En el año en que IBM celebra su centenario en España, Horacio Morell, presidente regional de la compañía, habla sobre el momento decisivo que vive la tecnología. En esta entrevista, el directivo defiende que la IA o la computación cuántica -que permite resolver problemas extremadamente complejos a gran velocidad- no sustituyen al ser humano y, al contrario, amplían sus capacidades.. IBM cumple un siglo de actividad en España, ¿cuáles son los nuevos desafíos?. Cumplir 100 años en tecnología no es habitual. Lo celebramos porque hemos sabido reinventarnos en cada etapa decisiva, anticipándonos a los cambios y creando nuevos mercados. Desde las tarjetas perforadas y los primeros mainframes hasta las plataformas de IA empresarial y la cuántica, cada avance ha respondido a momentos de creciente complejidad que exigían nuevas soluciones tecnológicas. Nuestro foco está en la nube híbrida, la IA y la computación cuántica, donde contamos con una posición sólida a nivel global. No partimos de cero: nuestra IA, Watson, marcó un hito al ganar ‘Jeopardy!‘, la versión americana del concurso ‘Saber y Ganar’. Desde entonces hemos desarrollado más de 40.000 proyectos y hemos cerrado el último año con una cartera de 12.500 millones de dólares en IA generativa. Y la computación cuántica ya está aquí, no es algo de ciencia ficción como pueden creer muchos.. Con la inauguración el año pasado del gran computador cuántico en el País Vasco, ¿cuál es el compromiso y potencial de España en este campo?. Es el primer centro de computación cuántica de Europa que alberga la máquina más potente de IBM. Solo tenemos otros dos sistemas similares en el mundo: en EE UU y Japón. Eso sitúa a España en una posición estratégica en una tecnología llamada a ser profundamente disruptiva. Es una oportunidad para que España y Europa lideren en un ámbito que marcará la competitividad industrial de las próximas décadas.. ¿Cómo conviven ahora la computación cuántica y el universo de la IA?. Hay que pensar que la IA y la computación cuántica (y la computación clásica de toda la vida) son maneras complementarias de abordar problemas con la informática. Por la tanto la convivencia entre ellas surge de manera natural, ya que se complementan y potencian. Por ejemplo: usamos IA para ayudar a ejecutar programas en un ordenador cuántico de manera más eficiente y, a su vez, usamos la cuántica para resolver problemas de IA como encontrar patrones en las transacciones de bonos europeos, como demostró hace poco el HSBC, con una mejora del 34%.. ¿La computación cuántica puede llegar a otras áreas en las que todavía no ha sido totalmente aprovechada?. La computación cuántica resolverá problemas que hoy son inabordables para la clásica. La magia está en que un ordenador cuántico es capaz de hacer muchísimos cálculos en paralelo, hasta el punto de poder resolver cómputos imposibles para uno clásico, por grande que fuera éste. El impacto será en todas las industrias. En todo lo relacionado con la creación de nuevos materiales, química avanzada o desarrollo de fármacos. Estamos trabajando, por ejemplo, con Daimler en la mejora de la eficiencia de las baterías o con materiales que absorben el CO2. Además, todo lo que tiene que ver con la optimización de rutas logísticas, carteras financieras o estrategias de precios. Aquí pequeñas mejoras pueden tener un impacto económico significativo. Y, por supuesto, el que llamamos de matemáticas complejas. La llegada de la computación cuántica nos obliga a anticiparnos, con criptografía postcuántica que garantice la protección de la información. Hay ya cuatro algoritmos certificados para ello y tres son de IBM.. La ciencia y la tecnología avanzan a pasos agigantados, pero ¿está la sociedad preparada para asimilar todos estos cambios a grandes velocidades?. La tecnología avanza a gran velocidad y somos positivos porque la historia demuestra que cada gran salto tecnológico ha generado progreso. La IA o la computación cuántica no sustituyen al humano; amplían sus capacidades. Son herramientas que permiten trabajar con mayor eficiencia y resolver problemas más complejos. Esa adaptación no ocurre de forma automática. Requiere inversión en educación y en recualificación. Necesitamos que las personas desarrollen nuevas competencias para aprovechar el potencial de estas tecnologías. También es fundamental generar confianza. Nosotros apostamos por modelos abiertos, diseñados para cumplir los marcos normativos. Las organizaciones deben saber cómo funcionan y con qué datos operan. Y eso exige una colaboración real entre empresas, administraciones públicas, academia y sociedad civil.
Horacio Morell Presidente de IBM España, Portugal, Grecia e Israel
En el año en que IBM celebra su centenario en España, Horacio Morell, presidente regional de la compañía, habla sobre el momento decisivo que vive la tecnología. En esta entrevista, el directivo defiende que la IA o la computación cuántica -que permite resolver problemas extremadamente complejos a gran velocidad- no sustituyen al ser humano y, al contrario, amplían sus capacidades.. IBM cumple un siglo de actividad en España, ¿cuáles son los nuevos desafíos?. Cumplir 100 años en tecnología no es habitual. Lo celebramos porque hemos sabido reinventarnos en cada etapa decisiva, anticipándonos a los cambios y creando nuevos mercados. Desde las tarjetas perforadas y los primeros mainframes hasta las plataformas de IA empresarial y la cuántica, cada avance ha respondido a momentos de creciente complejidad que exigían nuevas soluciones tecnológicas. Nuestro foco está en la nube híbrida, la IA y la computación cuántica, donde contamos con una posición sólida a nivel global. No partimos de cero: nuestra IA, Watson, marcó un hito al ganar ‘Jeopardy!‘, la versión americana del concurso ‘Saber y Ganar’. Desde entonces hemos desarrollado más de 40.000 proyectos y hemos cerrado el último año con una cartera de 12.500 millones de dólares en IA generativa. Y la computación cuántica ya está aquí, no es algo de ciencia ficción como pueden creer muchos.. Con la inauguración el año pasado del gran computador cuántico en el País Vasco, ¿cuál es el compromiso y potencial de España en este campo?. Es el primer centro de computación cuántica de Europa que alberga la máquina más potente de IBM. Solo tenemos otros dos sistemas similares en el mundo: en EE UU y Japón. Eso sitúa a España en una posición estratégica en una tecnología llamada a ser profundamente disruptiva. Es una oportunidad para que España y Europa lideren en un ámbito que marcará la competitividad industrial de las próximas décadas.. ¿Cómo conviven ahora la computación cuántica y el universo de la IA?. Hay que pensar que la IA y la computación cuántica (y la computación clásica de toda la vida) son maneras complementarias de abordar problemas con la informática. Por la tanto la convivencia entre ellas surge de manera natural, ya que se complementan y potencian. Por ejemplo: usamos IA para ayudar a ejecutar programas en un ordenador cuántico de manera más eficiente y, a su vez, usamos la cuántica para resolver problemas de IA como encontrar patrones en las transacciones de bonos europeos, como demostró hace poco el HSBC, con una mejora del 34%.. ¿La computación cuántica puede llegar a otras áreas en las que todavía no ha sido totalmente aprovechada?. La computación cuántica resolverá problemas que hoy son inabordables para la clásica. La magia está en que un ordenador cuántico es capaz de hacer muchísimos cálculos en paralelo, hasta el punto de poder resolver cómputos imposibles para uno clásico, por grande que fuera éste. El impacto será en todas las industrias. En todo lo relacionado con la creación de nuevos materiales, química avanzada o desarrollo de fármacos. Estamos trabajando, por ejemplo, con Daimler en la mejora de la eficiencia de las baterías o con materiales que absorben el CO2. Además, todo lo que tiene que ver con la optimización de rutas logísticas, carteras financieras o estrategias de precios. Aquí pequeñas mejoras pueden tener un impacto económico significativo. Y, por supuesto, el que llamamos de matemáticas complejas. La llegada de la computación cuántica nos obliga a anticiparnos, con criptografía postcuántica que garantice la protección de la información. Hay ya cuatro algoritmos certificados para ello y tres son de IBM.. La ciencia y la tecnología avanzan a pasos agigantados, pero ¿está la sociedad preparada para asimilar todos estos cambios a grandes velocidades?. La tecnología avanza a gran velocidad y somos positivos porque la historia demuestra que cada gran salto tecnológico ha generado progreso. La IA o la computación cuántica no sustituyen al humano; amplían sus capacidades. Son herramientas que permiten trabajar con mayor eficiencia y resolver problemas más complejos. Esa adaptación no ocurre de forma automática. Requiere inversión en educación y en recualificación. Necesitamos que las personas desarrollen nuevas competencias para aprovechar el potencial de estas tecnologías. También es fundamental generar confianza. Nosotros apostamos por modelos abiertos, diseñados para cumplir los marcos normativos. Las organizaciones deben saber cómo funcionan y con qué datos operan. Y eso exige una colaboración real entre empresas, administraciones públicas, academia y sociedad civil.
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