En Galicia hay piedras que guardan historias. Algunas hablan de antiguas creencias, otras de leyendas transmitidas durante siglos. Y luego está la Pedra da Serpe, uno de los monumentos más enigmáticos del patrimonio gallego.. Situada en el municipio coruñés de Ponteceso, en el camino que conduce desde la playa da Ermida hacia la aldea de Gondomil, esta roca de granito destaca por un detalle indescifrable: el relieve de una serpiente alada tallada en la piedra, una representación prácticamente única en Europa que aún hoy sigue despertando la curiosidad de investigadores e historiadores.. La piedra funciona además como base de un cruceiro. Sobre el bloque original se levanta un fuste cuadrangular que sostiene la cruz, añadida con posterioridad. En el pedestal, junto a la figura de la serpiente, pueden observarse también pequeñas cazoletas grabadas en la superficie, un rasgo que suele aparecer en antiguos lugares rituales.. Este detalle ha llevado a algunos especialistas a plantear que la roca pudo tener originalmente un carácter simbólico o ritual y que fue transformada con el paso del tiempo durante el proceso de cristianización del territorio.. Un símbolo muy antiguo. La presencia de serpientes en la iconografía gallega es muy anterior al propio monumento. Este animal aparece en grabados de época megalítica, en petroglifos y en algunos yacimientos castreños, lo que indica que tenía un significado especial para las comunidades antiguas del noroeste peninsular.. El relieve figurativo que se encuentra en la Pedra da Serpe parece, sin embargo, posterior. Algunos estudios lo sitúan en época romana o medieval, aunque no existe una datación definitiva.. A lo largo de la historia, la serpiente ha tenido significados muy diversos. En distintas tradiciones fue asociada con la fertilidad, con la protección de lugares sagrados o con la idea de regeneración. Con el avance del cristianismo, su figura pasó a interpretarse también como un símbolo vinculado al mal.. La cruz que hoy corona el conjunto no formaba parte de la piedra original. De hecho, la cruz actual es relativamente moderna, ya que la primitiva se perdió con el tiempo. Su incorporación refuerza la idea de que el lugar fue cristianizado para sustituir o reinterpretar antiguos cultos paganos.. Este proceso fue habitual en muchas zonas del Atlántico europeo, donde espacios considerados sagrados desde tiempos remotos fueron transformados mediante la incorporación de símbolos cristianos.. La leyenda de las serpientes encantadas. Pero si algo ha mantenido viva la fama de la Pedra da Serpe durante siglos es la leyenda que la rodea.. La tradición popular cuenta que San Adrián, patrón de la parroquia, liberó estas tierras de una terrible plaga de serpientes. El santo golpeó el suelo con tal fuerza que todas desaparecieron de la comarca, quedando encantadas bajo la piedra que hoy conserva su figura tallada.. Desde entonces, según la historia transmitida por generaciones, las serpientes permanecerían atrapadas bajo la roca.. Un misterio aún sin respuesta. El origen exacto de la Pedra da Serpe continúa siendo incierto. Su iconografía, la presencia de elementos rituales y la posterior incorporación de la cruz han alimentado múltiples teorías sobre su significado.. Lo que sí parece claro es que esta roca constituye una de las representaciones más singulares de serpientes en piedra de toda Europa y uno de los monumentos más curiosos del patrimonio gallego.. Un lugar donde historia, religión y leyenda siguen entrelazadas… como la propia serpiente que permanece grabada en el granito desde hace siglos.
Se trata de uno de los monumentos gallegos más enigmáticos, una roca con una serpiente alada tallada y coronada por una cruz cuyo origen sigue sin resolverse
En Galicia hay piedras que guardan historias. Algunas hablan de antiguas creencias, otras de leyendas transmitidas durante siglos. Y luego está la Pedra da Serpe, uno de los monumentos más enigmáticos del patrimonio gallego.. Situada en el municipio coruñés de Ponteceso, en el camino que conduce desde la playa da Ermida hacia la aldea de Gondomil, esta roca de granito destaca por un detalle indescifrable: el relieve de una serpiente alada tallada en la piedra, una representación prácticamente única en Europa que aún hoy sigue despertando la curiosidad de investigadores e historiadores.. La piedra funciona además como base de un cruceiro. Sobre el bloque original se levanta un fuste cuadrangular que sostiene la cruz, añadida con posterioridad. En el pedestal, junto a la figura de la serpiente, pueden observarse también pequeñas cazoletas grabadas en la superficie, un rasgo que suele aparecer en antiguos lugares rituales.. Este detalle ha llevado a algunos especialistas a plantear que la roca pudo tener originalmente un carácter simbólico o ritual y que fue transformada con el paso del tiempo durante el proceso de cristianización del territorio.. Un símbolo muy antiguo. La presencia de serpientes en la iconografía gallega es muy anterior al propio monumento. Este animal aparece en grabados de época megalítica, en petroglifos y en algunos yacimientos castreños, lo que indica que tenía un significado especial para las comunidades antiguas del noroeste peninsular.. El relieve figurativo que se encuentra en la Pedra da Serpe parece, sin embargo, posterior. Algunos estudios lo sitúan en época romana o medieval, aunque no existe una datación definitiva.. A lo largo de la historia, la serpiente ha tenido significados muy diversos. En distintas tradiciones fue asociada con la fertilidad, con la protección de lugares sagrados o con la idea de regeneración. Con el avance del cristianismo, su figura pasó a interpretarse también como un símbolo vinculado al mal.. La cruz que hoy corona el conjunto no formaba parte de la piedra original. De hecho, la cruz actual es relativamente moderna, ya que la primitiva se perdió con el tiempo. Su incorporación refuerza la idea de que el lugar fue cristianizado para sustituir o reinterpretar antiguos cultos paganos.. Este proceso fue habitual en muchas zonas del Atlántico europeo, donde espacios considerados sagrados desde tiempos remotos fueron transformados mediante la incorporación de símbolos cristianos.. La leyenda de las serpientes encantadas. Pero si algo ha mantenido viva la fama de la Pedra da Serpe durante siglos es la leyenda que la rodea.. La tradición popular cuenta que San Adrián, patrón de la parroquia, liberó estas tierras de una terrible plaga de serpientes. El santo golpeó el suelo con tal fuerza que todas desaparecieron de la comarca, quedando encantadas bajo la piedra que hoy conserva su figura tallada.. Desde entonces, según la historia transmitida por generaciones, las serpientes permanecerían atrapadas bajo la roca.. Un misterio aún sin respuesta. El origen exacto de la Pedra da Serpe continúa siendo incierto. Su iconografía, la presencia de elementos rituales y la posterior incorporación de la cruz han alimentado múltiples teorías sobre su significado.. Lo que sí parece claro es que esta roca constituye una de las representaciones más singulares de serpientes en piedra de toda Europa y uno de los monumentos más curiosos del patrimonio gallego.. Un lugar donde historia, religión y leyenda siguen entrelazadas… como la propia serpiente que permanece grabada en el granito desde hace siglos.
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