las letras. Lo que nunca fue muy frecuente es que Frank Sinatra dejara el micrófono para redactar una presentación para las memorias de un compañero de profesión. En febrero de 1981, Sinatra hizo una excepción para redactar una especie de carta presentación que encabezaba una autobiografía. «Ol’ Blue Eyes» rememoraba sus inicios en el mundo del espectáculo y un anhelo: «Si yo hubiera nacido en España quizás hubiera tenido la oportunidad de integrarme en la gran orquesta de Xavier Cugat».. Desde que falleciera en 1990, Cugat –o Cugie, en palabras de Sinatra– ha ido cayendo en cierto olvido. Su imagen, su historia, incluso su obra, se ha ido convirtiendo en una suerte de anacronismo. Sin embargo, poco a poco, el único catalán con una estrella en el paseo de la fama de Hollywood ha ido saliendo de esas tinieblas. En eso ha tenido mucho que ver una novela imprescindible titulada «Confeti» de Jordi Puntí. Un paso más se da ahora con la reedición de un libro que llevaba décadas fuera del alcance de los lectores, imprescindible para entender la construcción del mito del músico: «Yo, Cugat». Fórcola es quien obra el milagro de llevar a las librerías estas memorias excesivas, en ocasiones exageradas, en edición y notas de Javier Jiménez, además de contar con prólogo de David Felipe Arranz y epílogos de Diego Mas Trelles, Ignacio Peyró y Jordi Puntí.. Perseguido por las deudas y los juicios por divorcio, a finales de la década de los setenta, Xavier Cugat decidió que ya era el momento de regresar a Cataluña dejando atrás su aventura estadounidense. Atrás quedaba su larga experiencia en la Meca del Cine convertido en una suerte de estrella con apariciones en películas musicales de culto, como «Escuela de sirenas». Cugat, el hombre que presumía de estar detrás de las primeras oportunidades en un escenario para Sinatra o Woody Allen, quiso volver a sus raíces. Primero intento instalarse por la Costa Brava, aunque finalmente, también por aquello de darle más lustre a su mito, su hogar fue el Hotel Ritz de Barcelona, acompañado de chiguagua y con Rolls Royce en el garaje.. En esos días, uno de sus principales aliados fue Enrique Sabater, quien había sido el secretario personal de Salvador Dalí en los setenta. Sabater había puesto en marcha un sello editorial llamado DASA Edicions –es decir, Dalí Sabater– donde daría a conocer por primera vez en castellano y catalán la autobiografía «Vida secreta de Salvador Dalí». Siguiendo esa línea de catalanes universales era lógico que Cugat fuera uno de los autores imprescindibles de la colección. Quien esto escribe pudo conocer hace años detalles de la redacción de esas memorias y de la ayuda de Sabater a Cugat, pero no entraré en detalles. Solamente diré –y perdonen que esto sea en primera persona– que a Sabater se le debe mucho, algo que no se le ha reconocido. Sin él no tendríamos «Yo, Cugat».. El libro, leído hoy, resulta excesivo porque su autor conoció a todo el mundo, fue testigo presencial y activo de un Hollywood que fue durante un tiempo una suerte de nueva Babilonia. Sus memorias son una suerte de un quién es quién de aquel tiempo en la gran pantalla y en las ondas, en los salones del Waldorf Astoria de Nueva York e, incluso, en los pasillos de la Casa Blanca. Porque Cugat los conoció a todos, aunque este conocimiento se basara en un encontronazo casual. En «Yo, Cugat» están todos: Clark Gable, Dean Martin, Charlie Chaplin, Mae West, Rita Hayworth, Carmen Miranda, Walt Disney o Cantinflas. Ese elenco, con muchísimos otros nombres, tiene su párrafo o su página en estas memorias de las que resulta un Cugat, testigo de una época dorada e hijo del siglo, esto último literalmente porque nació en la ciudad de Girona en el año 1900.. Estamos ante un libro escrito, pero también dibujado. Cugat tenía talento para la caricatura, aunque en ocasiones tomaba las imágenes prestadas del artista mexicano Miguel Covarrubias. En «Yo, Cugat» hay numerosos ejemplos de su talento con el lápiz para hacer retratos humorísticos de Greta Garbo, Liza Minnelli, Salvador Dalí, Pau Casals o él mismo como imagen de referencia de uno de sus negocios en el mundo de la restauración con Casa Cugat en los estudios de la Metro Goldwyn Mayer. De alguna manera, con esta afición que explotó hasta el final de su vida, Cugat seguía los pasos del gran tenor Enrico Caruso, también buen dibujante y un nombre fundamental para que nuestro protagonista decidiera dedicarse por completo –y con éxito– a la música.. Cabe decir que «Yo, Cugat» no fueron las únicas memorias que escribió el músico. En 1948, cuando su nombre era muy celebrado, publicó «Rumba is my life», tomando muchos materiales de esa obra para el volumen que apareció en nuestro país en 1981. Se trataba de poner las bases de un relato de hombre hecho a sí mismo, con sus dosis de humor y música, tratando de espantar a posibles futuros biógrafos. Él ya lo había contado todo, por lo que no necesitaba que se indagara en su pasado.. Y es que la impresión que se tiene al leer «Yo, Cugat» es que ya lo sabemos todo de quien fue un icono, alguien que siempre quiso estar rodeado de mujeres jóvenes, como fueron sus esposas: Carmen Castillo, Lorraine Allen, Abbe Lane y Charo Baeza, con la que se casó cuando esta contaba con 18 años, aunque alguna versión incluso apuntan a que rondaba los 17. El músico que abrió la puerta a la salsa, la rumba y el chachachá fue, de alguna manera, el antecesor de esa explosión latina que hoy vivimos y que va de Rosalía a Bad Bunny.. «Yo, Cugat» nos demuestra que el de Girona fue uno de los grandes catalanes universales del siglo XX, como lo fueron Salvador Dalí, Joan Miró y Pau Casals. El mejor resumen de todo ello lo demuestra él mismo lo dejó como epitafio en su tumba donde hoy se puede leer: «Cugat, que vivió».

Más noticias

La Generalitat destina más de 30 millones en ayudas al alquiler a más de 12.000 familias

8 de junio de 2026

Detenidas cinco personas por la falsificación de camisetas de fútbol y prendas deportivas

25 de junio de 2026

Castilla y León defiende una migración legal y ordenada

7 de mayo de 2026

Marco Pérez descerraja la puerta grande de La Flecha (Valladolid) con tres orejas

1 de marzo de 2026

 

Fórcola recupera la olvidada autobiografía del músico catalán sobre sus andanzas en Hollywood

  

Suele ser habitual que muchos autores pidan un prólogo a un nombre de prestigio, por lo general alguien del mundo de las letras. Lo que nunca fue muy frecuente es que Frank Sinatra dejara el micrófono para redactar una presentación para las memorias de un compañero de profesión. En febrero de 1981, Sinatra hizo una excepción para redactar una especie de carta presentación que encabezaba una autobiografía. «Ol’ Blue Eyes» rememoraba sus inicios en el mundo del espectáculo y un anhelo: «Si yo hubiera nacido en España quizás hubiera tenido la oportunidad de integrarme en la gran orquesta de Xavier Cugat».. Desde que falleciera en 1990, Cugat –o Cugie, en palabras de Sinatra– ha ido cayendo en cierto olvido. Su imagen, su historia, incluso su obra, se ha ido convirtiendo en una suerte de anacronismo. Sin embargo, poco a poco, el único catalán con una estrella en el paseo de la fama de Hollywood ha ido saliendo de esas tinieblas. En eso ha tenido mucho que ver una novela imprescindible titulada «Confeti» de Jordi Puntí. Un paso más se da ahora con la reedición de un libro que llevaba décadas fuera del alcance de los lectores, imprescindible para entender la construcción del mito del músico: «Yo, Cugat». Fórcola es quien obra el milagro de llevar a las librerías estas memorias excesivas, en ocasiones exageradas, en edición y notas de Javier Jiménez, además de contar con prólogo de David Felipe Arranz y epílogos de Diego Mas Trelles, Ignacio Peyró y Jordi Puntí.. Perseguido por las deudas y los juicios por divorcio, a finales de la década de los setenta, Xavier Cugat decidió que ya era el momento de regresar a Cataluña dejando atrás su aventura estadounidense. Atrás quedaba su larga experiencia en la Meca del Cine convertido en una suerte de estrella con apariciones en películas musicales de culto, como «Escuela de sirenas». Cugat, el hombre que presumía de estar detrás de las primeras oportunidades en un escenario para Sinatra o Woody Allen, quiso volver a sus raíces. Primero intento instalarse por la Costa Brava, aunque finalmente, también por aquello de darle más lustre a su mito, su hogar fue el Hotel Ritz de Barcelona, acompañado de chiguagua y con Rolls Royce en el garaje.. En esos días, uno de sus principales aliados fue Enrique Sabater, quien había sido el secretario personal de Salvador Dalí en los setenta. Sabater había puesto en marcha un sello editorial llamado DASA Edicions –es decir, Dalí Sabater– donde daría a conocer por primera vez en castellano y catalán la autobiografía «Vida secreta de Salvador Dalí». Siguiendo esa línea de catalanes universales era lógico que Cugat fuera uno de los autores imprescindibles de la colección. Quien esto escribe pudo conocer hace años detalles de la redacción de esas memorias y de la ayuda de Sabater a Cugat, pero no entraré en detalles. Solamente diré –y perdonen que esto sea en primera persona– que a Sabater se le debe mucho, algo que no se le ha reconocido. Sin él no tendríamos «Yo, Cugat».. El libro, leído hoy, resulta excesivo porque su autor conoció a todo el mundo, fue testigo presencial y activo de un Hollywood que fue durante un tiempo una suerte de nueva Babilonia. Sus memorias son una suerte de un quién es quién de aquel tiempo en la gran pantalla y en las ondas, en los salones del Waldorf Astoria de Nueva York e, incluso, en los pasillos de la Casa Blanca. Porque Cugat los conoció a todos, aunque este conocimiento se basara en un encontronazo casual. En «Yo, Cugat» están todos: Clark Gable, Dean Martin, Charlie Chaplin, Mae West, Rita Hayworth, Carmen Miranda, Walt Disney o Cantinflas. Ese elenco, con muchísimos otros nombres, tiene su párrafo o su página en estas memorias de las que resulta un Cugat, testigo de una época dorada e hijo del siglo, esto último literalmente porque nació en la ciudad de Girona en el año 1900.. Estamos ante un libro escrito, pero también dibujado. Cugat tenía talento para la caricatura, aunque en ocasiones tomaba las imágenes prestadas del artista mexicano Miguel Covarrubias. En «Yo, Cugat» hay numerosos ejemplos de su talento con el lápiz para hacer retratos humorísticos de Greta Garbo, Liza Minnelli, Salvador Dalí, Pau Casals o él mismo como imagen de referencia de uno de sus negocios en el mundo de la restauración con Casa Cugat en los estudios de la Metro Goldwyn Mayer. De alguna manera, con esta afición que explotó hasta el final de su vida, Cugat seguía los pasos del gran tenor Enrico Caruso, también buen dibujante y un nombre fundamental para que nuestro protagonista decidiera dedicarse por completo –y con éxito– a la música.. Cabe decir que «Yo, Cugat» no fueron las únicas memorias que escribió el músico. En 1948, cuando su nombre era muy celebrado, publicó «Rumba is my life», tomando muchos materiales de esa obra para el volumen que apareció en nuestro país en 1981. Se trataba de poner las bases de un relato de hombre hecho a sí mismo, con sus dosis de humor y música, tratando de espantar a posibles futuros biógrafos. Él ya lo había contado todo, por lo que no necesitaba que se indagara en su pasado.. Y es que la impresión que se tiene al leer «Yo, Cugat» es que ya lo sabemos todo de quien fue un icono, alguien que siempre quiso estar rodeado de mujeres jóvenes, como fueron sus esposas: Carmen Castillo, Lorraine Allen, Abbe Lane y Charo Baeza, con la que se casó cuando esta contaba con 18 años, aunque alguna versión incluso apuntan a que rondaba los 17. El músico que abrió la puerta a la salsa, la rumba y el chachachá fue, de alguna manera, el antecesor de esa explosión latina que hoy vivimos y que va de Rosalía a Bad Bunny.. «Yo, Cugat» nos demuestra que el de Girona fue uno de los grandes catalanes universales del siglo XX, como lo fueron Salvador Dalí, Joan Miró y Pau Casals. El mejor resumen de todo ello lo demuestra él mismo lo dejó como epitafio en su tumba donde hoy se puede leer: «Cugat, que vivió».

 Noticias de Cataluña en La Razón

EE UU cuenta con más de 50.000 efectivos desplegados en el Medio Oriente
‘Supervivientes’ ya tiene a su primera expulsada definitiva y Nagore Robles, nueva concursante oficial: «No me lo puedo creer»
Leer también
Andalucía

Incendio de Ejulve (Teruel), en directo: última hora del fuego que arrasa más de mil hectáreas y evacuación de pedanías

21 de julio de 2026 10615
Economía

Ence vuelve a beneficios por la mejora del precio de la celulosa

21 de julio de 2026 7386
Castilla y León

Hacia un mayor control de jabalíes, ciervos o tejones para frenar enfermedades

21 de julio de 2026 6640
Internacional

Ucrania despliega una «policía antidrones» ante el aumento de ataques rusos a civiles

21 de julio de 2026 7732
Andalucía

Incendio de la Sierra Norte de Guadalajara, en directo: avance del fuego en La Mierla y Selas

21 de julio de 2026 8468
Internacional

Los «geos» franceses rescatan a un alcalde galo amenazado por la «Mafia de la Zona Oscura»

21 de julio de 2026 12702
Cargar más
Entradas Recientes

Incendio de Ejulve (Teruel), en directo: última hora del fuego que arrasa más de mil hectáreas y evacuación de pedanías

21 de julio de 2026

Ence vuelve a beneficios por la mejora del precio de la celulosa

21 de julio de 2026

Hacia un mayor control de jabalíes, ciervos o tejones para frenar enfermedades

21 de julio de 2026

Ucrania despliega una «policía antidrones» ante el aumento de ataques rusos a civiles

21 de julio de 2026

Incendio de la Sierra Norte de Guadalajara, en directo: avance del fuego en La Mierla y Selas

21 de julio de 2026

Los «geos» franceses rescatan a un alcalde galo amenazado por la «Mafia de la Zona Oscura»

21 de julio de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad