Según el dicho popular «segundas partes nunca fueron buenas», pero las terceras, como la de Lara Álvarez y Perico Durán en este 2026, aún está por escribir. La presentadora y el piloto de aviación han protagonizado varias idas y venidas desde que se conocieron, pero ahora, muy sosegados en sus apariciones y sin proclamar su relación a los cuatro vientos (de hecho no la han confirmado), parece que algo ha cambiado.. Por lo pronto, el nuevo intento reflejaría que se encuentran en otro momento personal y listos para afrontar esta etapa juntos desde un lugar distinto. Aunque es todavía reciente como para tirar de otra frase hecha -«A la tercera va la vencida»-, lo cierto es que resulta significativo que decidan intentarlo una tercera vez. La prueba de que deben tener muchos motivos para retomar la relación como podrían ser la química, aficiones, sentido del humor, proyectos de futuro…. Y, por supuesto, que a pesar de las rupturas, su amistad y el cariño que se tienen, se han mantenido intactos. Pero antes de entrar a ver cómo se están planteando este retorno, sus caminos se cruzaron hace más de diez años, en una fiesta en 2011. Por entonces, Lara ya estaba trabajando de periodista deportiva y Perico era piloto, siguiendo el legado de su abuelo quien también volaba en la misma aerolínea que su nieto.. Tras ese primer contacto en una discoteca, empezaron a salir. Sin embargo, al cabo de un tiempo, tomaron caminos separados y decidieron quedar como amigos. El regreso llegaría mucho después, concretamente en noviembre de 2024, cuando la revista Diez Minutos confirmaba que volvían a salir juntos. Pero aquella segunda oportunidad tenía los días contados y, tras unos meses, pusieron punto… Y seguido.. Los últimos rumores de su retorno dieron comienzo el pasado 23 de diciembre de 2025, cuando acudieron a cenar a un restaurante madrileño. Aquel punto de encuentro, esa cita romántica, no fue sinónimo de compartir las fiestas familiares. O, al menos, que lo hayan mostrado. Lara pasó las navidades con su familia en Asturias, y, por lo que se sabe de Perico, que tiene un hijo, es más que probable imaginar que también lo habría pasado con su familia. Lo que no quita que este nuevo año vaya a traer momentos de pareja especiales para ambos.. Que están compartiendo situaciones rutinarias es algo que supimos gracias a los paparazzi, que, hace unos días, inmortalizaron a la pareja paseando a los perros de la presentadora. Un plan muy tranquilo, pero que también podría dar a entender que no necesitan grandes salidas, citas instagrameables, ni viajes por el mundo para disfrutar del tiempo juntos.. También han optado por una política de máxima discreción en sus redes sociales. Si en el pasado la asturiana había compartido imágenes con el comandante, en esta ocasión cada uno sigue posteando sus contenidos habituales. Perico sube consejos para perder el miedo a volar y Lara desde sus proyectos profesionales a tiernos momentos con sus mascotas, pasando por sus estilismos.. Con esta elección, se quitan de un plumazo la presión por el escrutinio de los fans y, a la vez, la atención mediática que se hace eco de estas reacciones. Pero que sea una relación de puertas para adentro, sin grandes apariciones públicas ni declaraciones grandilocuentes, no significa que sea menos auténtica ni especial. Es probable que ahora mismo estén en una fase de reconexión, con muchas conversaciones significativas para entender en qué punto están, averiguar cómo encajan en la vida del otro y, en definitiva, avanzando sin prisa en esta tercera oportunidad.. De hecho, si algo tiene de beneficioso retomar un vínculo con una persona del pasado es que, además de que el cariño y la complicidad no han desaparecido en estos años gracias a su amistad, ha habido tiempo para analizar los errores. Con ocho meses desde la anterior ruptura, la oportunidad de verlos con perspectiva, desarrollar nuevas herramientas y volver a intentarlo desde un lugar más maduro serán factores clave. Pero ante todo, es la prueba del convencimiento de que quieren intentarlo y están igual de volcados en ello.
Según el dicho popular «segundas partes nunca fueron buenas», pero las terceras, como la de Lara Álvarez y Perico Durán en este 2026, aún está por escribir. La presentadora y el piloto de aviación han protagonizado varias idas y venidas desde que se conocieron, pero ahora, muy sosegados en sus apariciones y sin proclamar su relación a los cuatro vientos (de hecho no la han confirmado), parece que algo ha cambiado.. Por lo pronto, el nuevo intento reflejaría que se encuentran en otro momento personal y listos para afrontar esta etapa juntos desde un lugar distinto. Aunque es todavía reciente como para tirar de otra frase hecha -«A la tercera va la vencida»-, lo cierto es que resulta significativo que decidan intentarlo una tercera vez. La prueba de que deben tener muchos motivos para retomar la relación como podrían ser la química, aficiones, sentido del humor, proyectos de futuro…. Y, por supuesto, que a pesar de las rupturas, su amistad y el cariño que se tienen, se han mantenido intactos. Pero antes de entrar a ver cómo se están planteando este retorno, sus caminos se cruzaron hace más de diez años, en una fiesta en 2011. Por entonces, Lara ya estaba trabajando de periodista deportiva y Perico era piloto, siguiendo el legado de su abuelo quien también volaba en la misma aerolínea que su nieto.. Tras ese primer contacto en una discoteca, empezaron a salir. Sin embargo, al cabo de un tiempo, tomaron caminos separados y decidieron quedar como amigos. El regreso llegaría mucho después, concretamente en noviembre de 2024, cuando la revista Diez Minutos confirmaba que volvían a salir juntos. Pero aquella segunda oportunidad tenía los días contados y, tras unos meses, pusieron punto… Y seguido.. Los últimos rumores de su retorno dieron comienzo el pasado 23 de diciembre de 2025, cuando acudieron a cenar a un restaurante madrileño. Aquel punto de encuentro, esa cita romántica, no fue sinónimo de compartir las fiestas familiares. O, al menos, que lo hayan mostrado. Lara pasó las navidades con su familia en Asturias, y, por lo que se sabe de Perico, que tiene un hijo, es más que probable imaginar que también lo habría pasado con su familia. Lo que no quita que este nuevo año vaya a traer momentos de pareja especiales para ambos.. A la tercera, sin prisa ni presión. Que están compartiendo situaciones rutinarias es algo que supimos gracias a los paparazzi, que, hace unos días, inmortalizaron a la pareja paseando a los perros de la presentadora. Un plan muy tranquilo, pero que también podría dar a entender que no necesitan grandes salidas, citas instagrameables, ni viajes por el mundo para disfrutar del tiempo juntos.. También han optado por una política de máxima discreción en sus redes sociales. Si en el pasado la asturiana había compartido imágenes con el comandante, en esta ocasión cada uno sigue posteando sus contenidos habituales. Perico sube consejos para perder el miedo a volar y Lara desde sus proyectos profesionales a tiernos momentos con sus mascotas, pasando por sus estilismos.. Con esta elección, se quitan de un plumazo la presión por el escrutinio de los fans y, a la vez, la atención mediática que se hace eco de estas reacciones. Pero que sea una relación de puertas para adentro, sin grandes apariciones públicas ni declaraciones grandilocuentes, no significa que sea menos auténtica ni especial. Es probable que ahora mismo estén en una fase de reconexión, con muchas conversaciones significativas para entender en qué punto están, averiguar cómo encajan en la vida del otro y, en definitiva, avanzando sin prisa en esta tercera oportunidad.. De hecho, si algo tiene de beneficioso retomar un vínculo con una persona del pasado es que, además de que el cariño y la complicidad no han desaparecido en estos años gracias a su amistad, ha habido tiempo para analizar los errores. Con ocho meses desde la anterior ruptura, la oportunidad de verlos con perspectiva, desarrollar nuevas herramientas y volver a intentarlo desde un lugar más maduro serán factores clave. Pero ante todo, es la prueba del convencimiento de que quieren intentarlo y están igual de volcados en ello.
