Telefónica celebra este jueves, 26 de marzo, su junta general de accionistas marcada por la salida definitiva del BBVA de su consejo de administración y la polémica por las indemnizaciones de la anterior cúpula directiva. La asamblea oficializará la marcha de José María Abril tras 19 años representando al banco, en una cita donde algunos inversores internacionales han anunciado que votarán contra la indemnización millonaria recibida por José María Álvarez-Pallete y Ángel Vilá tras su salida de la compañía en enero de 2025.. Seguir leyendo
La asamblea de accionistas deberá aprobar las indemnización de la anterior cúpula directiva, discutida por los fondos extranjeros
Telefónica celebra este jueves, 26 de marzo, su junta general de accionistas marcada por la salida definitiva del BBVA de su consejo de administración y la polémica por las indemnizaciones de la anterior cúpula directiva. La asamblea oficializará la marcha de José María Abril tras 19 años representando al banco, en una cita donde algunos inversores internacionales han anunciado que votarán contra la indemnización millonaria recibida por José María Álvarez-Pallete y Ángel Vilá tras su salida de la compañía en enero de 2025.. La salida de José María Abril, vicepresidente y consejero dominical de BBVA, supone el cierre de una etapa de casi dos décadas. Abril se incorporó al órgano de gobierno en julio de 2007 y su mandato vencía precisamente en esta junta. La decisión del banco responde a un cambio de estrategia financiera: la entidad ya no considera su participación del 5% en Telefónica como un activo estratégico. Este movimiento deshace el histórico “núcleo duro” bancario que durante años sostuvo la estabilidad de la operadora junto a La Caixa.. Para cubrir esta vacante, la compañía propone el nombramiento de la australiana Jane Thompson como consejera independiente. Thompson llega con el objetivo de reforzar el perfil tecnológico e internacional del consejo, alejándose de la representación bancaria tradicional. Además de este relevo, el orden del día incluye la renovación de María Luisa García Blanco y la ratificación de Anna Martínez Balañá, César Mascaraque Alonso y Mónica Rey Amado como independientes. Con estos cambios, la operadora busca cumplir con los estándares de gobernanza que exigen una mayoría de consejeros no ejecutivos y una mayor diversidad de perfiles profesionales.. El punto más crítico de la jornada será la votación del informe anual de remuneraciones. Los accionistas se enfrentan a la cifra de 78,4 millones de euros pagados conjuntamente a José María Álvarez-Pallete y Ángel Vilá. Álvarez-Pallete recibió 44,5 millones de euros al dejar la presidencia ejecutiva; de esta cantidad, 23,5 millones corresponden a una indemnización por cese de cuatro anualidades de sueldo, mientras que 13,1 millones pertenecen a su plan de previsión social. Por su parte, el exconsejero delegado Ángel Vilá percibió 33,9 millones, divididos en 17,7 millones por rescisión de contrato y 9,7 millones en derechos de jubilación acumulados.. Estas cifras han generado una oposición frontal de grandes fondos internacionales. Norges Bank Investment Management (NBIM), que gestiona el fondo soberano de Noruega y posee un 1,5% de Telefónica, votará en contra. El fondo argumenta que el consejo no ha sido transparente y que los beneficios deben tener una justificación empresarial clara. Consideran inaceptable que se paguen cuatro años de sueldo como indemnización, cuando la práctica habitual de buen gobierno limita estos pagos a dos anualidades. Norges sostiene que una parte sustancial de la retribución de los altos ejecutivos debería entregarse en acciones bloqueadas durante un periodo de entre cinco y diez años para asegurar su compromiso con el valor de la empresa a largo plazo.. La hostilidad hacia la política retributiva no se queda en Noruega. Los fondos de pensiones de California, Calpers y Calstrs, también han confirmado su voto negativo al informe de remuneraciones. Además, han anunciado que votarán en contra de la reelección de María Luisa García Blanco como consejera independiente, al considerarla responsable técnica, desde la comisión de nombramientos y retribuciones, de autorizar los pagos cuestionados.. Este bloque opositor cuenta con el respaldo de los dos principales proxy advisors o asesores de voto del mundo: ISS y Glass Lewis. Ambos han recomendado rechazar las cuentas de remuneración por considerarlas desproporcionadas y ajenas a la realidad del mercado. Glass Lewis, en particular, destaca una desconexión entre los beneficios de la cúpula y el rendimiento de la acción, que ha caído un 16% en los últimos doce meses tras el recorte en la política de dividendos. Los asesores también ponen el foco en el actual presidente, Marc Murtra, cuestionando su sueldo fijo de 1,9 millones de euros al no estar vinculado directamente a objetivos de rentabilidad bursátil.. Telefónica intentará aplacar el malestar presentando una nueva política de remuneraciones que entrará en vigor de forma plena en 2027. Este nuevo plan es más restrictivo: prohíbe cobrar simultáneamente la indemnización por cese y los derechos del plan de previsión social, como adelantó EL PAÍS. Además, reduce la indemnización máxima por salida a dos anualidades, alineándose con las exigencias internacionales. Norges Bank y Glass Lewis han expresado su apoyo a este diseño futuro, lo que evidencia que su protesta actual se dirige exclusivamente a las condiciones de salida del equipo anterior.. El desenlace de las votaciones dependerá de los accionistas mayoritarios que forman el nuevo núcleo estable: la SEPI (10%), CriteriaCaixa (9,9%), Saudi Telecom (9,96%) y el BBVA (5%), que sumarán sus votos antes de la salida definitiva de su consejero. El año pasado, la SEPI se abstuvo en el punto de las remuneraciones. Si el brazo inversor del Estado repite esta postura, el voto negativo de los fondos internacionales cobrará un peso decisivo y podría infligir una derrota reputacional al consejo de administración, aunque la votación sea de carácter consultivo.. En el plano ordinario, la junta aprobará un dividendo de 0,15 euros brutos por acción con cargo a reservas, pagadero el 18 de junio de 2026. También se votará la continuidad de PwC como auditor de cuentas para el ejercicio 2026 y su designación para el periodo 2027-2029. La compañía someterá a aprobación las cuentas anuales de 2025, un ejercicio marcado por la transición en la cúpula y la entrada de nuevos socios estratégicos en el capital.
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