Hay un rasgo de James Bond que nunca ha dependido únicamente de persecuciones, disparos y misiones resueltas en el último segundo, porque también es tensión, sangre fría y control. Es observar antes de actuar. Es entrar en una sala y elegir bajo presión sin perder la compostura.. ‘007 First Light’ es una aventura de acción narrativa que reimagina los primeros pasos de James Bond como joven recluta del MI6. A sus 26 años, este Bond aún está lejos del agente 007 de sus novelas y películas, algo que permite a IO Interactive trabajar sobre una versión más cruda, impulsiva y humana del personaje. Por eso, si un videojuego quiere narrar el origen del personaje, no basta con presentar buenos gráficos y un sonido cuidado. También debe sentirse.. Con esto en mente hemos probado un conjunto de dispositivos Razer que combina respuesta háptica e iluminación reactiva para comprobar cómo traslada parte de la experiencia de la pantalla al sonido, manos, cuerpo y el entorno del jugador.. El joven Bond rodeado de tecnología háptica. Esta integración se articula en torno a dos tecnologías de Razer que trabajan de manera coordinada. Razer Sensa HD Haptics, que convierte determinados momentos del juego en respuesta háptica de alta definición, mientras que Razer Chroma RGB traslada la ambientación a los periféricos y equipos que admiten esta función mediante iluminación reactiva. Dicho de manera sencilla, aquello que ocurre en pantalla también se refleja de forma física y ambiental en el entorno del jugador.. Prueba y periféricos. Durante la prueba hemos utilizado el juego junto al Razer Kraken V4 Pro, el mando Razer Wolverine V3 Pro y el cojín háptico Razer Freyja, un conjunto que permite que el sonido, los controladores y la respuesta háptica participen en la acción de manera más directa. Un disparo, una explosión, un derrape durante una persecución o un cambio brusco de intensidad pueden percibirse con más claridad. La respuesta se integra en la acción y convierte cada sacudida, derrape o explosión en una sensación más directa.. El resultado se aprecia especialmente cuando se cambia de ritmo, ya que la respuesta háptica resulta más discreta en las secuencias de sigilo y aumenta durante la conducción o el combate. En este tipo de secciones, el cojín háptico aporta un matiz particular, ya que traslada parte de esa respuesta al asiento y permite percibir el movimiento con menos dependencia de la pantalla.. Chroma RGB y la iluminación reactiva. La otra mitad de la experiencia llega mediante Razer Chroma RGB. En nuestra prueba, hemos utilizado el teclado Razer BlackWidow V4 Pro 75%, el ratón Razer Basilisk V3 Pro 35K y la alfombrilla Razer Firefly V2 Pro, especialmente llamativa por su iluminación en toda la superficie.. Durante años, el RGB ha estado ligado al estilo, personalización y a la identidad del jugador. Sin embargo, en integraciones como esta cumple una función más ambiciosa, ya que en ‘007 First Light’, la iluminación puede responder en tiempo real a estados de misión, alertas y cambios de ambiente mediante más de 80 efectos reactivos. En la práctica, la luz del teclado, ratón, alfombrilla o los auriculares deja de ser un fondo estático y acompaña a la acción.. El resultado funciona especialmente bien en un universo como el de Bond, donde la atmósfera siempre ha formado parte de la experiencia. Un pasillo en penumbra, una alerta inesperada, una persecución nocturna o una transición de sigilo a combate se perciben de otra manera cuando la iluminación del equipo acompaña ese cambio. La pantalla muestra el peligro, pero el entorno del jugador también empieza a reaccionar.. Hardware que acompaña la acción. También resulta coherente dentro del imaginario clásico de Bond, un personaje siempre ligado a la tecnología, aunque no al artificio por el artificio. Sus gadgets, vehículos y herramientas aparecen en el momento preciso y cumplen una función concreta, y Sensa HD Haptics y Chroma RGB siguen esa misma lógica sin convertir la tecnología en un simple alarde.. Durante años, la evolución del videojuego se ha evaluado mediante la resolución, la tasa de imágenes por segundo, el trazado de rayos o la calidad de audio. Todo eso sigue siendo importante, pero la forma actual de jugar también empieza a demandar sensaciones físicas y ambientales, con mandos que responden mejor, asientos que vibran, luces que reaccionan y sistemas coordinados para que el jugador no dependa solo de un estímulo.. En resumen. La alianza entre Razer e IO Interactive hace posible que el entorno de juego tenga un papel mucho más activo en ‘007 First Light’. No es un requisito para disfrutar del título, sino un añadido de gama alta capaz de cambiar cómo se viven algunas escenas. Cuando todo funciona de forma coordinada, una persecución, alarma, disparo o un cambio de tensión se perciben también en las manos y el cuerpo.. Con todo esto, la transformación del personaje no se contempla desde fuera y se percibe de una forma más cercana. Ser Bond no consiste únicamente en completar una misión, también implica sentir el peligro, dominar la tensión o actuar en el momento exacto. Precisamente eso es lo que ofrece este conjunto, hacer que la experiencia no se quede solo en la pantalla.
Combinamos respuesta háptica, iluminación reactiva, auriculares, cojín, teclado, ratón y alfombrilla para llevar la experiencia al entorno físico del jugador
Hay un rasgo de James Bond que nunca ha dependido únicamente de persecuciones, disparos y misiones resueltas en el último segundo, porque también es tensión, sangre fría y control. Es observar antes de actuar. Es entrar en una sala y elegir bajo presión sin perder la compostura.. ‘007 First Light’ es una aventura de acción narrativa que reimagina los primeros pasos de James Bond como joven recluta del MI6. A sus 26 años, este Bond aún está lejos del agente 007 de sus novelas y películas, algo que permite a IO Interactive trabajar sobre una versión más cruda, impulsiva y humana del personaje. Por eso, si un videojuego quiere narrar el origen del personaje, no basta con presentar buenos gráficos y un sonido cuidado. También debe sentirse.. Con esto en mente hemos probado un conjunto de dispositivos Razer que combina respuesta háptica e iluminación reactiva para comprobar cómo traslada parte de la experiencia de la pantalla al sonido, manos, cuerpo y el entorno del jugador.. El joven Bond rodeado de tecnología háptica. Esta integración se articula en torno a dos tecnologías de Razer que trabajan de manera coordinada. Razer Sensa HD Haptics, que convierte determinados momentos del juego en respuesta háptica de alta definición, mientras que Razer Chroma RGB traslada la ambientación a los periféricos y equipos que admiten esta función mediante iluminación reactiva. Dicho de manera sencilla, aquello que ocurre en pantalla también se refleja de forma física y ambiental en el entorno del jugador.. Prueba y periféricos. Durante la prueba hemos utilizado el juego junto al Razer Kraken V4 Pro, el mando Razer Wolverine V3 Pro y el cojín háptico Razer Freyja, un conjunto que permite que el sonido, los controladores y la respuesta háptica participen en la acción de manera más directa. Un disparo, una explosión, un derrape durante una persecución o un cambio brusco de intensidad pueden percibirse con más claridad. La respuesta se integra en la acción y convierte cada sacudida, derrape o explosión en una sensación más directa.. El resultado se aprecia especialmente cuando se cambia de ritmo, ya que la respuesta háptica resulta más discreta en las secuencias de sigilo y aumenta durante la conducción o el combate. En este tipo de secciones, el cojín háptico aporta un matiz particular, ya que traslada parte de esa respuesta al asiento y permite percibir el movimiento con menos dependencia de la pantalla.. Chroma RGB y la iluminación reactiva. La otra mitad de la experiencia llega mediante Razer Chroma RGB. En nuestra prueba, hemos utilizado el teclado Razer BlackWidow V4 Pro 75%, el ratón Razer Basilisk V3 Pro 35K y la alfombrilla Razer Firefly V2 Pro, especialmente llamativa por su iluminación en toda la superficie.. Durante años, el RGB ha estado ligado al estilo, personalización y a la identidad del jugador. Sin embargo, en integraciones como esta cumple una función más ambiciosa, ya que en ‘007 First Light’, la iluminación puede responder en tiempo real a estados de misión, alertas y cambios de ambiente mediante más de 80 efectos reactivos. En la práctica, la luz del teclado, ratón, alfombrilla o los auriculares deja de ser un fondo estático y acompaña a la acción.. El resultado funciona especialmente bien en un universo como el de Bond, donde la atmósfera siempre ha formado parte de la experiencia. Un pasillo en penumbra, una alerta inesperada, una persecución nocturna o una transición de sigilo a combate se perciben de otra manera cuando la iluminación del equipo acompaña ese cambio. La pantalla muestra el peligro, pero el entorno del jugador también empieza a reaccionar.. Hardware que acompaña la acción. También resulta coherente dentro del imaginario clásico de Bond, un personaje siempre ligado a la tecnología, aunque no al artificio por el artificio. Sus gadgets, vehículos y herramientas aparecen en el momento preciso y cumplen una función concreta, y Sensa HD Haptics y Chroma RGB siguen esa misma lógica sin convertir la tecnología en un simple alarde.. Durante años, la evolución del videojuego se ha evaluado mediante la resolución, la tasa de imágenes por segundo, el trazado de rayos o la calidad de audio. Todo eso sigue siendo importante, pero la forma actual de jugar también empieza a demandar sensaciones físicas y ambientales, con mandos que responden mejor, asientos que vibran, luces que reaccionan y sistemas coordinados para que el jugador no dependa solo de un estímulo.. En resumen. La alianza entre Razer e IO Interactive hace posible que el entorno de juego tenga un papel mucho más activo en ‘007 First Light’. No es un requisito para disfrutar del título, sino un añadido de gama alta capaz de cambiar cómo se viven algunas escenas. Cuando todo funciona de forma coordinada, una persecución, alarma, disparo o un cambio de tensión se perciben también en las manos y el cuerpo.. Con todo esto, la transformación del personaje no se contempla desde fuera y se percibe de una forma más cercana. Ser Bond no consiste únicamente en completar una misión, también implica sentir el peligro, dominar la tensión o actuar en el momento exacto. Precisamente eso es lo que ofrece este conjunto, hacer que la experiencia no se quede solo en la pantalla.
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