El cruising es una práctica que consiste en mantener encuentros sexuales consentidos, generalmente entre desconocidos, en espacios públicos o de acceso abierto. Aunque tradicionalmente se ha asociado a hombres que tienen sexo con hombres, se enmarca dentro de un fenómeno más amplio: el de las relaciones sexuales en espacios no habilitados para ello. Aunque no es algo nuevo, su presencia en determinadas zonas urbanas ha generado debate en los últimos años, especialmente cuando se produce en equipamientos públicos o lugares de uso común.. En Barcelona, tanto el cruising como otras prácticas sexuales en espacios públicos han experimentado un aumento significativo. Así lo sostiene el Partido Popular, que asegura haber detectado una proliferación de estas conductas en distintos puntos de la ciudad, tanto en áreas al aire libre como en instalaciones de titularidad pública. De hecho, existen mapas que señalan las zonas donde este tipo de situaciones se han ido consolidando con el tiempo.. Puntos de encuentro. Entre los lugares señalados figuran equipamientos municipales como los mercados de la Sagrada Família y de Sant Martí, el Velódromo de Horta, el Casinet d’Hostafrancs o el edificio MediaTIC, ubicado en el distrito tecnológico del 22@. A estos se suman otros espacios de la ciudad, como el entorno del Hospital Clínic y la Facultad de Economía y Empresa de la Universitat de Barcelona, además de parques y zonas boscosas como los de la Trinitat, Antoni Santiburcio, la Sagrada Família, Collserola o Montjuïc.. Precisamente en esta última zona, el PP recuerda un episodio reciente: la violación de una mujer en los jardines de Costa i Llobera, presuntamente cometida por un delincuente reincidente que se encontraba en permiso penitenciario del centro de Quatre Camins. Para los populares, este tipo de sucesos refuerza la necesidad de actuar ante determinadas prácticas que, a su juicio, pueden derivar en problemas de seguridad.. El partido también apunta a espacios de titularidad privada, como los aseos de centros comerciales. Entre ellos, menciona el caso de Westfield Glòries, que identifica como uno de los puntos donde estas conductas se han asentado con mayor intensidad.. Medidas concretas. Ante este escenario, el grupo municipal del PP llevará la cuestión a la Comisión de Urbanismo prevista para este martes, 14 de abril. Su objetivo es reclamar medidas concretas para frenar la expansión de estas prácticas en la ciudad. Entre sus propuestas, figura reforzar la presencia de personal en los aseos públicos municipales y establecer protocolos específicos para evitar usos indebidos de estas instalaciones.. Las demandas de los populares no se limitan al ámbito municipal. También piden al gobierno de Jaume Collboni que inste a Adif a incrementar los mecanismos de control y supervisión en los servicios de las estaciones de Sants y de França. Con ello, buscan implicar a las empresas concesionarias en la adopción de medidas que garanticen la limpieza, la accesibilidad y la seguridad de estos espacios.. Para los casos más problemáticos en instalaciones municipales, el líder del PP en Barcelona, Daniel Sirera, plantea incluso la posibilidad de implantar sistemas de acceso mediante códigos gratuitos, como fórmula para limitar conductas inapropiadas.
El grupo municipal lo llevará este martes a la Comisión de Urbanismo
El cruising es una práctica que consiste en mantener encuentros sexuales consentidos, generalmente entre desconocidos, en espacios públicos o de acceso abierto. Aunque tradicionalmente se ha asociado a hombres que tienen sexo con hombres, se enmarca dentro de un fenómeno más amplio: el de las relaciones sexuales en espacios no habilitados para ello. Aunque no es algo nuevo, su presencia en determinadas zonas urbanas ha generado debate en los últimos años, especialmente cuando se produce en equipamientos públicos o lugares de uso común.. En Barcelona, tanto el cruising como otras prácticas sexuales en espacios públicos han experimentado un aumento significativo. Así lo sostiene el Partido Popular, que asegura haber detectado una proliferación de estas conductas en distintos puntos de la ciudad, tanto en áreas al aire libre como en instalaciones de titularidad pública. De hecho, existen mapas que señalan las zonas donde este tipo de situaciones se han ido consolidando con el tiempo.. Puntos de encuentro. Entre los lugares señalados figuran equipamientos municipales como los mercados de la Sagrada Família y de Sant Martí, el Velódromo de Horta, el Casinet d’Hostafrancs o el edificio MediaTIC, ubicado en el distrito tecnológico del 22@. A estos se suman otros espacios de la ciudad, como el entorno del Hospital Clínic y la Facultad de Economía y Empresa de la Universitat de Barcelona, además de parques y zonas boscosas como los de la Trinitat, Antoni Santiburcio, la Sagrada Família, Collserola o Montjuïc.. Precisamente en esta última zona, el PP recuerda un episodio reciente: la violación de una mujer en los jardines de Costa i Llobera, presuntamente cometida por un delincuente reincidente que se encontraba en permiso penitenciario del centro de Quatre Camins. Para los populares, este tipo de sucesos refuerza la necesidad de actuar ante determinadas prácticas que, a su juicio, pueden derivar en problemas de seguridad.. El partido también apunta a espacios de titularidad privada, como los aseos de centros comerciales. Entre ellos, menciona el caso de Westfield Glòries, que identifica como uno de los puntos donde estas conductas se han asentado con mayor intensidad.. Medidas concretas. Ante este escenario, el grupo municipal del PP llevará la cuestión a la Comisión de Urbanismo prevista para este martes, 14 de abril. Su objetivo es reclamar medidas concretas para frenar la expansión de estas prácticas en la ciudad. Entre sus propuestas, figura reforzar la presencia de personal en los aseos públicos municipales y establecer protocolos específicos para evitar usos indebidos de estas instalaciones.. Las demandas de los populares no se limitan al ámbito municipal. También piden al gobierno de Jaume Collboni que inste a Adif a incrementar los mecanismos de control y supervisión en los servicios de las estaciones de Sants y de França. Con ello, buscan implicar a las empresas concesionarias en la adopción de medidas que garanticen la limpieza, la accesibilidad y la seguridad de estos espacios.. Para los casos más problemáticos en instalaciones municipales, el líder del PP en Barcelona, Daniel Sirera, plantea incluso la posibilidad de implantar sistemas de acceso mediante códigos gratuitos, como fórmula para limitar conductas inapropiadas.
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