Salta una nueva polémica lingüística que vuelve a enfrentar al Govern del PSC con el independentismo. Junts per Catalunya y la CUP han denunciado este jueves que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, les envió la felicitación de Navidad y Año Nuevo en castellano y, además, con retraso, un gesto que ambas formaciones consideran una muestra más de la “política españolizadora” del ejecutivo catalán.. Las críticas han sido encabezadas por las presidentas de los respectivos grupos parlamentarios, Mònica Sales (Junts) y Pilar Castillejo (CUP), que han coincidido en cargar contra el Govern por lo que interpretan como un desprecio a la lengua catalana. Desde Presidencia, sin embargo, rebajan la polémica y atribuyen el episodio a un “error humano”, negando cualquier intencionalidad política.. Según la explicación ofrecida por fuentes del Govern, se elaboraron postales de felicitación en catalán, castellano e inglés, destinadas tanto a representantes catalanes como a autoridades españolas y europeas. Las tarjetas se organizaron en tres montones distintos y se entregaron al presidente boca abajo para que pudiera escribir un mensaje personalizado en el reverso, que en todos los casos se redactó en catalán. En ese proceso, algunas felicitaciones se habrían enviado con el texto impreso en castellano por un simple descuido.. Los grupos afectados por ese envío fueron, precisamente, Junts y la CUP, ambas formaciones de la oposición. En cambio, los socios parlamentarios del Govern no se vieron implicados. Tanto ERC como los Comuns han confirmado que recibieron la felicitación física en catalán, lo que ha alimentado las suspicacias del independentismo, pese a que desde el ejecutivo insisten en que se trata de una coincidencia sin carga política.. En el caso de Junts y la CUP, la postal llegó a sus despachos después de Reyes. Aunque el circuito habitual es que las felicitaciones se envíen primero al Parlament y posteriormente a los grupos, no ha quedado claro en qué punto se produjo el retraso. Desde Junts admiten que la demora es “tolerable”, pero subrayan que el problema de fondo es el uso del castellano.. La presidenta del grupo de Junts, Mònica Sales, ha hecho pública la queja a través de las redes sociales, donde ha compartido una imagen de la postal recibida. En ella se aprecia una felicitación estándar impresa en castellano, mientras que en el reverso figura un mensaje manuscrito de Illa en catalán. Para Sales, ese detalle no atenúa la gravedad del gesto. “El retraso es tolerable, pero que sea en castellano no”, ha afirmado, antes de denunciar que “la españolización de la Generalitat por parte del PSC no tiene límite”.. Sales ha reclamado una “rectificación inmediata” de la política lingüística del Govern y ha vuelto a cargar contra el Pacte Nacional per la Llengua, del que Junts se desmarcó. A su juicio, el episodio evidencia que se trata de un pacto “falso” que se incumple de manera sistemática. “Los valores que nos unen se construyen también sobre una lengua propia, minorizada y menospreciada por el presidente Illa y su gobierno”, ha remarcado.. En la misma línea se ha expresado la CUP. La diputada Pilar Castillejo ha criticado haber recibido “una postal que llega tarde y en castellano” y ha acusado al Ejecutivo de practicar una “política españolizadora tan desacomplejada como peligrosa”. Según la dirigente anticapitalista, “ninguna conselleria ni ningún pacto nacional esconde una política lingüicida”.
El Govern mandó postales en muchos idiomas, y a Junts y a la CUP les llegó tarde y en español
Salta una nueva polémica lingüística que vuelve a enfrentar al Govern del PSC con el independentismo. Junts per Catalunya y la CUP han denunciado este jueves que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, les envió la felicitación de Navidad y Año Nuevo en castellano y, además, con retraso, un gesto que ambas formaciones consideran una muestra más de la “política españolizadora” del ejecutivo catalán.. Las críticas han sido encabezadas por las presidentas de los respectivos grupos parlamentarios, Mònica Sales (Junts) y Pilar Castillejo (CUP), que han coincidido en cargar contra el Govern por lo que interpretan como un desprecio a la lengua catalana. Desde Presidencia, sin embargo, rebajan la polémica y atribuyen el episodio a un “error humano”, negando cualquier intencionalidad política.. Según la explicación ofrecida por fuentes del Govern, se elaboraron postales de felicitación en catalán, castellano e inglés, destinadas tanto a representantes catalanes como a autoridades españolas y europeas. Las tarjetas se organizaron en tres montones distintos y se entregaron al presidente boca abajo para que pudiera escribir un mensaje personalizado en el reverso, que en todos los casos se redactó en catalán. En ese proceso, algunas felicitaciones se habrían enviado con el texto impreso en castellano por un simple descuido.. Los grupos afectados por ese envío fueron, precisamente, Junts y la CUP, ambas formaciones de la oposición. En cambio, los socios parlamentarios del Govern no se vieron implicados. Tanto ERC como los Comuns han confirmado que recibieron la felicitación física en catalán, lo que ha alimentado las suspicacias del independentismo, pese a que desde el ejecutivo insisten en que se trata de una coincidencia sin carga política.. En el caso de Junts y la CUP, la postal llegó a sus despachos después de Reyes. Aunque el circuito habitual es que las felicitaciones se envíen primero al Parlament y posteriormente a los grupos, no ha quedado claro en qué punto se produjo el retraso. Desde Junts admiten que la demora es “tolerable”, pero subrayan que el problema de fondo es el uso del castellano.. La presidenta del grupo de Junts, Mònica Sales, ha hecho pública la queja a través de las redes sociales, donde ha compartido una imagen de la postal recibida. En ella se aprecia una felicitación estándar impresa en castellano, mientras que en el reverso figura un mensaje manuscrito de Illa en catalán. Para Sales, ese detalle no atenúa la gravedad del gesto. “El retraso es tolerable, pero que sea en castellano no”, ha afirmado, antes de denunciar que “la españolización de la Generalitat por parte del PSC no tiene límite”.. Sales ha reclamado una “rectificación inmediata” de la política lingüística del Govern y ha vuelto a cargar contra el Pacte Nacional per la Llengua, del que Junts se desmarcó. A su juicio, el episodio evidencia que se trata de un pacto “falso” que se incumple de manera sistemática. “Los valores que nos unen se construyen también sobre una lengua propia, minorizada y menospreciada por el presidente Illa y su gobierno”, ha remarcado.. En la misma línea se ha expresado la CUP. La diputada Pilar Castillejo ha criticado haber recibido “una postal que llega tarde y en castellano” y ha acusado al Ejecutivo de practicar una “política españolizadora tan desacomplejada como peligrosa”. Según la dirigente anticapitalista, “ninguna conselleria ni ningún pacto nacional esconde una política lingüicida”.
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