Solo el cuatro por ciento de los inmuebles en Castilla y León está adaptado a las personas que se mueven en silla de ruedas desde la calle hasta la vivienda. O lo que es lo mismo, el 96 por ciento presenta al menos una barrera arquitectónica.. Así se desprende del primer Barómetro de la Accesibilidad de la Fundación Mutua de Propietarios que, con motivo del Día Europeo de la Vida Independiente, pone cifras a la falta de accesibilidad en los edificios residenciales.. Según este informe, la mayoría de los edificios residenciales presentan obstáculos que dificultan o impiden la autonomía de las 113.500 personas con movilidad reducida en Castilla y León, para quienes salir o entrar de casa dista mucho de ser un gesto cotidiano.. Asimismo, advierte de que los escalones son el principal problema en casi la mitad de los casos y que en otros con rampas no se cumplen las condiciones necesarias, ya que un 40 por ciento carece de barandillas adecuadas.. El 69 por ciento de los portales presenta barreras de acceso, como puertas que no se mantienen abiertas o que requieren un esfuerzo excesivo para su apertura. A ello se suma que menos de la mitad de los porteros automáticos están situados a una altura accesible, mientras que elementos cotidianos como los buzones también suponen un obstáculo frecuente.. El barómetro advierte también de que un 11 por ciento de los edificios carece de ascensor, y en muchos de los que sí disponen, su uso resulta complicado debido a desniveles mal resueltos, falta de espacio o botones situados fuera del alcance. De hecho, el 64 por ciento de estos dispositivos no cumple con los criterios de accesibilidad necesarios para personas en silla de ruedas.. El informe refleja también la percepción que hay en la población de esta situación. Así, quienes no tienen problemas de movilidad valoran la accesibilidad de sus edificios con una nota media de 7,2, esta cifra desciende hasta el 6,1 entre quienes sí enfrentan estas dificultades en su día a día.. Además, el informe señala que el principal obstáculo para revertir esta situación sigue siendo económico. La mayoría de las comunidades de propietarios considera inviable asumir los costes de adaptación, lo que explica que el 74 por ciento de los edificios no realizasen mejoras en los últimos dos años y que más de la mitad no prevea hacerlo a corto plazo.. Por todo ello desde la Fundación Mutua de Propietarios consideran que mejorar en la accesibilidad de los inmuebles no debería entenderse como un gasto, sino como una inversión «imprescindible» para garantizar la calidad de vida en el futuro.
Así lo apunta el primer Barómetro de la Accesibilidad, que advierte también de que el principal obstáculo para revertir esta situación sigue siendo económico
Solo el cuatro por ciento de los inmuebles en Castilla y León está adaptado a las personas que se mueven en silla de ruedas desde la calle hasta la vivienda. O lo que es lo mismo, el 96 por ciento presenta al menos una barrera arquitectónica.. Así se desprende del primer Barómetro de la Accesibilidad de la Fundación Mutua de Propietarios que, con motivo del Día Europeo de la Vida Independiente, pone cifras a la falta de accesibilidad en los edificios residenciales.. Según este informe, la mayoría de los edificios residenciales presentan obstáculos que dificultan o impiden la autonomía de las 113.500 personas con movilidad reducida en Castilla y León, para quienes salir o entrar de casa dista mucho de ser un gesto cotidiano.. Asimismo, advierte de que los escalones son el principal problema en casi la mitad de los casos y que en otros con rampas no se cumplen las condiciones necesarias, ya que un 40 por ciento carece de barandillas adecuadas.. El 69 por ciento de los portales presenta barreras de acceso, como puertas que no se mantienen abiertas o que requieren un esfuerzo excesivo para su apertura. A ello se suma que menos de la mitad de los porteros automáticos están situados a una altura accesible, mientras que elementos cotidianos como los buzones también suponen un obstáculo frecuente.. El barómetro advierte también de que un 11 por ciento de los edificios carece de ascensor, y en muchos de los que sí disponen, su uso resulta complicado debido a desniveles mal resueltos, falta de espacio o botones situados fuera del alcance. De hecho, el 64 por ciento de estos dispositivos no cumple con los criterios de accesibilidad necesarios para personas en silla de ruedas.. El informe refleja también la percepción que hay en la población de esta situación. Así, quienes no tienen problemas de movilidad valoran la accesibilidad de sus edificios con una nota media de 7,2, esta cifra desciende hasta el 6,1 entre quienes sí enfrentan estas dificultades en su día a día.. Además, el informe señala que el principal obstáculo para revertir esta situación sigue siendo económico. La mayoría de las comunidades de propietarios considera inviable asumir los costes de adaptación, lo que explica que el 74 por ciento de los edificios no realizasen mejoras en los últimos dos años y que más de la mitad no prevea hacerlo a corto plazo.. Por todo ello desde la Fundación Mutua de Propietarios consideran que mejorar en la accesibilidad de los inmuebles no debería entenderse como un gasto, sino como una inversión «imprescindible» para garantizar la calidad de vida en el futuro.
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