Los partidos que integran la izquierda radical en Andalucía –Izquierda Unida, Podemos y Adelante Andalucía– no se ponen de acuerdo, de momento, para concurrir de forma conjunta a las elecciones autonómicas. Sin embargo, la confluencia sí fue posible ayer, al menos durante la manifestación que organizó la plataforma 4-D en Sevilla, en la víspera de la conmemoración de la masiva protesta que demandó la autonomía política en 1977. La marcha, que terminó ante el Palacio de San Telmo, contó con la presencia de algunos dirigentes políticos nacionales ajenos a la realidad andaluza, como la eurodiputada de Podemos Irene Montero, que aprovechó la ocasión para cargar contra el presidente de la Junta, Juanma Moreno.. Montero acusó al jefe del Ejecutivo andaluz de practicar «políticas de muerte y desmantelamiento de los servicios públicos, de la sanidad andaluza y de la educación», por lo que «Andalucía tiene que sacarse de encima a Moreno Bonilla». También lamentó que, «frente a eso, el Partido Socialista no puede con esta derecha corrupta, privatizadora y desmanteladora» y reivindicó la necesidad de «una izquierda fuerte que sea capaz de sacar a Moreno Bonilla de la Junta y que permita que el Gobierno de Andalucía sea para los andaluces y andaluzas».. Por su parte, el líder de IU y candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, aseguró que el presidente andaluz se encuentra «encerrado en sus datos, en sus cifras y con una absoluta insensibilidad a los grandes problemas que acucian al pueblo andaluz» y consideró que la «marcha atrás del Partido Popular ha empezado ya».. Maíllo argumentó que «nos encontramos en un momento crucial tras el Debate de la Comunidad, donde se ha evidenciado a un Gobierno acorralado» y afirmó que «se ha abierto una ventana que va a conformar un espíritu de cambio». También precisó que Juanma Moreno «ya no es el mismo de hace siete años, ni mucho menos el de hace tres años».. El portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, reivindicó que «sólo queda andalucismo» cuando las opciones políticas que tienen los andaluces ante sí son que «uno lo que quiere es darle dinero a Asisa», en alusión velada al Partido Popular, mientras que «otro quiere dárselo a las élites de Madrid y Cataluña», en referencia al modelo de financiación que diseña el PSOE.. Tras asegurar que «nos colocamos detrás de la plataforma de 4-D» y reivindicar que «tenemos la suerte de tener dos días de Andalucía: el 28 de febrero y el 4 de diciembre», afirmó contundente que «Andalucía está sistemáticamente maltratada», un problema que atribuyó tanto a los gobiernos «del PSOE, el PP, PSOE y Sumar».
Irene Montero, ajena al debate de la comunidad autónoma, cuestiona las políticas de la Junta
Los partidos que integran la izquierda radical en Andalucía –Izquierda Unida, Podemos y Adelante Andalucía– no se ponen de acuerdo, de momento, para concurrir de forma conjunta a las elecciones autonómicas. Sin embargo, la confluencia sí fue posible ayer, al menos durante la manifestación que organizó la plataforma 4-D en Sevilla, en la víspera de la conmemoración de la masiva protesta que demandó la autonomía política en 1977. La marcha, que terminó ante el Palacio de San Telmo, contó con la presencia de algunos dirigentes políticos nacionales ajenos a la realidad andaluza, como la eurodiputada de Podemos Irene Montero, que aprovechó la ocasión para cargar contra el presidente de la Junta, Juanma Moreno.. Montero acusó al jefe del Ejecutivo andaluz de practicar «políticas de muerte y desmantelamiento de los servicios públicos, de la sanidad andaluza y de la educación», por lo que «Andalucía tiene que sacarse de encima a Moreno Bonilla». También lamentó que, «frente a eso, el Partido Socialista no puede con esta derecha corrupta, privatizadora y desmanteladora» y reivindicó la necesidad de «una izquierda fuerte que sea capaz de sacar a Moreno Bonilla de la Junta y que permita que el Gobierno de Andalucía sea para los andaluces y andaluzas».. Por su parte, el líder de IU y candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, aseguró que el presidente andaluz se encuentra «encerrado en sus datos, en sus cifras y con una absoluta insensibilidad a los grandes problemas que acucian al pueblo andaluz» y consideró que la «marcha atrás del Partido Popular ha empezado ya».. Maíllo argumentó que «nos encontramos en un momento crucial tras el Debate de la Comunidad, donde se ha evidenciado a un Gobierno acorralado» y afirmó que «se ha abierto una ventana que va a conformar un espíritu de cambio». También precisó que Juanma Moreno «ya no es el mismo de hace siete años, ni mucho menos el de hace tres años».. El portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, reivindicó que «sólo queda andalucismo» cuando las opciones políticas que tienen los andaluces ante sí son que «uno lo que quiere es darle dinero a Asisa», en alusión velada al Partido Popular, mientras que «otro quiere dárselo a las élites de Madrid y Cataluña», en referencia al modelo de financiación que diseña el PSOE.. Tras asegurar que «nos colocamos detrás de la plataforma de 4-D» y reivindicar que «tenemos la suerte de tener dos días de Andalucía: el 28 de febrero y el 4 de diciembre», afirmó contundente que «Andalucía está sistemáticamente maltratada», un problema que atribuyó tanto a los gobiernos «del PSOE, el PP, PSOE y Sumar».
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