Este 21 de abril se cumplen 85 años de una de las tragedias mineras más importantes de cuantas han ocurrido en España, y eso que desgraciadamente ha habido unas cuantas. Ocurría en la cuenca minera palentina, y más en concreto en la localidad de Barruelo de Santullán, cuando una explosión de grisú en la capa novena del Pozo Calero, una explotación conocida por su peligrosidad debido a la presencia constante de este gas mortal, se llevaba la vida de 18 mineros mientras que otros veinte resultaron heridos de diversa consideración.. Un suceso que conmocionó a toda España, en general, y a esta comarca palentina, en particular, por cuanto la mayoría de los fallecidos eran jóvenes de la localidad palentina.. Este tipo de fenómenos, conocidos en la zona como «desprendimientos instantáneos», eran comunes en el Calero y no siempre requerían una chispa para activarse, ya que el gas podía liberarse súbitamente por cambios de presión. El grisu asfixiaba cuando colmaba la zona de trabajo o explotaba cuando tocaba una fuente de calor.. El Pozo Calero ostenta el triste récord de ser uno de los pozos más mortíferos de la cuenca palentina, con una media histórica que llegó a ser de 12 muertos al año en ciertas épocas. La tragedia de 1941 se recuerda anualmente en el municipio como el símbolo de la «leyenda negra» del Calero.. El grisú no era el único gas mortal que había, ya qu ehabía que sumar el monóxido y el dióxido de carbono o el sulfito de hidrógeno. También había que estar atentos a los derrumbes y hundimientos o a los aplastamientos en los transportes.. En aquella época y muchos años antes si cabe, la seguridad brillaba por su ausencia y los minetos trabajaban en el tajo sin casco, con boina, un calor excesivo en muchas ocasiones y, para más inri, sin ventilación. se cuenta también de las crónicas de la época que en el siglo XIX hasta los niños de siete u ocho años tiraban de vagonetas llenas de carbón hasta que se prohibió por ley y se sustituyeron por mulas. Todo el carbón extraído se montaba en el tren de La Robla y se mandaba a los Altos Hornos de Bilbao.. La historia de muertos acompañó la vida del Calero hasta su cierre definitivo y el 14 de noviembre de 1997 se produce el accidente en el que muere Juan Carlos Provedo, último minero muerto en el Pozo Calero y punto final de una larga lista de más de 80 nombres.. El Ayuntamiento de Barruelo de Santullán y el Museo de Minería mantienen viva la memoria de este suceso para honrar el pasado minero del pueblo. De la mano del Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo contribuyen de forma primordial a este empeño con un complejo museográfico compuesto por el Museo Minero, una mina visitable y un centro cultural en el que no solo se habla de minería, sino también de otras ciencias como la Paleontología, Mineralogía, Historia, Geografía, Ciencias de la naturaleza, Mitología, Botánica o Arte, capítulo éste que nos permite un recorrido visual por una de las zonas más valiosas del románico, según informa en su web el Museo.. El Museo Minero de Barruelo de Santullán ofrece, con recursos multimedia interactivos, una visión didáctica desde el inicio de la formación de los continentes en la Tierra y de cómo fueron sedimentándose en capas superpuestas restos fósiles y vegetales que formaron el carbón durante millones de años hasta el momento en que el hombre comenzó su explotación.. Cada una de las salas del Museo ofrece un tema relacionado con la minería: geología, litosfera, paleobotánica, mineralogía, y un aula didáctica permite a los visitantes de centros escolares desarrollar una actividad pedagógica.. Un elemento destacado del Museo son diversas maquetas que muestran, a escala reducida pero con realismo, el trabajo en la mina, los diversos oficios mineros, la dependencia entre ellos, el interior de una mina, sistemas de extracción y detalles de construcción y mantenimiento.. El Museo Minero de Barruelo de Santullán ofrece, con recursos multimedia interactivos, una visión didáctica desde el inicio de la formación de los continentes en la Tierra y de cómo fueron sedimentándose en capas superpuestas restos fósiles y vegetales que formaron el carbón durante millones de años hasta el momento en que el hombre comenzó su explotación.. Y cuentan con una Mina Visitable a 1 Km. del Museo, en el paraje conocido como «Alto del Tomillo».. Otros accidentes. Por otro lado, la cuenca minera de León ha sido testigo de otros muchos accidentes con víctimas a lo largo de la historia. Como por ejemplo, los diez mineros que murieron en en Caboalles de Abajo en 1979 en otra explosión de gas, poniendo sobre la mesa la realidad de la insuficiencia de medidas de protección y la mala ventilación de estos entornos. O especialmente el que se produo en 2013 en el Pozo Emilio del Valle de Santa Lucía, debido a un escape repentino de gas causó la muerte de seis mineros.
Se cumplen 85 años de la mayor tragedia en la cuenca palentina
Este 21 de abril se cumplen 85 años de una de las tragedias mineras más importantes de cuantas han ocurrido en España, y eso que desgraciadamente ha habido unas cuantas. Ocurría en la cuenca minera palentina, y más en concreto en la localidad de Barruelo de Santullán, cuando una explosión de grisú en la capa novena del Pozo Calero, una explotación conocida por su peligrosidad debido a la presencia constante de este gas mortal, se llevaba la vida de 18 mineros mientras que otros veinte resultaron heridos de diversa consideración.. Un suceso que conmocionó a toda España, en general, y a esta comarca palentina, en particular, por cuanto la mayoría de los fallecidos eran jóvenes de la localidad palentina.. Este tipo de fenómenos, conocidos en la zona como «desprendimientos instantáneos», eran comunes en el Calero y no siempre requerían una chispa para activarse, ya que el gas podía liberarse súbitamente por cambios de presión. El grisu asfixiaba cuando colmaba la zona de trabajo o explotaba cuando tocaba una fuente de calor.. El Pozo Calero ostenta el triste récord de ser uno de los pozos más mortíferos de la cuenca palentina, con una media histórica que llegó a ser de 12 muertos al año en ciertas épocas. La tragedia de 1941 se recuerda anualmente en el municipio como el símbolo de la «leyenda negra» del Calero.. El grisú no era el único gas mortal que había, ya qu ehabía que sumar el monóxido y el dióxido de carbono o el sulfito de hidrógeno. También había que estar atentos a los derrumbes y hundimientos o a los aplastamientos en los transportes.. En aquella época y muchos años antes si cabe, la seguridad brillaba por su ausencia y los minetos trabajaban en el tajo sin casco, con boina, un calor excesivo en muchas ocasiones y, para más inri, sin ventilación. se cuenta también de las crónicas de la época que en el siglo XIX hasta los niños de siete u ocho años tiraban de vagonetas llenas de carbón hasta que se prohibió por ley y se sustituyeron por mulas. Todo el carbón extraído se montaba en el tren de La Robla y se mandaba a los Altos Hornos de Bilbao.. La historia de muertos acompañó la vida del Calero hasta su cierre definitivo y el 14 de noviembre de 1997 se produce el accidente en el que muere Juan Carlos Provedo, último minero muerto en el Pozo Calero y punto final de una larga lista de más de 80 nombres.. El Ayuntamiento de Barruelo de Santullán y el Museo de Minería mantienen viva la memoria de este suceso para honrar el pasado minero del pueblo. De la mano del Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo contribuyen de forma primordial a este empeño con un complejo museográfico compuesto por el Museo Minero, una mina visitable y un centro cultural en el que no solo se habla de minería, sino también de otras ciencias como la Paleontología, Mineralogía, Historia, Geografía, Ciencias de la naturaleza, Mitología, Botánica o Arte, capítulo éste que nos permite un recorrido visual por una de las zonas más valiosas del románico, según informa en su web el Museo.. El Museo Minero de Barruelo de Santullán ofrece, con recursos multimedia interactivos, una visión didáctica desde el inicio de la formación de los continentes en la Tierra y de cómo fueron sedimentándose en capas superpuestas restos fósiles y vegetales que formaron el carbón durante millones de años hasta el momento en que el hombre comenzó su explotación.. Cada una de las salas del Museo ofrece un tema relacionado con la minería: geología, litosfera, paleobotánica, mineralogía, y un aula didáctica permite a los visitantes de centros escolares desarrollar una actividad pedagógica.. Un elemento destacado del Museo son diversas maquetas que muestran, a escala reducida pero con realismo, el trabajo en la mina, los diversos oficios mineros, la dependencia entre ellos, el interior de una mina, sistemas de extracción y detalles de construcción y mantenimiento.. El Museo Minero de Barruelo de Santullán ofrece, con recursos multimedia interactivos, una visión didáctica desde el inicio de la formación de los continentes en la Tierra y de cómo fueron sedimentándose en capas superpuestas restos fósiles y vegetales que formaron el carbón durante millones de años hasta el momento en que el hombre comenzó su explotación.. Y cuentan con una Mina Visitable a 1 Km. del Museo, en el paraje conocido como «Alto del Tomillo».. Por otro lado, la cuenca minera de León ha sido testigo de otros muchos accidentes con víctimas a lo largo de la historia. Como por ejemplo, los diez mineros que murieron en en Caboalles de Abajo en 1979 en otra explosión de gas, poniendo sobre la mesa la realidad de la insuficiencia de medidas de protección y la mala ventilación de estos entornos. O especialmente el que se produo en 2013 en el Pozo Emilio del Valle de Santa Lucía, debido a un escape repentino de gas causó la muerte de seis mineros.
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