Las distintas formas y acentos de la Semana Santa en toda España, el futuro de una celebración en constante evolución y el papel de los jóvenes y las redes sociales en los ritos cofrades. Fueron algunas de las claves que se debatieron el pasado martes en Sevilla en el foro «El corazón de un pueblo», organizado por LA RAZÓN. Diferentes expertos y representantes institucionales analizaron un fenómeno poliédrico que continúa muy vigente.. En el primer panel se realizó un recorrido por ciudades y pueblos unidos por un sentimiento común: el fervor cofrade. Valladolid, Sevilla, Osuna, Lucena y la provincia de Córdoba celebran cada año la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo de distinta manera, respetando en todo momento la tradición e integrando a sus vecinos plenamente. Participaron Rosario Andújar, alcaldesa de Osuna (Sevilla); Manuel Alés, delegado del área de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla; Aurelio Fernández, alcalde de Lucena (Córdoba); Marta Siles, vicepresidenta segunda de la Diputación de Córdoba; y Blanca Jiménez, concejala de Turismo del Ayuntamiento de Valladolid.. Andújar aseguró que durante la Cuaresma y la Semana Santa el municipio «se vuelca» con esta celebración. Tanto que el 40% de sus habitantes pertenece a alguna hermandad. Declarada de Interés Turístico de Andalucía, cuenta con tallas de los siglos XVI, XVII y XVIII de imagineros tan destacados como Juan de Mesa o Fernando Ortiz. Jiménez, por su parte, subrayó que la Semana Santa de Valladolid se caracteriza por su sobriedad. El silencio se adueña de las procesiones, que tienen un carácter castellano. Un hito destacado es la procesión general del Redentor, que se celebra el Viernes Santo y que cuenta con 33 pasos. La santería es el hecho diferenciador de la Semana Santa lucentina, reconocida como Bien de Interés Cultural. Se trata de la manera particular de llevar los pasos en el municipio. Al frente de los mismos figuran los manijeros, que eligen a sus cuadrillas cada año y procesionan sin ensayos.. La vicepresidenta segunda de la Diputación de Córdoba aseguró que la provincia combina la sobriedad y la espectacularidad del barroco, con cofrades «volcados en mantener esta tradición». Las Semanas Santas de 13 municipios cordobeses ostentan la declaración de Interés Turístico Nacional, lo que remarca su valor histórico y patrimonial. Alés, por su parte, señaló la importancia de ser «fieles a nosotros mismos» y destacó que la Semana Santa de Sevilla está viva durante todo el año. Junto a ello, puso en valor la labor social que realizan las hermandades, con proyectos tan destacados como el Centro de Estimulación Precoz que mantiene la hermandad del Buen Fin. Además, aseguró que antes «los cofrades éramos bichos raros» y ahora «se nos respeta desde la Iglesia».. ¿Está la Semana Santa demasiado mediatizada? La concejala del Ayuntamiento de Valladolid fue tajante al asegurar que es una celebración «instagrable» y que los jóvenes se van acercando cada vez más a las cofradías. Alés, de su lado, señaló que las hermandades son lugares de encuentro y la alcaldesa de Osuna afirmó que los cofrades son «muy exigentes» y que pertenecer a una hermandad otorga un estatus social positivo.. El segundo panel se centró en la importancia de las reliquias y los lugares sagrados. Y en este ámbito destacan enclaves como la Catedral de Valencia, que custodia el Santo Cáliz, o Caravaca de la Cruz. Intervinieron Lourdes Aznar, gerente de la Fundación Camino de la Cruz de Caravaca; Álvaro Almenar, canónigo celador del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia; y José de Cristóbal, de la hermandad de la Vera Cruz de Sevilla. Moderó la mesa Alicia Martí, delegada de LA RAZÓN en la Comunidad Valenciana y Murcia. Almenar destacó el valor de las reliquias, objetos que «nos conectan con lo trascendente», y señaló que los lugares sagrados siguen atrayendo a miles de personas. De Cristóbal, por su parte, recordó que más de 500 hermandades veneran en España al lignum crucis, una devoción extendida por los franciscanos. Esta hermandad sevillana cuenta con dos reliquias de la santa cruz: una procesiona en la cruz de guía y otra es portada por un nazareno durante la estación de penitencia el Lunes Santo.. Caravaca de la Cruz es uno de los grandes enclaves devocionales de España, que venera a esta reliquia desde el año 1231. Ha celebrado cuatro años jubilares y el último, que tuvo lugar en 2024, congregó a cerca de 800.000 peregrinos. Además, 11.000 peregrinos llegaron a través de distintos caminos, con un recorrido de 50 kilómetros a pie.. Hasta el 30 de octubre Valencia celebra el Año Jubilar del Santo Cáliz, un «reto y una responsabilidad», según Almenar. «Detrás de una reliquia hay un relato veraz», señaló, además de asegurar que la vivencia de la fe «crea cultura y vertebra la sociedad». De Cristóbal recordó un episodio que protagonizó la hermandad de la Vera Cruz en 2012, cuando la corporación hizo estación de penitencia sin los pasos por la lluvia, portando el lignum crucis como titular. «Fue portada de los periódicos», señaló. Aznar, de su lado, destacó que la devoción a la Cruz de Caravaca se sustenta en la fe y en la historia. «Son los dos pilares, aunque luego a la hora de construir itinerarios culturales intervienen las instituciones públicas».. La Semana Santa es devoción, historia y tradición. Un rito ancestral son los platos típicos de esta época del año, sabores que nos transportan a nuestra infancia y a las vísperas. El tercer panel estuvo integrado por hosteleros de renombre, como Ramón López de Tejada; Antonio Real, teniente de alcaldesa de Jerez de la Frontera; Elías del Toro, chef del restaurante Abades Triana; y Jorge Sabido, chef del restaurante Oído Cocina. Todos coincidieron en que el bacalao, en sus distintas modalidades, es el rey de las cocinas en Cuaresma y Semana Santa, junto a otros platos como las espinacas con garbanzos o, en el plano de la repostería, las torrijas y los pestiños. Real destacó la influencia del vino en la gastronomía jerezana, una ciudad que vive intensamente la Semana Santa, con un total de 46 cofradías. Destacó algunos platos propios como el candié, un reconstituyente a base de brandy, y el afamado tocino de cielo. López de Tejada, por su parte, puso en valor la cocina tradicional y reivindicó el pescado frito para los costaleros en vez de los bocadillos. Del Toro, de su lado, reivindicó la cocina de las madres y abuelas, a base de guisos tradicionales, y Sabido desgranó las excelencias del potaje de vigilia «hecho a fuego lento».. En el último panel, titulado «Las manos de la Semana Santa. Artesanos y cofrades», participaron la pregonera de Osuna María del Carmen Montero, el músico Daniel Albarrán, el diseñador Javier Sánchez de los Reyes y el capataz Javier Prieto. La Semana Santa es una suma de emociones y experiencias y, en este sentido, Montero desgranó sus sensaciones a la hora de anunciar la Semana Mayor de su localidad. Albarrán, por su parte, aseguró que la música «tiene la capacidad de transportarnos» y destacó que fue un momento único escuchar su marcha «Mayor Dolor» al paso del Cachorro por el Coliseo de Roma. Sánchez de los Reyes subrayó el esfuerzo de los artesanos. «Somos unos kamikaces del trabajo», señaló. Por su parte, Prieto afirmó que ser capataz es «una responsabilidad y un privilegio» al estar muy cerca de las imágenes.
Cofrades y representantes institucionales analizan el presente de esta celebración y su futuro vinculado a los más jóvenes
Las distintas formas y acentos de la Semana Santa en toda España, el futuro de una celebración en constante evolución y el papel de los jóvenes y las redes sociales en los ritos cofrades. Fueron algunas de las claves que se debatieron el pasado martes en Sevilla en el foro «El corazón de un pueblo», organizado por LA RAZÓN. Diferentes expertos y representantes institucionales analizaron un fenómeno poliédrico que continúa muy vigente.. En el primer panel se realizó un recorrido por ciudades y pueblos unidos por un sentimiento común: el fervor cofrade. Valladolid, Sevilla, Osuna, Lucena y la provincia de Córdoba celebran cada año la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo de distinta manera, respetando en todo momento la tradición e integrando a sus vecinos plenamente. Participaron Rosario Andújar, alcaldesa de Osuna (Sevilla); Manuel Alés, delegado del área de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla; Aurelio Fernández, alcalde de Lucena (Córdoba); Marta Siles, vicepresidenta segunda de la Diputación de Córdoba; y Blanca Jiménez, concejala de Turismo del Ayuntamiento de Valladolid.. Andújar aseguró que durante la Cuaresma y la Semana Santa el municipio «se vuelca» con esta celebración. Tanto que el 40% de sus habitantes pertenece a alguna hermandad. Declarada de Interés Turístico de Andalucía, cuenta con tallas de los siglos XVI, XVII y XVIII de imagineros tan destacados como Juan de Mesa o Fernando Ortiz. Jiménez, por su parte, subrayó que la Semana Santa de Valladolid se caracteriza por su sobriedad. El silencio se adueña de las procesiones, que tienen un carácter castellano. Un hito destacado es la procesión general del Redentor, que se celebra el Viernes Santo y que cuenta con 33 pasos. La santería es el hecho diferenciador de la Semana Santa lucentina, reconocida como Bien de Interés Cultural. Se trata de la manera particular de llevar los pasos en el municipio. Al frente de los mismos figuran los manijeros, que eligen a sus cuadrillas cada año y procesionan sin ensayos.. La vicepresidenta segunda de la Diputación de Córdoba aseguró que la provincia combina la sobriedad y la espectacularidad del barroco, con cofrades «volcados en mantener esta tradición». Las Semanas Santas de 13 municipios cordobeses ostentan la declaración de Interés Turístico Nacional, lo que remarca su valor histórico y patrimonial. Alés, por su parte, señaló la importancia de ser «fieles a nosotros mismos» y destacó que la Semana Santa de Sevilla está viva durante todo el año. Junto a ello, puso en valor la labor social que realizan las hermandades, con proyectos tan destacados como el Centro de Estimulación Precoz que mantiene la hermandad del Buen Fin. Además, aseguró que antes «los cofrades éramos bichos raros» y ahora «se nos respeta desde la Iglesia».. ¿Está la Semana Santa demasiado mediatizada? La concejala del Ayuntamiento de Valladolid fue tajante al asegurar que es una celebración «instagrable» y que los jóvenes se van acercando cada vez más a las cofradías. Alés, de su lado, señaló que las hermandades son lugares de encuentro y la alcaldesa de Osuna afirmó que los cofrades son «muy exigentes» y que pertenecer a una hermandad otorga un estatus social positivo.. El segundo panel se centró en la importancia de las reliquias y los lugares sagrados. Y en este ámbito destacan enclaves como la Catedral de Valencia, que custodia el Santo Cáliz, o Caravaca de la Cruz. Intervinieron Lourdes Aznar, gerente de la Fundación Camino de la Cruz de Caravaca; Álvaro Almenar, canónigo celador del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia; y José de Cristóbal, de la hermandad de la Vera Cruz de Sevilla. Moderó la mesa Alicia Martí, delegada de LA RAZÓN en la Comunidad Valenciana y Murcia. Almenar destacó el valor de las reliquias, objetos que «nos conectan con lo trascendente», y señaló que los lugares sagrados siguen atrayendo a miles de personas. De Cristóbal, por su parte, recordó que más de 500 hermandades veneran en España al lignum crucis, una devoción extendida por los franciscanos. Esta hermandad sevillana cuenta con dos reliquias de la santa cruz: una procesiona en la cruz de guía y otra es portada por un nazareno durante la estación de penitencia el Lunes Santo.. Caravaca de la Cruz es uno de los grandes enclaves devocionales de España, que venera a esta reliquia desde el año 1231. Ha celebrado cuatro años jubilares y el último, que tuvo lugar en 2024, congregó a cerca de 800.000 peregrinos. Además, 11.000 peregrinos llegaron a través de distintos caminos, con un recorrido de 50 kilómetros a pie.. Hasta el 30 de octubre Valencia celebra el Año Jubilar del Santo Cáliz, un «reto y una responsabilidad», según Almenar. «Detrás de una reliquia hay un relato veraz», señaló, además de asegurar que la vivencia de la fe «crea cultura y vertebra la sociedad». De Cristóbal recordó un episodio que protagonizó la hermandad de la Vera Cruz en 2012, cuando la corporación hizo estación de penitencia sin los pasos por la lluvia, portando el lignum crucis como titular. «Fue portada de los periódicos», señaló. Aznar, de su lado, destacó que la devoción a la Cruz de Caravaca se sustenta en la fe y en la historia. «Son los dos pilares, aunque luego a la hora de construir itinerarios culturales intervienen las instituciones públicas».. La Semana Santa es devoción, historia y tradición. Un rito ancestral son los platos típicos de esta época del año, sabores que nos transportan a nuestra infancia y a las vísperas. El tercer panel estuvo integrado por hosteleros de renombre, como Ramón López de Tejada; Antonio Real, teniente de alcaldesa de Jerez de la Frontera; Elías del Toro, chef del restaurante Abades Triana; y Jorge Sabido, chef del restaurante Oído Cocina. Todos coincidieron en que el bacalao, en sus distintas modalidades, es el rey de las cocinas en Cuaresma y Semana Santa, junto a otros platos como las espinacas con garbanzos o, en el plano de la repostería, las torrijas y los pestiños. Real destacó la influencia del vino en la gastronomía jerezana, una ciudad que vive intensamente la Semana Santa, con un total de 46 cofradías. Destacó algunos platos propios como el candié, un reconstituyente a base de brandy, y el afamado tocino de cielo. López de Tejada, por su parte, puso en valor la cocina tradicional y reivindicó el pescado frito para los costaleros en vez de los bocadillos. Del Toro, de su lado, reivindicó la cocina de las madres y abuelas, a base de guisos tradicionales, y Sabido desgranó las excelencias del potaje de vigilia «hecho a fuego lento».. En el último panel, titulado «Las manos de la Semana Santa. Artesanos y cofrades», participaron la pregonera de Osuna María del Carmen Montero, el músico Daniel Albarrán, el diseñador Javier Sánchez de los Reyes y el capataz Javier Prieto. La Semana Santa es una suma de emociones y experiencias y, en este sentido, Montero desgranó sus sensaciones a la hora de anunciar la Semana Mayor de su localidad. Albarrán, por su parte, aseguró que la música «tiene la capacidad de transportarnos» y destacó que fue un momento único escuchar su marcha «Mayor Dolor» al paso del Cachorro por el Coliseo de Roma. Sánchez de los Reyes subrayó el esfuerzo de los artesanos. «Somos unos kamikaces del trabajo», señaló. Por su parte, Prieto afirmó que ser capataz es «una responsabilidad y un privilegio» al estar muy cerca de las imágenes.
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