Es una de las grandes joyas gastronómicas de la Región de Murcia. El arroz de Calasparra cuenta desde 1986 con la Denominación de Origen Protegida (DOP), un sello de calidad europeo que solo tienen otras dos zonas en España: el delta del Ebro y Valencia. Se trata de un arroz de montaña, que se cultiva a una altitud de unos 350-500 metros, entre las vegas de los ríos Segura y Mundo, y que abarca varios términos municipales como Calasparra y Moratalla, además de la vecina población albaceteña de Hellín. Tiene dos variedades, «Bomba» -la más conocida- y «Balilla x Solana» y, entre sus principales características, destaca porque tiene un ciclo de maduración más largo (en torno a un 30%) que otros tipos de arroces. Esa maduración lenta permite que el grano desarrolle una textura y una estructura muy particulares, de manera que es capaz de absorber mucho caldo y sabor, lo que lo hace único para cocinar determinadas opciones gastronómicas, como los arroces caldosos o los melosos.
La forma de cultivo también es muy singular, ya que los arrozales de Calasparra reposan en aguas que fluyen de forma continua, en lugar de en aguas estancadas, lo que contribuye al mantenimiento del humedal del coto arrocero, el más extenso de agua dulce de los inscritos en la Región de Murcia.
La siembra de esta campaña ha dado comienzo esta misma semana y las previsiones de los agricultores especializados en el cultivo de este tipo de cereal son muy positivas, ya que estiman una producción muy similar a la de años anteriores, que rondará en torno a los 3 millones de kilos en las cerca de 550 hectáreas que se han dispuesto esta temporada para cosechar, según sus promotores, “el mejor arroz del mundo”.
Durante el pistoletazo de salida de la cosecha de este año, el presidente de la DOP Arroz de Calasparra, José Martínez, ha destacado que “nos encontramos en un lugar único, idílico, que combina agricultura, medio natural, flora, fauna y donde se produce uno de los cultivos más ancestrales que tenemos en la Región de Murcia, con más de 400 años de historia y este año, además, cumplimos nuestro 40 aniversario”. Una Denominación de Origen del arroz de Calasparra, por cierto, que este año ha sido merecedora de la Medalla de Oro de la Región de Murcia, como un ejemplo de agricultura que combina tradición, calidad y sostenimiento de la economía local. Respecto de esas 550 hectáreas que han sido destinadas esta campaña al cultivo del arroz, Martínez ha explicado que están “en términos muy similares a los de los últimos cinco ejercicios, teniendo en cuenta que Calasparra sigue haciendo el barbecho, es decir, ahí tienen las que descansan y eso, a veces, nos puede provocar desajustes en la siembra”. Además, el presidente la DOP ha resaltado algunos de los proyectos de innovación que han llevado a cabo con el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA), lo que les ha permitido la instalación de trampas de feromonas para combatir el ‘barrenador’ del arroz, principal plaga que afecta a este cultivo, una acción que está prevista para finales de este mes.
Los agricultores calasparreños especializados en el cultivo del arroz también han agradecido al Gobierno regional las campañas de apoyo que se están llevando a cabo, lo que ha posibilitado disparar la promoción del producto cerca de un 200%. Martínez ha asegurado que “es muy importante en un mercado comercial, aparte de vender estas virtudes que tiene este cultivo, poder competir, poder promocionar y tener una hoja de ruta seria porque, aquello que tú no puedes mostrar lo vende otro, y nosotros estamos en un momento en el que tenemos que ser competitivos”.
«Un reclamo turístico»
El consejero de Agricultura, Joaquín Buendía, que ha estado presente durante el inicio de esta campaña arrocera, ha hecho también hincapié en la importancia de hacer difusión, divulgación y promoción de este producto porque, ha dicho, «hay que tener en cuenta que este coto arrocero, además de generar este extraordinario producto que llega a todos los los rincones del mundo, es, además, un reclamo turístico».
Buendía ha querido mostrar el firme compromiso del Ejecutivo murciano con este cereal «made in Murcia», a la vez que ha añadido que se trata de “una marca de la Región de Murcia, una seña de identidad, de la que nos sentimos muy orgullosos y que vamos a seguir apoyando”.
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Es una de las grandes joyas gastronómicas de la Región de Murcia. El arroz de Calasparra cuenta desde 1986 con la Denominación de Origen Protegida (DOP), un sello de calidad europeo que solo tienen otras dos zonas en España: el delta del Ebro y Valencia. Se trata de un arroz de montaña, que se cultiva a una altitud de unos 350-500 metros, entre las vegas de los ríos Segura y Mundo, y que abarca varios términos municipales como Calasparra y Moratalla, además de la vecina población albaceteña de Hellín. Tiene dos variedades, «Bomba» -la más conocida- y «Balilla x Solana» y, entre sus principales características, destaca porque tiene un ciclo de maduración más largo (en torno a un 30%) que otros tipos de arroces. Esa maduración lenta permite que el grano desarrolle una textura y una estructura muy particulares, de manera que es capaz de absorber mucho caldo y sabor, lo que lo hace único para cocinar determinadas opciones gastronómicas, como los arroces caldosos o los melosos.. La forma de cultivo también es muy singular, ya que los arrozales de Calasparra reposan en aguas que fluyen de forma continua, en lugar de en aguas estancadas, lo que contribuye al mantenimiento del humedal del coto arrocero, el más extenso de agua dulce de los inscritos en la Región de Murcia.. La siembra de esta campaña ha dado comienzo esta misma semana y las previsiones de los agricultores especializados en el cultivo de este tipo de cereal son muy positivas, ya que estiman una producción muy similar a la de años anteriores, que rondará en torno a los 3 millones de kilos en las cerca de 550 hectáreas que se han dispuesto esta temporada para cosechar, según sus promotores, “el mejor arroz del mundo”.. Durante el pistoletazo de salida de la cosecha de este año, el presidente de la DOP Arroz de Calasparra, José Martínez, ha destacado que “nos encontramos en un lugar único, idílico, que combina agricultura, medio natural, flora, fauna y donde se produce uno de los cultivos más ancestrales que tenemos en la Región de Murcia, con más de 400 años de historia y este año, además, cumplimos nuestro 40 aniversario”. Una Denominación de Origen del arroz de Calasparra, por cierto, que este año ha sido merecedora de la Medalla de Oro de la Región de Murcia, como un ejemplo de agricultura que combina tradición, calidad y sostenimiento de la economía local. Respecto de esas 550 hectáreas que han sido destinadas esta campaña al cultivo del arroz, Martínez ha explicado que están “en términos muy similares a los de los últimos cinco ejercicios, teniendo en cuenta que Calasparra sigue haciendo el barbecho, es decir, ahí tienen las que descansan y eso, a veces, nos puede provocar desajustes en la siembra”. Además, el presidente la DOP ha resaltado algunos de los proyectos de innovación que han llevado a cabo con el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA), lo que les ha permitido la instalación de trampas de feromonas para combatir el ‘barrenador’ del arroz, principal plaga que afecta a este cultivo, una acción que está prevista para finales de este mes.. Los agricultores calasparreños especializados en el cultivo del arroz también han agradecido al Gobierno regional las campañas de apoyo que se están llevando a cabo, lo que ha posibilitado disparar la promoción del producto cerca de un 200%. Martínez ha asegurado que “es muy importante en un mercado comercial, aparte de vender estas virtudes que tiene este cultivo, poder competir, poder promocionar y tener una hoja de ruta seria porque, aquello que tú no puedes mostrar lo vende otro, y nosotros estamos en un momento en el que tenemos que ser competitivos”.. «Un reclamo turístico». El consejero de Agricultura, Joaquín Buendía, que ha estado presente durante el inicio de esta campaña arrocera, ha hecho también hincapié en la importancia de hacer difusión, divulgación y promoción de este producto porque, ha dicho, «hay que tener en cuenta que este coto arrocero, además de generar este extraordinario producto que llega a todos los los rincones del mundo, es, además, un reclamo turístico».. Buendía ha querido mostrar el firme compromiso del Ejecutivo murciano con este cereal «made in Murcia», a la vez que ha añadido que se trata de “una marca de la Región de Murcia, una seña de identidad, de la que nos sentimos muy orgullosos y que vamos a seguir apoyando”.
Los agricultores de este cereal con Denominación de Origen Protegida estiman para esta campaña una producción de unos tres millones de kilos, tras sembrar unas 550 hectáreas
