La última gala de Gran Hermano presentó una dinámica inédita en la edición, con el teléfono como protagonista. Jorge Javier Vázquez explicó la prueba: el último en responder sería expulsado de manera fulminante, mientras que los demás podían salvarse, nominar a la cara o incluso recibir inmunidad. La tensión en la casa era máxima desde el primer timbrazo.. «El primero en responder tendrá la inmunidad para darla», dijo Jorge Javier. Edurne fue la más rápida y, aunque nadie compitió por el teléfono, recibió el poder de proteger a un compañero. «Enhorabuena, porque la inmunidad está en tus manos, se la tienes que regalar a un compañero», anunció antes de ceder el turno a Jonay.. Jonay nominó a la cara: un punto a Mamadou, dos a Belén y tres a Aquilino. Raúl fue el siguiente y recibió «una nominación directa a quien tú decidas». No dudó: «A Patricia, porque es con la que menos afinidad tengo». Tras él, José Manuel, Joon, Mamadou y el resto de los concursantes siguieron la dinámica, repartiendo puntos y vetos estratégicos entre sus compañeros.. Cuando solo quedaban Aroa e Íñigo, Jorge Javier explicó el desenlace: «El que coja el teléfono se salva de la expulsión, y el que queda, será expulsado de manera fulminante». Aroa reaccionó rápido y cogió el teléfono, dejando a Íñigo: «Estás expulsado». «No pasa nada, he venido a jugar. Me he querido exponer y ha pasado esto», comentó resignado.. El programa abrió entonces una votación exprés de diez minutos para que la audiencia decidiera el destino de Íñigo: seguir concursando o no. Tras la espera, Jorge Javier anunció: «La audiencia ha decidido que Íñigo merece ser… ¡Salvado!». El concursante respiró aliviado, emocionado y secándose las lágrimas mientras el plató lo aplaudía.. La prueba del teléfono dejó claro que cada acción podía cambiar el rumbo del juego. Los nominados finales de la semana quedaron como Belén, Joon, Patricia y José Manuel, con los dos últimos como nominaciones directas. La mecánica reforzó la importancia de la estrategia y la rapidez dentro de la casa.
Íñigo fue el último en responder y recibió la noticia más devastador: «Estás expulsado». Sin embargo, la audiencia pudo votar su destino tras una votación exprés.
20MINUTOS.ES – Televisión
La última gala de Gran Hermano presentó una dinámica inédita en la edición, con el teléfono como protagonista. Jorge Javier Vázquez explicó la prueba: el último en responder sería expulsado de manera fulminante, mientras que los demás podían salvarse, nominar a la cara o incluso recibir inmunidad. La tensión en la casa era máxima desde el primer timbrazo.. «El primero en responder tendrá la inmunidad para darla», dijo Jorge Javier. Edurne fue la más rápida y, aunque nadie compitió por el teléfono, recibió el poder de proteger a un compañero. «Enhorabuena, porque la inmunidad está en tus manos, se la tienes que regalar a un compañero», anunció antes de ceder el turno a Jonay.. Jonay nominó a la cara: un punto a Mamadou, dos a Belén y tres a Aquilino. Raúl fue el siguiente y recibió «una nominación directa a quien tú decidas». No dudó: «A Patricia, porque es con la que menos afinidad tengo». Tras él, José Manuel, Joon, Mamadou y el resto de los concursantes siguieron la dinámica, repartiendo puntos y vetos estratégicos entre sus compañeros.. Cuando solo quedaban Aroa e Íñigo, Jorge Javier explicó el desenlace: «El que coja el teléfono se salva de la expulsión, y el que queda, será expulsado de manera fulminante». Aroa reaccionó rápido y cogió el teléfono, dejando a Íñigo: «Estás expulsado». «No pasa nada, he venido a jugar. Me he querido exponer y ha pasado esto», comentó resignado.. El programa abrió entonces una votación exprés de diez minutos para que la audiencia decidiera el destino de Íñigo: seguir concursando o no. Tras la espera, Jorge Javier anunció: «La audiencia ha decidido que Íñigo merece ser… ¡Salvado!». El concursante respiró aliviado, emocionado y secándose las lágrimas mientras el plató lo aplaudía.. La prueba del teléfono dejó claro que cada acción podía cambiar el rumbo del juego. Los nominados finales de la semana quedaron como Belén, Joon, Patricia y José Manuel, con los dos últimos como nominaciones directas. La mecánica reforzó la importancia de la estrategia y la rapidez dentro de la casa.
