Un hombre ha sido expulsado de su vivienda social tras descubrirse que criaba más de 60 serpientes, la mayoría pitones, una situación que la justicia consideró incompatible con el contrato y que suponía un riesgo para el edificio y el entorno.. El caso salió a la luz después de que varios vecinos denunciaran una infestación de ratones en el edificio. Tras estas quejas, la entidad gestora de la vivienda realizó una inspección y descubrió que el residente había instalado un criadero de serpientes en su interior.. El hallazgo se produjo tras quejas vecinales por una plaga de ratones. En el interior se encontraron decenas de contenedores y terrarios donde vivían más de 60 pitones, además de restos de comida, semillas y otros materiales que habían deteriorado las condiciones de habitabilidad de la vivienda.. Según las autoridades, la vivienda presentaba condiciones insalubres y el criadero generaba residuos que favorecían la aparición de roedores.. El hombre defendió que tener las serpientes no era ilegal y aseguró que formaban parte de su vida. También insistió en que no eran peligrosas ni podían escapar, y negó que la presencia de ratones en el edificio estuviera relacionada con su actividad.. Sin embargo, el juez concluyó que la cría de más de 60 pitones era incompatible con el uso residencial de una vivienda social. Además, advirtió de que la presencia de tantos animales podía generar inquietud entre los vecinos y posibles riesgos.. Otro de los factores decisivos fue el sistema eléctrico utilizado para calentar los terrarios, que podía provocar un incendio. El tribunal también tuvo en cuenta que el residente se negó a colaborar con la entidad gestora para resolver la situación.. Por todo ello, el juez ordenó el desalojo y concedió al residente un plazo de cuatro semanas para abandonar la vivienda y trasladar a los animales.
Todo comenzó con las quejas de varios vecinos por la presencia de ratones en el edificio, una situación que llevó a una inspección y al inesperado hallazgo de un criadero de serpientes en el interior de la vivienda
Un hombre ha sido expulsado de su vivienda social tras descubrirse que criaba más de 60 serpientes, la mayoría pitones, una situación que la justicia consideró incompatible con el contrato y que suponía un riesgo para el edificio y el entorno.. El caso salió a la luz después de que varios vecinos denunciaran una infestación de ratones en el edificio. Tras estas quejas, la entidad gestora de la vivienda realizó una inspección y descubrió que el residente había instalado un criadero de serpientes en su interior.. En el interior se encontraron decenas de contenedores y terrarios donde vivían más de 60 pitones, además de restos de comida, semillas y otros materiales que habían deteriorado las condiciones de habitabilidad de la vivienda.. Según las autoridades, la vivienda presentaba condiciones insalubres y el criadero generaba residuos que favorecían la aparición de roedores.. El hombre defendió que tener las serpientes no era ilegal y aseguró que formaban parte de su vida. También insistió en que no eran peligrosas ni podían escapar, y negó que la presencia de ratones en el edificio estuviera relacionada con su actividad.. Sin embargo, el juez concluyó que la cría de más de 60 pitones era incompatible con el uso residencial de una vivienda social. Además, advirtió de que la presencia de tantos animales podía generar inquietud entre los vecinos y posibles riesgos.. Otro de los factores decisivos fue el sistema eléctrico utilizado para calentar los terrarios, que podía provocar un incendio. El tribunal también tuvo en cuenta que el residente se negó a colaborar con la entidad gestora para resolver la situación.. Por todo ello, el juez ordenó el desalojo y concedió al residente un plazo de cuatro semanas para abandonar la vivienda y trasladar a los animales.
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