Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, la recuperación poblacional de la cabra guisandesa -especie autóctona del Valle del Tiétar, que realizan conjuntamente en Bohoyo la Diputación de Ávila y la Asociación de Criadores de Caprino de Raza Verata (Acapri)- es ya una realidad, ya que el rebaño podría duplicarse esta primavera, después de que desde el pasado 22 de marzo, o lo que es lo mismo, hace cinco días, hayan llegado a este mundo nada más y nada menos que hasta seis crías, cuatro hembras y dos machos, mientras que otra veintena de cabras están preñadas, según informan desde la Diputación de Ávila que preside Carlos Garcia.. La gestación dura unos 150 días y hasta el día 22 el rebaño contaba con 38 ejemplares, por lo que podría casi duplicarse y superar con creces las 60 cabezas en poco tiempo.. El primer chivo nacido en el rebaño, en febrero de 2024, se consiguió, con algunas dificultades, mediante inseminación artificial. Sin embargo, ahora ha sido el semental el que ha logrado naturalmente este espectacular crecimiento del grupo, por lo que en breve habrá que contar con otro macho para que las gestaciones futuras se produzcan con distinto material genético.. Por otro lado, la institución provincial prosigue con su objetivo de conseguir que la cabra guisandesa sea declarada especie autóctona en peligro de extinción y ha presentado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la Memoria correspondiente para tal fin, para que se incluya en la reunión prevista en junio de la Comisión Nacional de Zootecnia.. Según informan fuentes de la institución que preside Carlos García este proyecto y objetivo nace hace tres años con un rebaño de cinco ejemplares provenientes del Centro de Recuperación de Razas Autóctonas de Castilla y León (Ovigen), ubicado en Zamora, y más en concreto, en la zona norte de Bohoyo, donde se lleva a cabo un manejo extensivo del pastoreo con el fin de prevenir incendios forestales y promover un desarrollo sostenible en la zona.. El programa incluye la implementación de programas educativos dirigidos tanto a niños como a adultos a fin de concienciar sobre la importancia del mundo rural y fomentar un estilo de vida en armonía con el medio ambiente.. La Diputación y Acapri trabajan con compromiso por la protección del medio ambiente, el freno a la despoblación rural y el fomento de un desarrollo sostenible con visión a largo plazo, por lo que el convenio para la recuperación de la raza tiene una duración inicial de tres años, con posibilidad de renovación anual, lo que pone de manifiesto ese compromiso a medio y largo plazo de todas las partes involucradas en este loable esfuerzo por preservar el patrimonio natural, socioeconómico y cultural de la provincia de Ávila,. El objetivo es garantizar la pureza genética de la raza mediante un exhaustivo estudio y la reproducción de todas las hembras del rebaño que asegure la calidad de los nuevos ejemplares.
El buen hacer de la Diputación de Ávila y la Asociación de Criadores de Caprino de Raza Verata (Acapri) logra que esta especie pueda duplicarse esta primavera tras el nacimiento de seis crías en cinco días
Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, la recuperación poblacional de la cabra guisandesa -especie autóctona del Valle del Tiétar, que realizan conjuntamente en Bohoyo la Diputación de Ávila y la Asociación de Criadores de Caprino de Raza Verata (Acapri)- es ya una realidad, ya que el rebaño podría duplicarse esta primavera, después de que desde el pasado 22 de marzo, o lo que es lo mismo, hace cinco días, hayan llegado a este mundo nada más y nada menos que hasta seis crías, cuatro hembras y dos machos, mientras que otra veintena de cabras están preñadas, según informan desde la Diputación de Ávila que preside Carlos Garcia.. La gestación dura unos 150 días y hasta el día 22 el rebaño contaba con 38 ejemplares, por lo que podría casi duplicarse y superar con creces las 60 cabezas en poco tiempo.. El primer chivo nacido en el rebaño, en febrero de 2024, se consiguió, con algunas dificultades, mediante inseminación artificial. Sin embargo, ahora ha sido el semental el que ha logrado naturalmente este espectacular crecimiento del grupo, por lo que en breve habrá que contar con otro macho para que las gestaciones futuras se produzcan con distinto material genético.. Por otro lado, la institución provincial prosigue con su objetivo de conseguir que la cabra guisandesa sea declarada especie autóctona en peligro de extinción y ha presentado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la Memoria correspondiente para tal fin, para que se incluya en la reunión prevista en junio de la Comisión Nacional de Zootecnia.. Según informan fuentes de la institución que preside Carlos García este proyecto y objetivo nace hace tres años con un rebaño de cinco ejemplares provenientes del Centro de Recuperación de Razas Autóctonas de Castilla y León (Ovigen), ubicado en Zamora, y más en concreto, en la zona norte de Bohoyo, donde se lleva a cabo un manejo extensivo del pastoreo con el fin de prevenir incendios forestales y promover un desarrollo sostenible en la zona.. El programa incluye la implementación de programas educativos dirigidos tanto a niños como a adultos a fin de concienciar sobre la importancia del mundo rural y fomentar un estilo de vida en armonía con el medio ambiente.. La Diputación y Acapri trabajan con compromiso por la protección del medio ambiente, el freno a la despoblación rural y el fomento de un desarrollo sostenible con visión a largo plazo, por lo que el convenio para la recuperación de la raza tiene una duración inicial de tres años, con posibilidad de renovación anual, lo que pone de manifiesto ese compromiso a medio y largo plazo de todas las partes involucradas en este loable esfuerzo por preservar el patrimonio natural, socioeconómico y cultural de la provincia de Ávila,. El objetivo es garantizar la pureza genética de la raza mediante un exhaustivo estudio y la reproducción de todas las hembras del rebaño que asegure la calidad de los nuevos ejemplares.
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