La Huerta de San Vicente, la que fue la casa de veraneo de Federico García Lorca en Granada, cumple cien años como muestra del legado del autor de Yerma, un espacio que resiste al bullicio de la ciudad en el que el dramaturgo escribió parte de sus obras y recibió a amigos como Manuel de Falla.. «Estoy en la Huerta de San Vicente, una preciosidad de árboles y agua clara, con Granada enfrente de mi balcón, tendida a lo lejos con una hermosura jamás igualada». Era 1928 y Federico García Lorca le contaba así a su amigo Melchor Fernández Almagro cómo era su estancia en la casa de veraneo que dos años antes compró su padre.. Federico García -padre- buscó un espacio de recreo para «regalar» a su familia y encontró una finca con frutales y tierra de riego de 36 marjales -cerca de 19.000 metros cuadrados-, en Fergüi, a un kilómetro del borde de Granada.. Aquella compra marcó los descansos y la obra de García Lorca, ya que entre esas paredes que ahora cumplen un siglo terminó Así pasen 5 años o Yerma, y dio forma a Doña Rosita o a textos para Margarita Xirgú, según recuerda este espacio museístico.. Aunque la escritura de aquella finca con dos casas se firmó en mayo de 1925, se convirtió en la residencia de veraneo de los García Lorca hace ahora cien años, momento en el que pasó a llamarse San Vicente en homenaje a Vicenta Lorca.. La Casa Cultural Federico en Granada conmemora este miércoles esta efeméride con una lectura dramatizada de Queridísimo hijo. Carta del dolor lírico, que protagonizan María Galiana y Víctor Clavijo.. Este espacio museístico servirá también este miércoles para presentar el libro No te olvides de escribir, de Víctor Fernández; y Recuérdame alegre. 100 años de la Huerta de San Vicente, que firma Ismael Ramos.. La Huerta de San Vicente, convertida en casa museo y en un espacio lorquiano vital para entender al dramaturgo, se convirtió en punto de reencuentro para la familia, especialmente desde 1933 cuando la familia se trasladó a Madrid.. El Ayuntamiento de Granada adquirió este lugar en 1995 para convertirlo en un espacio museístico dedicado especialmente a acoger actividades culturales vinculadas con el poeta, desde festivales de títeres a actos del Festival Internacional de Poesía.. Ofrece al visitante el ambiente de una casa granadina de campo de principios de siglo XX y combina elementos concretos de la vida cotidiana de la familia García Lorca, obras escritas en este espacio y otras vinculadas al poeta o sus relaciones artísticas.. «Dentro de unos días estaré en Madrid para marchar a Santander con la Barraca. A mi vuelta te vendrás conmigo a la Huerta de San Vicente, en la que podrás estudiar y disfrutar este silencio y este prodigioso olor de jazmines», escribió en 1934 a Rafael Martínez Nadal.. La huerta de San Vicente acumula años y actividades y se mantiene «como un juguete, como una distracción», como la describió Isabel García Lorca: «el regalo» de un padre a su familia que fue también punto de encuentro, de recreo y de inspiración.
Es un espacio que resiste al bullicio de la ciudad en el que el dramaturgo escribió parte de sus obras y recibió a amigos como Manuel de Falla.
La Huerta de San Vicente, la que fue la casa de veraneo de Federico García Lorca en Granada, cumple cien años como muestra del legado del autor de Yerma, un espacio que resiste al bullicio de la ciudad en el que el dramaturgo escribió parte de sus obras y recibió a amigos como Manuel de Falla.. «Estoy en la Huerta de San Vicente, una preciosidad de árboles y agua clara, con Granada enfrente de mi balcón, tendida a lo lejos con una hermosura jamás igualada». Era 1928 y Federico García Lorca le contaba así a su amigo Melchor Fernández Almagro cómo era su estancia en la casa de veraneo que dos años antes compró su padre.. Federico García -padre- buscó un espacio de recreo para «regalar» a su familia y encontró una finca con frutales y tierra de riego de 36 marjales -cerca de 19.000 metros cuadrados-, en Fergüi, a un kilómetro del borde de Granada.. Aquella compra marcó los descansos y la obra de García Lorca, ya que entre esas paredes que ahora cumplen un siglo terminó Así pasen 5 años o Yerma, y dio forma a Doña Rosita o a textos para Margarita Xirgú, según recuerda este espacio museístico.. Aunque la escritura de aquella finca con dos casas se firmó en mayo de 1925, se convirtió en la residencia de veraneo de los García Lorca hace ahora cien años, momento en el que pasó a llamarse San Vicente en homenaje a Vicenta Lorca.. La Casa Cultural Federico en Granada conmemora este miércoles esta efeméride con una lectura dramatizada de Queridísimo hijo. Carta del dolor lírico, que protagonizan María Galiana y Víctor Clavijo.. Este espacio museístico servirá también este miércoles para presentar el libro No te olvides de escribir, de Víctor Fernández; y Recuérdame alegre. 100 años de la Huerta de San Vicente, que firma Ismael Ramos.. La Huerta de San Vicente, convertida en casa museo y en un espacio lorquiano vital para entender al dramaturgo, se convirtió en punto de reencuentro para la familia, especialmente desde 1933 cuando la familia se trasladó a Madrid.. El Ayuntamiento de Granada adquirió este lugar en 1995 para convertirlo en un espacio museístico dedicado especialmente a acoger actividades culturales vinculadas con el poeta, desde festivales de títeres a actos del Festival Internacional de Poesía.. Ofrece al visitante el ambiente de una casa granadina de campo de principios de siglo XX y combina elementos concretos de la vida cotidiana de la familia García Lorca, obras escritas en este espacio y otras vinculadas al poeta o sus relaciones artísticas.. «Dentro de unos días estaré en Madrid para marchar a Santander con la Barraca. A mi vuelta te vendrás conmigo a la Huerta de San Vicente, en la que podrás estudiar y disfrutar este silencio y este prodigioso olor de jazmines», escribió en 1934 a Rafael Martínez Nadal.. La huerta de San Vicente acumula años y actividades y se mantiene «como un juguete, como una distracción», como la describió Isabel García Lorca: «el regalo» de un padre a su familia que fue también punto de encuentro, de recreo y de inspiración.
Noticias de cultura en La Razón
