Las selecciones de Marruecos y de Haití se miden esta madrugada (00.00) en la tercera y última jornada del Grupo C del Mundial que se está disputando en Estados Unidos, México y Canadá, un duelo asequible para un combinado africano al que le vale con empatar para avanzar a dieciseisavos en uno de los dos primeros puestos, ante un equipo caribeño ya eliminado.. El conjunto marroquí está en una situación muy favorable para avanzar a los cruces tras una primera sin alardes, pero fiable. Arrancaron empatando ante Brasil, una de las grandes favoritas, y vencieron por la mínima a la rocosa Escocia, para situarse segunda en el Grupo C con 4 puntos. Así, todavía tiene opciones de culminar la fase de grupos como primera, aunque necesita ganar y que no lo haga la ‘Canarinha’, mientras que no perder ante Haití le aseguraría quedarse una de las dos primeras plazas.. Un encuentro en el que Mohamed Ouahbi volverá a confiar en Saibari -nacido en Cataluña- como una de sus grandes bazas. Y no es de extrañar ya que sea ha convertido en una de las joyas de este Mundial y ha marcado los dos goles de su selección en el torneo. Sin embargo, el largo trecho recorrido entre Terrassa y Estados Unidos no ha sido precisamente un camino de rosas.. De una malformación al sobrepeso. Ismael Saibari, delantero de la selección nacional de fútbol de Marruecos, sufrió en su infancia una malformación congénita en los pies, un problema de salud que los médicos confirmaron a sus padres en aquel momento que le dificultaría volver a caminar; sin embargo, se sometió a un largo y arduo protocolo de tratamiento que incluyó el uso de equipos médicos especializados de movilidad para ayudarle a ponerse de pie y caminar.. En declaraciones a la televisión sueca «Venström», relató con seguridad sobre aquel período y dijo: «Tenía los pies arqueados hacia adentro, usaba andadores y el médico que me atendía le informó a mi padre que tal vez no podría volver a caminar en el resto de mi vida».. Sin embargo el futbolista asegura que la fe fue lo que nunca le hizo perder la esperanza. “Soy musulmán, confío en Dios y mi madre rezó por mí. Solo quería una vida normal y no necesariamente ser futbolista; pero gracias a Dios, tengo pies normales y un cuerpo sano”.. Ese no fue el único obstáculo en su camino hacia el éxito; el club belga Anderlecht lo excluyó de su plantilla debido a su aumento de peso, un revés que no lo desanimó, sino que lo impulsó a trabajar el doble para demostrar su valía nuevamente hasta alcanzar la cima y convertirse en objetivo del gigante bávaro, el Bayern de Múnich de Alemania.. De Cataluña a Bélgica. Sibari, que comenzó su carrera futbolística en el Terrassa, la ciudad donde nació en la provincia de Barcelona, antes de trasladarse con su familia a Bélgica a los seis años, donde progresó por las categorías inferiores del Beerschot, Anderlecht, Mechelen y Genk, llegó a Eindhoven en 2020; donde desplegó su talento con el equipo holandés.. Demostró unas habilidades prometedoras que perfeccionó con mucho esfuerzo, y ahora se ha convertido en una de las soluciones tácticas importantes y en uno de los pilares fundamentales de las opciones del entrenador para la gestión técnica de la selección nacional marroquí. Cuando la selección marroquí se enfrente a Haití esta madrugada en la tercera y última jornada, todas las miradas estarán puestas en Sibari para que lidere a los «Leones del Atlas» hacia una segunda victoria consecutiva y alcance los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo en Norteamérica.. Sibari (25 años) ha llamado mucho la atención en Estados Unidos al marcar los dos goles de su selección hasta el momento: el primero con un precioso gol de vaselina contra Brasil (1-1) y el segundo con un disparo aún más bonito desde dentro del área contra Escocia (1-0).. En busca de un record contra Haití. Su objetivo es marcar contra Haití para convertirse en el primer jugador africano en anotar en los tres partidos de la fase de grupos del Mundial, y con ello igualar o superar el récord de goles de un jugador marroquí en la Copa del Mundo, que ostenta el delantero del Al-Ittihad Jeddah, Youssef En-Nesyri (3), la ausencia más destacada en la fase final por decisión técnica del entrenador Mohamed Wahbi.. Es uno de los jugadores revelación de torneo pero la brillantez de Sibari no surgió en el Mundial, sino en el PSV Eindhoven, con quien ganó el título de liga en los últimos tres años. Esto ha llevado al Bayern de Múnich a negociar su fichaje y llegar a un acuerdo para incorporarlo a sus filas por 55 millones de euros, a la espera únicamente de que supere el reconocimiento médico para finalizar el acuerdo.
Su llegada a la cima del futbol no ha sido fácil -además de sus problemas de salud, llegó a ser apartado por sobrepeso-. Hoy, tras convertirse en una de las revelaciones del Mundial, esperar lograr un récord marcando contra Haití.
Las selecciones de Marruecos y de Haití se miden esta madrugada (00.00) en la tercera y última jornada del Grupo C del Mundial que se está disputando en Estados Unidos, México y Canadá, un duelo asequible para un combinado africano al que le vale con empatar para avanzar a dieciseisavos en uno de los dos primeros puestos, ante un equipo caribeño ya eliminado.. El conjunto marroquí está en una situación muy favorable para avanzar a los cruces tras una primera sin alardes, pero fiable. Arrancaron empatando ante Brasil, una de las grandes favoritas, y vencieron por la mínima a la rocosa Escocia, para situarse segunda en el Grupo C con 4 puntos. Así, todavía tiene opciones de culminar la fase de grupos como primera, aunque necesita ganar y que no lo haga la ‘Canarinha’, mientras que no perder ante Haití le aseguraría quedarse una de las dos primeras plazas.. Un encuentro en el que Mohamed Ouahbi volverá a confiar en Saibari -nacido en Cataluña- como una de sus grandes bazas. Y no es de extrañar ya que sea ha convertido en una de las joyas de este Mundial y ha marcado los dos goles de su selección en el torneo. Sin embargo, el largo trecho recorrido entre Terrassa y Estados Unidos no ha sido precisamente un camino de rosas.. De una malformación al sobrepeso. Ismael Saibari, delantero de la selección nacional de fútbol de Marruecos, sufrió en su infancia una malformación congénita en los pies, un problema de salud que los médicos confirmaron a sus padres en aquel momento que le dificultaría volver a caminar; sin embargo, se sometió a un largo y arduo protocolo de tratamiento que incluyó el uso de equipos médicos especializados de movilidad para ayudarle a ponerse de pie y caminar.. En declaraciones a la televisión sueca «Venström», relató con seguridad sobre aquel período y dijo: «Tenía los pies arqueados hacia adentro, usaba andadores y el médico que me atendía le informó a mi padre que tal vez no podría volver a caminar en el resto de mi vida».. Sin embargo el futbolista asegura que la fe fue lo que nunca le hizo perder la esperanza. “Soy musulmán, confío en Dios y mi madre rezó por mí. Solo quería una vida normal y no necesariamente ser futbolista; pero gracias a Dios, tengo pies normales y un cuerpo sano”.. Ese no fue el único obstáculo en su camino hacia el éxito; el club belga Anderlecht lo excluyó de su plantilla debido a su aumento de peso, un revés que no lo desanimó, sino que lo impulsó a trabajar el doble para demostrar su valía nuevamente hasta alcanzar la cima y convertirse en objetivo del gigante bávaro, el Bayern de Múnich de Alemania.. De Cataluña a Bélgica. Sibari, que comenzó su carrera futbolística en el Terrassa, la ciudad donde nació en la provincia de Barcelona, antes de trasladarse con su familia a Bélgica a los seis años, donde progresó por las categorías inferiores del Beerschot, Anderlecht, Mechelen y Genk, llegó a Eindhoven en 2020; donde desplegó su talento con el equipo holandés.. Demostró unas habilidades prometedoras que perfeccionó con mucho esfuerzo, y ahora se ha convertido en una de las soluciones tácticas importantes y en uno de los pilares fundamentales de las opciones del entrenador para la gestión técnica de la selección nacional marroquí. Cuando la selección marroquí se enfrente a Haití esta madrugada en la tercera y última jornada, todas las miradas estarán puestas en Sibari para que lidere a los «Leones del Atlas» hacia una segunda victoria consecutiva y alcance los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo en Norteamérica.. Sibari (25 años) ha llamado mucho la atención en Estados Unidos al marcar los dos goles de su selección hasta el momento: el primero con un precioso gol de vaselina contra Brasil (1-1) y el segundo con un disparo aún más bonito desde dentro del área contra Escocia (1-0).. En busca de un record contra Haití. Su objetivo es marcar contra Haití para convertirse en el primer jugador africano en anotar en los tres partidos de la fase de grupos del Mundial, y con ello igualar o superar el récord de goles de un jugador marroquí en la Copa del Mundo, que ostenta el delantero del Al-Ittihad Jeddah, Youssef En-Nesyri (3), la ausencia más destacada en la fase final por decisión técnica del entrenador Mohamed Wahbi.. Es uno de los jugadores revelación de torneo pero la brillantez de Sibari no surgió en el Mundial, sino en el PSV Eindhoven, con quien ganó el título de liga en los últimos tres años. Esto ha llevado al Bayern de Múnich a negociar su fichaje y llegar a un acuerdo para incorporarlo a sus filas por 55 millones de euros, a la espera únicamente de que supere el reconocimiento médico para finalizar el acuerdo.
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