La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, confirmó este jueves lo que era un secreto a voces: su marcha anticipada de la institución el próximo mes de febrero, en vez de octubre de 2027, como estaba previsto. Lo que ha precipitado la decisión ha sido la complicada situación política que atraviesa su país, Francia, en vísperas de unas elecciones presidenciales la próxima primavera que pueden llevar por primera vez a la extrema derecha al Elíseo. Lagarde asegura “no poder permanecer neutral” en esta campaña, como le exigiría su cargo, aunque ha dado a entender que ella no es candidata. La salida de Lagarde activa una remodelación de la cúpula del BCE. Y permite que las capitales pacten los nombramientos de la principal institución financiera de la eurozona al inicio de un ciclo electoral que marcará el rumbo del continente.. Seguir leyendo
Su marcha activa una remodelación más amplia de la cúpula del BCE, que se quedaría sin ninguna mujer entre sus miembros
editorial. Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional. Su marcha activa una remodelación más amplia de la cúpula del BCE, que se quedaría sin ninguna mujer entre sus miembros. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, participa en la rueda de prensa tras el consejo de gobierno del banco, este jueves en Fráncfort. Heiko Becker (REUTERS). La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, confirmó este jueves lo que era un secreto a voces: su marcha anticipada de la institución el próximo mes de febrero, en vez de octubre de 2027, como estaba previsto. Lo que ha precipitado la decisión ha sido la complicada situación política que atraviesa su país, Francia, en vísperas de unas elecciones presidenciales la próxima primavera que pueden llevar por primera vez a la extrema derecha al Elíseo. Lagarde asegura “no poder permanecer neutral” en esta campaña, como le exigiría su cargo, aunque ha dado a entender que ella no es candidata. La salida de Lagarde activa una remodelación de la cúpula del BCE. Y permite que las capitales pacten los nombramientos de la principal institución financiera de la eurozona al inicio de un ciclo electoral que marcará el rumbo del continente.. Lagarde aseguró hace unos meses que no iba a “abandonar el barco cuando hay grandes nubes en el horizonte”. Pero lo abandona aunque las nubes amenazan tormenta: el BCE batalla para intentar hacer frente a las presiones inflacionistas derivadas de la guerra en Irán y por evitar que las subidas de tipos dañen el modesto crecimiento de la zona euro. Las tensiones en el mercado de deuda de las últimas semanas han entrado en zona de riesgo, en especial en Francia, y avivan el temor a una intervención de la entidad que entrañaría todo tipo de complicaciones, políticas y económicas. No es una herencia cómoda.. El mandato de Lagarde ha estado marcado por una sucesión de crisis: de la pandemia de la covid, a la vuelta de la guerra a suelo europeo, de dos choques energéticos a la guerra comercial con Estados Unidos. Y a ellas la presidenta ha respondido con distintos grados de acierto. El banco se embarcó en un enorme programa de compra de deuda para apoyar la economía tras el confinamiento, pero tardó en reaccionar ante los precios disparados del gas natural tras la invasión rusa de Ucrania, que llevaron la inflación por encima del 10%.. La ventaja de la retirada prematura de Lagarde es que permitirá el acuerdo sobre su sucesión antes de las presidenciales francesas y evitará que, en caso de victoria de Marine Le Pen, esta pueda influir en la designación del sucesor. Los exgobernadores del Banco de Holanda, Klaas Knot, y del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, son los mejor situados, pero su elección forma parte de una negociación más amplia que los líderes deben concretar en una cumbre en diciembre. En ella se incluyen los puestos de Isabel Schnabel como miembro del consejo ejecutivo y del economista jefe Philip Lane. Con la salida de Lagarde y de Schnabel el BCE se quedará sin ninguna mujer en puestos de dirección, ni entre los 21 gobernadores de los bancos centrales del euro ni entre los seis miembros que componen el comité ejecutivo. Es una anomalía inaceptable para cualquier institución europea.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Opinión. Opinión Editorial. BCE. Unión Europea. Zona euro. Euro. Christine Lagarde. Pablo Hernández de Cos. Coronavirus. Confinamiento. Economía. Tipos interés. Inflación. Precios. Energía. Guerra de Rusia en Ucrania. Ataque contra Irán. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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