La Fundación del Español Urgente, creada por la Real Academia Española con el apoyo de la Agencia EFE, ha recordado, con motivo de las fiestas falleras, las normas ortográficas que deben regir cuando se escribe sobre ellas, una convención lingüística que estableció el año pasado por estas fechas, pero que está bien recordarlas cuando las churrerías en las calles ya anuncian la llegada de la primavera.. En pleno debate entre el Ayuntamiento de Valencia, regido por María José Catalá, y la autoridad lingüística valenciana representada por la Acadèmia Valenciana de la Llengua, sobre el cambio de orientación de la tilde que corona la palabra València y que la munícipe quiere hacer cerrado aduciendo que nadie lo pronuncia abierto, las palabras valencianas «plantà», «mascletà» o «cremà» pasan a mudar su acento a cerrado: plantá, mascletá y cremá, si bien por un motivo distinto pero relacionado. Y es que la RAE considera que se consideran estas palabras «adaptadas al español», bien porque su ortografía se adecua a las reglas españolas, bien porque han sufrido alguna modificación para que así sea, y añade que en España están lo suficientemente asentados en el uso como para escribirlos en letra redonda. Sus plurales en español son mascletás, plantás y cremás. Adapta también al español las palabras ninot o casal, que al no tener acento no hay discusión posible sobre su orientación. La RAE, eso sí, recomienda que «si estas voces se emplean fuera de España, es preferible escribirlas entre comillas o en cursiva, pues son términos generalmente desconocidos».. Algo bien distinto ha sucedido con el topónimo València respecto al cual la autoridad lingüística competente que es la Acadèmia Valenciana de la Llengua ha fijado que el acento debe mantenerse abierto, es decir, al revés que el acento castellano, si bien admite que a pronunciación mayoritaria del término se realiza con acento cerrado, es decir, en una pronunciación simillar a la castellana.. La polémica por la dirección del acento viene de lejos ya que desde los sectores valencianistas denominados «secesionistas» o peyorativamente, «blaveros», se considera que el topónimo con el acento abierto supone un intento por «catalanizar» el habla valenciana. Desde el sector contrario, considerados «catalanistas» por los anteriormente citados, se considera indiscutible que el acento es abierto, aunque casi nadie lo pronuncie de este modo.. Y la Acadèmia Valenciana ha dictaminado en un informe aprobado el 27 de febrero con 16 votos a favor, 2 en contra y 2 abstenciones que la denominación correcta y adecuada es la forma tradicional y única de València y que, en todo caso, si el Ayuntamiento de la ciudad decide proponer para su aprobación oficial la forma doble, (algo que la Acadèmia no comparte), la solución bilingüe adecuada es València/Valencia.. En su informe, la Acadèmia indica que el estudio técnico aportado por el Consistorio y realizado por el lingüista y miembro de la AVL, Abelard Saragossà, «no aporta novedades relevantes ni fundamentos suficientes para justificar un cambio de la magnitud que se propone». E indica que la etimología del topónimo es clara: proviene de «Valèntia», con «e» breve latina, así que el estudio de su nombre se ha de tratar teniendo en cuenta la evolución y la forma actual de las palabras formadas con el mismo sufijo como «paciència», «consciència» o «adherència».. Sin embargo, la alcaldesa Catalá lamentó que «la AVL ha perdido una oportunidad histórica de acercarse al sentir y a la forma de hablar del pueblo valenciano».
En pleno debate sobre la castellanización del topónimo, Fundeu homologa palabras clave de las Fallas
La Fundación del Español Urgente, creada por la Real Academia Española con el apoyo de la Agencia EFE, ha recordado, con motivo de las fiestas falleras, las normas ortográficas que deben regir cuando se escribe sobre ellas, una convención lingüística que estableció el año pasado por estas fechas, pero que está bien recordarlas cuando las churrerías en las calles ya anuncian la llegada de la primavera.. En pleno debate entre el Ayuntamiento de Valencia, regido por María José Catalá, y la autoridad lingüística valenciana representada por la Acadèmia Valenciana de la Llengua, sobre el cambio de orientación de la tilde que corona la palabra València y que la munícipe quiere hacer cerrado aduciendo que nadie lo pronuncia abierto, las palabras valencianas «plantà», «mascletà» o «cremà» pasan a mudar su acento a cerrado: plantá, mascletá y cremá, si bien por un motivo distinto pero relacionado. Y es que la RAE considera que se consideran estas palabras «adaptadas al español», bien porque su ortografía se adecua a las reglas españolas, bien porque han sufrido alguna modificación para que así sea, y añade que en España están lo suficientemente asentados en el uso como para escribirlos en letra redonda. Sus plurales en español son mascletás, plantás y cremás. Adapta también al español las palabras ninot o casal, que al no tener acento no hay discusión posible sobre su orientación. La RAE, eso sí, recomienda que «si estas voces se emplean fuera de España, es preferible escribirlas entre comillas o en cursiva, pues son términos generalmente desconocidos».. Algo bien distinto ha sucedido con el topónimo València respecto al cual la autoridad lingüística competente que es la Acadèmia Valenciana de la Llengua ha fijado que el acento debe mantenerse abierto, es decir, al revés que el acento castellano, si bien admite que a pronunciación mayoritaria del término se realiza con acento cerrado, es decir, en una pronunciación simillar a la castellana.. La polémica por la dirección del acento viene de lejos ya que desde los sectores valencianistas denominados «secesionistas» o peyorativamente, «blaveros», se considera que el topónimo con el acento abierto supone un intento por «catalanizar» el habla valenciana. Desde el sector contrario, considerados «catalanistas» por los anteriormente citados, se considera indiscutible que el acento es abierto, aunque casi nadie lo pronuncie de este modo.. Y la Acadèmia Valenciana ha dictaminado en un informe aprobado el 27 de febrero con 16 votos a favor, 2 en contra y 2 abstenciones que la denominación correcta y adecuada es la forma tradicional y única de València y que, en todo caso, si el Ayuntamiento de la ciudad decide proponer para su aprobación oficial la forma doble, (algo que la Acadèmia no comparte), la solución bilingüe adecuada es València/Valencia.. En su informe, la Acadèmia indica que el estudio técnico aportado por el Consistorio y realizado por el lingüista y miembro de la AVL, Abelard Saragossà, «no aporta novedades relevantes ni fundamentos suficientes para justificar un cambio de la magnitud que se propone». E indica que la etimología del topónimo es clara: proviene de «Valèntia», con «e» breve latina, así que el estudio de su nombre se ha de tratar teniendo en cuenta la evolución y la forma actual de las palabras formadas con el mismo sufijo como «paciència», «consciència» o «adherència».. Sin embargo, la alcaldesa Catalá lamentó que «la AVL ha perdido una oportunidad histórica de acercarse al sentir y a la forma de hablar del pueblo valenciano».
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