La receta electrónica concertada de Muface estará operativa en Castilla y León a partir del 7 de abril para 68.680 usuarios en Castilla y León, con lo que esta herramienta continúa su despliegue nacional para los mutualistas que han elegido la opción concertada para su asistencia en la Comunidad; y estará completado en España antes de que finalice 2026. Tras la adhesión a principios de marzo de la Comunidad Valenciana, llega el turno para Castilla y León, a la que seguirán a lo largo de los próximos meses Cataluña y Andalucía.. Desde ese día, los mutualistas titulares y beneficiarios adscritos a esta opción podrán retirar sus medicamentos en las farmacias comunitarias de Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora sin necesidad de talonario y recetas en papel y sin desplazamientos para tramitar sus visados. También se beneficiarán de la trazabilidad, seguridad y sostenibilidad que la digitalización aporta a la prestación farmacéutica al paciente.. La receta electrónica del Sistema Integrado de Receta Electrónica de Muface (SIREM) es un “ejemplo único de colaboración público-privada” y garantiza la “plena interoperabilidad” para todas las comunidades y ciudades autónomas donde se implanta., según la mutualidad.. Con Castilla y León serán en total 17 los territorios en los que la receta electrónica concertada estará activa en el primer trimestre de 2026, dando cobertura a 662.241 mutualistas: 15 comunidades (Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Extremadura, Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y País Vasco) y 2 ciudades autónomas (Ceuta y Melilla).. Desde el inicio de la implantación de la receta electrónica concertada se han realizado 1,72 millones de prescripciones y 3,97 millones de dispensaciones en el conjunto del país.. Reunión técnica en Valladolid. La reunión institucional para la presentación de la receta electrónica concertada se celebró en la Delegación de Gobierno en Castilla y León, en Valladolid. El delegado del Gobierno, Nicanor Sen, expresó su convicción de que solo la colaboración entre instituciones y personas “permite llevar adelante la mejora de los servicios públicos a través de la digitalización”; y aunque reconoció, en declaraciones recogidas por Ical, que es “repetitivo” decir que la Comunidad “es el territorio más extenso de Europa”, en este caso “pone de manifiesto esta nueva entrada en vigor de esta receta electrónica, en un avance más dentro de lo que es la modernidad, la adaptación al mundo digital”, y que “va a facilitar y evitar muchos desplazamientos a los usuarios”, además de establecer protocolos “mucho más ágiles y centrar al mutualista como la columna vertebral de esta acción que ya se ha implementado en otras comunidades autónomas y que a partir de principios del mes de abril llega a Castilla y León”.. En la misma línea se posicionó la directora general de Muface, Myriam Pallarés, quien destacó que la receta electrónica concertada sigue avanzando en territorios y uso. “Hoy lanzamos el sistema en Castilla y León, donde son especialmente altas las cifras de población rural y las de titulares de Muface mayores de 65 años”. Su despliegue evitará, explicó, “desplazamientos y trabas a personas que realmente necesitan evitarlos y que, por edad y condiciones, precisan más atención médica y farmacéutica”. En esta Comunidad, como detalló Pallarés, hay un 40,5 por ciento de mutualistas que supera esta edad.. La directora general de la mutualidad remarcó que, además de completar el despliegue nacional de la receta electrónica concertada en 2026, el otro gran objetivo de Muface es la extensión de su uso. “Tenemos comunidades relativamente nuevas en las que su uso está en el 20 por ciento. Y otras donde se eleva al 80 por ciento. Para impulsar su utilización, es preciso que el equipo multidisciplinar funcione a la perfección. Profesionales farmacéuticos, médicos y entidades concertadas han de trabajar conjuntamente, y también han de hacerlo los mutualistas, a los que tenemos que convencer de los grandes beneficios que representa el uso de SIREM para el Sistema Nacional de Salud”, destacó. El trabajo, concluyó, “comienza ahora, y el trabajo es que logremos convencer a los beneficios de abandonar el papel”.. Por su parte, la secretaria general del Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España, Raquel Martínez, afirmó que la implantación de la receta electrónica concertada de Muface en Castilla y León es un paso adelante en la mejora de la calidad asistencial de la población en las 1.578 farmacias de la Comunidad. “En Castilla y León, dos de cada tres farmacias comunitarias se sitúa fuera de las capitales de provincia y la gran mayoría de ellas se ubican en el ámbito rural. En una región marcada por la dispersión geográfica y el envejecimiento demográfico, la llegada de la receta electrónica concertada de Muface hará que la prestación farmacéutica será más ágil, cómoda y segura”, manifestó.. Martínez, además, señaló que la digitalización sanitaria refuerza la seguridad y la trazabilidad de los procesos que los farmacéuticos realizan cada día: “Por eso promovemos una transformación digital que apoye la labor asistencial: facilitando el acceso a los tratamientos, mejorando la coordinación y la continuidad de la atención y optimizando los recursos disponibles”.. Medio rural. Para la presidenta del Consejo de Colegios de Farmacia de Castilla y León (Concyl), María Engracia Pérez, el despliegue de la receta electrónica concertada de Muface “permite cerrar el círculo para que todos los mutualistas de la comunidad, tanto los que han elegido la opción pública como los que reciben asistencia a través de entidades concertadas, puedan beneficiarse del sistema de receta electrónica”.. Pérez resaltó especialmente el papel de la red farmacéutica en el acceso a los tratamientos en Castilla y León: “En una Comunidad extensa y dispersa como la nuestra, con una población muy envejecida y con muchos pacientes crónicos que residen en el medio rural, la accesibilidad de la red de farmacias resulta fundamental para garantizar la continuidad de los tratamientos”.. Castilla y León cuenta con 1.578 farmacias comunitarias y 274 botiquines, lo que supone 1.852 puntos de atención farmacéutica desde los que se podrán dispensar recetas electrónicas. De ellas, el 66 por ciento se encuentra ubicado en el medio rural, lo que garantiza la accesibilidad y la equidad en el acceso a los medicamentos. A este respecto, la presidenta de Concyl subrayó que “el 92 por ciento de la población de la comunidad dispone de una farmacia en el municipio en el que reside”. “La incorporación de la receta electrónica concertada de MUFACE refuerza el compromiso de los farmacéuticos con la calidad asistencial, la innovación tecnológica y la mejora continua de los servicios que prestamos a los pacientes”, aseveró Pérez.. Por último, el presidente del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León (Ccomcyl), José Luis Díaz Villarig, afirmó que “el Consejo Autonómico de Colegios de Médicos de Castilla y León valora la receta electrónica de Muface como un avance, pero exige una implantación con garantías técnicas, formación adecuada y sin aumentar la carga burocrática”. Asimismo, apuntó que “debe adaptarse al medio rural y mantenerse vinculada a la atención directa al paciente”.. Igualmente, admitió que esta implantación “tendrá sus dificultades, indudablemente, en un principio, porque la tecnología lleva a veces circunstancias”, pero apeló a la “perfecta” adaptación de los médicos. “Creo que todo irá muy positivo”, sostuvo.
Los farmacéuticos destacan el acceso a esta red para garantizar la “continuidad de los tratamientos” en una Comunidad “extensa y dispersa” y con una población “muy envejecida y pacientes crónicos que residen en el medio rural”
La receta electrónica concertada de Muface estará operativa en Castilla y León a partir del 7 de abril para 68.680 usuarios en Castilla y León, con lo que esta herramienta continúa su despliegue nacional para los mutualistas que han elegido la opción concertada para su asistencia en la Comunidad; y estará completado en España antes de que finalice 2026. Tras la adhesión a principios de marzo de la Comunidad Valenciana, llega el turno para Castilla y León, a la que seguirán a lo largo de los próximos meses Cataluña y Andalucía.. Desde ese día, los mutualistas titulares y beneficiarios adscritos a esta opción podrán retirar sus medicamentos en las farmacias comunitarias de Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora sin necesidad de talonario y recetas en papel y sin desplazamientos para tramitar sus visados. También se beneficiarán de la trazabilidad, seguridad y sostenibilidad que la digitalización aporta a la prestación farmacéutica al paciente.. La receta electrónica del Sistema Integrado de Receta Electrónica de Muface (SIREM) es un “ejemplo único de colaboración público-privada” y garantiza la “plena interoperabilidad” para todas las comunidades y ciudades autónomas donde se implanta., según la mutualidad.. Con Castilla y León serán en total 17 los territorios en los que la receta electrónica concertada estará activa en el primer trimestre de 2026, dando cobertura a 662.241 mutualistas: 15 comunidades (Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Extremadura, Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y País Vasco) y 2 ciudades autónomas (Ceuta y Melilla).. Desde el inicio de la implantación de la receta electrónica concertada se han realizado 1,72 millones de prescripciones y 3,97 millones de dispensaciones en el conjunto del país.. Reunión técnica en Valladolid. La reunión institucional para la presentación de la receta electrónica concertada se celebró en la Delegación de Gobierno en Castilla y León, en Valladolid. El delegado del Gobierno, Nicanor Sen, expresó su convicción de que solo la colaboración entre instituciones y personas “permite llevar adelante la mejora de los servicios públicos a través de la digitalización”; y aunque reconoció, en declaraciones recogidas por Ical, que es “repetitivo” decir que la Comunidad “es el territorio más extenso de Europa”, en este caso “pone de manifiesto esta nueva entrada en vigor de esta receta electrónica, en un avance más dentro de lo que es la modernidad, la adaptación al mundo digital”, y que “va a facilitar y evitar muchos desplazamientos a los usuarios”, además de establecer protocolos “mucho más ágiles y centrar al mutualista como la columna vertebral de esta acción que ya se ha implementado en otras comunidades autónomas y que a partir de principios del mes de abril llega a Castilla y León”.. En la misma línea se posicionó la directora general de Muface, Myriam Pallarés, quien destacó que la receta electrónica concertada sigue avanzando en territorios y uso. “Hoy lanzamos el sistema en Castilla y León, donde son especialmente altas las cifras de población rural y las de titulares de Muface mayores de 65 años”. Su despliegue evitará, explicó, “desplazamientos y trabas a personas que realmente necesitan evitarlos y que, por edad y condiciones, precisan más atención médica y farmacéutica”. En esta Comunidad, como detalló Pallarés, hay un 40,5 por ciento de mutualistas que supera esta edad.. La directora general de la mutualidad remarcó que, además de completar el despliegue nacional de la receta electrónica concertada en 2026, el otro gran objetivo de Muface es la extensión de su uso. “Tenemos comunidades relativamente nuevas en las que su uso está en el 20 por ciento. Y otras donde se eleva al 80 por ciento. Para impulsar su utilización, es preciso que el equipo multidisciplinar funcione a la perfección. Profesionales farmacéuticos, médicos y entidades concertadas han de trabajar conjuntamente, y también han de hacerlo los mutualistas, a los que tenemos que convencer de los grandes beneficios que representa el uso de SIREM para el Sistema Nacional de Salud”, destacó. El trabajo, concluyó, “comienza ahora, y el trabajo es que logremos convencer a los beneficios de abandonar el papel”.. Por su parte, la secretaria general del Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España, Raquel Martínez, afirmó que la implantación de la receta electrónica concertada de Muface en Castilla y León es un paso adelante en la mejora de la calidad asistencial de la población en las 1.578 farmacias de la Comunidad. “En Castilla y León, dos de cada tres farmacias comunitarias se sitúa fuera de las capitales de provincia y la gran mayoría de ellas se ubican en el ámbito rural. En una región marcada por la dispersión geográfica y el envejecimiento demográfico, la llegada de la receta electrónica concertada de Muface hará que la prestación farmacéutica será más ágil, cómoda y segura”, manifestó.. Martínez, además, señaló que la digitalización sanitaria refuerza la seguridad y la trazabilidad de los procesos que los farmacéuticos realizan cada día: “Por eso promovemos una transformación digital que apoye la labor asistencial: facilitando el acceso a los tratamientos, mejorando la coordinación y la continuidad de la atención y optimizando los recursos disponibles”.. Medio rural. Para la presidenta del Consejo de Colegios de Farmacia de Castilla y León (Concyl), María Engracia Pérez, el despliegue de la receta electrónica concertada de Muface “permite cerrar el círculo para que todos los mutualistas de la comunidad, tanto los que han elegido la opción pública como los que reciben asistencia a través de entidades concertadas, puedan beneficiarse del sistema de receta electrónica”.. Pérez resaltó especialmente el papel de la red farmacéutica en el acceso a los tratamientos en Castilla y León: “En una Comunidad extensa y dispersa como la nuestra, con una población muy envejecida y con muchos pacientes crónicos que residen en el medio rural, la accesibilidad de la red de farmacias resulta fundamental para garantizar la continuidad de los tratamientos”.. Castilla y León cuenta con 1.578 farmacias comunitarias y 274 botiquines, lo que supone 1.852 puntos de atención farmacéutica desde los que se podrán dispensar recetas electrónicas. De ellas, el 66 por ciento se encuentra ubicado en el medio rural, lo que garantiza la accesibilidad y la equidad en el acceso a los medicamentos. A este respecto, la presidenta de Concyl subrayó que “el 92 por ciento de la población de la comunidad dispone de una farmacia en el municipio en el que reside”. “La incorporación de la receta electrónica concertada de MUFACE refuerza el compromiso de los farmacéuticos con la calidad asistencial, la innovación tecnológica y la mejora continua de los servicios que prestamos a los pacientes”, aseveró Pérez.. Por último, el presidente del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León (Ccomcyl), José Luis Díaz Villarig, afirmó que “el Consejo Autonómico de Colegios de Médicos de Castilla y León valora la receta electrónica de Muface como un avance, pero exige una implantación con garantías técnicas, formación adecuada y sin aumentar la carga burocrática”. Asimismo, apuntó que “debe adaptarse al medio rural y mantenerse vinculada a la atención directa al paciente”.. Igualmente, admitió que esta implantación “tendrá sus dificultades, indudablemente, en un principio, porque la tecnología lleva a veces circunstancias”, pero apeló a la “perfecta” adaptación de los médicos. “Creo que todo irá muy positivo”, sostuvo.
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