La isla de las tentaciones regresó el lunes a Telecinco con una décima edición que no tardó ni una hora en encender todas las alarmas. Sandra Barneda recibió en la playa a cinco parejas con las grietas ya visibles desde el primer minuto, y el programa cumplió su promesa: lágrimas, tensión y la primera gran bronca de la noche antes incluso de que acabara la gala.. La gran novedad del estreno fue Villa Deseo, una nueva casa para las novias decorada en tonos rosas y con vistas al mar. Las chicas estrenaron además un privilegio inédito: ver en directo cómo se comportaban sus parejas con las tentadoras durante la primera noche. El encuentro no tardó en ponerlas nerviosas, y una soltera con capa roja apareció tumbada en la cama de Julia para decirle que su novio «está amargadito».. La primera luz de la tentación la protagonizó Álex, después de que una soltera le diera un lametón en el cuello durante un juego. «Es que es el más guapo, el cabrón», intentó quitarle hierro Ainhoa. Minutos después, Christian activó la segunda alarma con un baile con una tentadora, dejando a Mar entre lágrimas: «Es él quien me estaba poniendo celosa, cuando se suponía que era el que tenía que aprender a confiar en mí».. La explosión de la noche llegó con el reencuentro de las parejas. «¿Qué coño haces con la rubia esa?», le recriminó Nerea a José nada más verle. Se desató una bronca donde él quiso acabar su relación y que obligó a Sandra a intervenir: «Hay una norma clara: a mí me tenéis que respetar». En paralelo, Álex se derrumbó pidiendo a Ainhoa que confiara en él, y Julia estalló en lágrimas: «No he venido a ver a Luis jugar con nadie».. Luis también tuvo su momento de tensión al conocer a las solteras: reconoció a Fátima, con quien afirmó haber tenido una conversación en la que ambos dijeron que se gustaban. «No ocurre nada», intentó zanjar él. Ella no estuvo de acuerdo. Las novias ya habían advertido a los chicos de que la tentadora se había metido en la cama de Julia para recriminarle la actitud de su novio.. El programa cerró sin llegar a la ceremonia de entrega de collares, dejando el plato fuerte para el martes. El avance desveló que cuatro tentadores VIP de ediciones anteriores —David, Claudia, Óscar y Nieves— están a punto de irrumpir en las villas, una incorporación que amenaza con agitar aún más unas relaciones que, a juzgar por lo visto el lunes, ya están al límite.. Así lo contamos en directo:
José y Nerea protagonizaron la primera gran bronca de la noche, mientras Álex activó la primera luz de la tentación y el avance desveló la identidad de los tentadores VIP.
20MINUTOS.ES – Televisión
La isla de las tentaciones regresó el lunes a Telecinco con una décima edición que no tardó ni una hora en encender todas las alarmas. Sandra Barneda recibió en la playa a cinco parejas con las grietas ya visibles desde el primer minuto, y el programa cumplió su promesa: lágrimas, tensión y la primera gran bronca de la noche antes incluso de que acabara la gala.. La gran novedad del estreno fue Villa Deseo, una nueva casa para las novias decorada en tonos rosas y con vistas al mar. Las chicas estrenaron además un privilegio inédito: ver en directo cómo se comportaban sus parejas con las tentadoras durante la primera noche. El encuentro no tardó en ponerlas nerviosas, y una soltera con capa roja apareció tumbada en la cama de Julia para decirle que su novio «está amargadito».. La primera luz de la tentación la protagonizó Álex, después de que una soltera le diera un lametón en el cuello durante un juego. «Es que es el más guapo, el cabrón», intentó quitarle hierro Ainhoa. Minutos después, Christian activó la segunda alarma con un baile con una tentadora, dejando a Mar entre lágrimas: «Es él quien me estaba poniendo celosa, cuando se suponía que era el que tenía que aprender a confiar en mí».. La explosión de la noche llegó con el reencuentro de las parejas. «¿Qué coño haces con la rubia esa?», le recriminó Nerea a José nada más verle. Se desató una bronca donde él quiso acabar su relación y que obligó a Sandra a intervenir: «Hay una norma clara: a mí me tenéis que respetar». En paralelo, Álex se derrumbó pidiendo a Ainhoa que confiara en él, y Julia estalló en lágrimas: «No he venido a ver a Luis jugar con nadie».. Luis también tuvo su momento de tensión al conocer a las solteras: reconoció a Fátima, con quien afirmó haber tenido una conversación en la que ambos dijeron que se gustaban. «No ocurre nada», intentó zanjar él. Ella no estuvo de acuerdo. Las novias ya habían advertido a los chicos de que la tentadora se había metido en la cama de Julia para recriminarle la actitud de su novio.. El programa cerró sin llegar a la ceremonia de entrega de collares, dejando el plato fuerte para el martes. El avance desveló que cuatro tentadores VIP de ediciones anteriores —David, Claudia, Óscar y Nieves— están a punto de irrumpir en las villas, una incorporación que amenaza con agitar aún más unas relaciones que, a juzgar por lo visto el lunes, ya están al límite.. Así lo contamos en directo:
