La familia de Sergio Delgado, el joven vallisoletano asesinado en Burgos hace ahora dos años cuando disfrutaba de una despedida de soltero, reclamó hoy justicia y pidió una sentencia ejemplarizante para toda la sociedad en la que se “valore la vida humana por encima de todo”.. A menos de una semana del inicio del juicio, que arrancará el próximo lunes, día 2 de febrero, en la Audiencia Provincial de Burgos con el procedimiento de jurado popular, los padres y la hermana de Sergio, además de agradecer todas las muestras de apoyo recibidas para superar el sufrimiento que vienen padeciendo y lograr que su caso no quede en el olvido, aseguraron que es necesario que el tribunal reconozca la gravedad de los hechos y que el crimen no quede impune, informa Ical.. En una emotiva comparecencia ante medios de comunicación, Carla, la hermana de Sergio aseguró que su hermano no se merecía que su vida fuera reducida “a una estadística, a una noticia de sucesos, y nosotros tampoco merecíamos estar aquí reclamando justicia». «Sergio tenía una vida entera por delante y esa vida fue arrancada en un segundo. Nada nos lo va a devolver. Pero lo que sí podemos y debemos es exigir justicia por él y por nosotros, por una sociedad que no puede permitirse mirar hacia otro lado cuando se mata una persona”, dijo.. La hermana, que no entró a valorar el escrito de acusación de la Fiscalía, en el que solicita una pena de 12 años de cárcel al calificar los hechos de homicidio, frente a los 20 años que pide el abogado de la familia al considerar que se trata de un asesinato, aseguró que afrontan el juicio como “un trago horrible” al tener que revivir, una vez más, lo ocurrido. “Creo que no estamos preparados. Ni mis padres ni yo. Tener intentar entender qué pasó aquella noche es horrible y creo que no estamos preparados pero tenemos que sobrevivir a eso”, afirmó.. Al mismo tiempo, restó importancia a la carta escrita por el acusado y aseguró que no la parece “nada reseñable”, y aseguró que su hermano, que estudió en Salamanca y que todos los veranos se los pasaba en León, en el pueblo de los abuelos, “se sentía orgulloso de nuestra tierra”. Además, remarcó que su hermano estaba al margen de cualquier radicalismo y que lo único que le identificaba era “ser feliz y divertirse con sus amigos y su familia. Siempre buscaba la unión y nunca la separación entre nada”.. Por su parte, Chus, la madre de Sergio, con la voz entrecortada y con lágrimas en los ojos, reconoció que han sido dos años de “total oscuridad, de psicólogos y psiquiatras”, pero en los que la familia ha permanecido muy unida. Además, aprovechó para transmitir sus condolencias a los familiares de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba): “Sé lo que sienten y es muy difícil que de la noche a la mañana te encuentres que ya no vas a volver a ver en tu vida a tu hijo”.. “Una pesadilla”. Mientras tanto, Francisco, el padre, confesó que “siempre me acuesto pensando que es una pesadilla y deseando que al día siguiente todo haya pasado. Pero todas las mañanas es lo mismo, el mismo golpe que te da la realidad. Ha sido muy duro y lo va a seguir siendo. Se trata de sobrevivir un día más y dar un paso adelante para superarlo y para intentar hacer una demostración de lo que supone la pérdida de una persona en un acto violento”.. A su vez, recalcaba que para un padre y más en un caso como este, la condena por la muerte de su hijo siempre “será poca”, mientras que la hermana afirmó que la familia está sufriendo una “cárcel interna muy dura. No estamos ante un accidente o ante un sin querer, y aunque nunca va a ser tan grave como la nuestra, este acto violento tiene que una consecuencia acorde”.. Tanto el fiscal, como la acusación que ejerce la familia, coinciden, a grandes rasgos, en lo ocurrido aquella fatídica noche del 24 febrero de 2024 en la plaza Huerto del Rey. Sergio Delgado, que entonces tenía 32 años, salió con otros cuatro amigos por las Llanas. Todos ellos eran de Valladolid, aunque él residía en Madrid. A eso de las 00.30 horas entraron al pub Madame Kalalu, donde permanecieron hasta el cierre del local.. Ya en el exterior, tres de los acompañantes de Sergio se fueron a casa y él se quedó junto a otro amigo para continuar la fiesta. Fue allí donde coincidieron con un grupo de jóvenes entre los cuales se encontraba J.L.N.I., de 25 años, con quien entabló una conversación. En un momento dado, el acusado le preguntó: “¿Tú eres de Pucela?”. Tras responder la víctima que sí, le propinó un brutal puñetazo en la cara que provocó que impactara violentamente contra el suelo, falleciendo prácticamente en el acto.. Delgado sufrió una contusión nasal y un golpe contra el suelo en la parte occipital de la cabeza que le generó un traumatismo craneoencefálico, ocasionándole un edema cerebral y microhemorragias a nivel de tronco encéfalo. Esta última lesión derivó en una parada cardiorrespiratoria.. Dos días después de la agresión, el juzgado de guardia a prisión a J.L.N.I., donde permanece desde entonces. La instrucción desveló que el acusado conocía la técnica del Muai Thai, ya que había recibido clases en un gimnasio de la ciudad. Esta es una de las claves por las que la Fiscalía entiende que, al propinarle el puñetazo, “tenía ánimo de acabar con su vida”.
El juicio con jurado arranca el próximo lunes en la Audiencia Provincial de Burgos
La familia de Sergio Delgado, el joven vallisoletano asesinado en Burgos hace ahora dos años cuando disfrutaba de una despedida de soltero, reclamó hoy justicia y pidió una sentencia ejemplarizante para toda la sociedad en la que se “valore la vida humana por encima de todo”.. A menos de una semana del inicio del juicio, que arrancará el próximo lunes, día 2 de febrero, en la Audiencia Provincial de Burgos con el procedimiento de jurado popular, los padres y la hermana de Sergio, además de agradecer todas las muestras de apoyo recibidas para superar el sufrimiento que vienen padeciendo y lograr que su caso no quede en el olvido, aseguraron que es necesario que el tribunal reconozca la gravedad de los hechos y que el crimen no quede impune, informa Ical.. En una emotiva comparecencia ante medios de comunicación, Carla, la hermana de Sergio aseguró que su hermano no se merecía que su vida fuera reducida “a una estadística, a una noticia de sucesos, y nosotros tampoco merecíamos estar aquí reclamando justicia». «Sergio tenía una vida entera por delante y esa vida fue arrancada en un segundo. Nada nos lo va a devolver. Pero lo que sí podemos y debemos es exigir justicia por él y por nosotros, por una sociedad que no puede permitirse mirar hacia otro lado cuando se mata una persona”, dijo.. La hermana, que no entró a valorar el escrito de acusación de la Fiscalía, en el que solicita una pena de 12 años de cárcel al calificar los hechos de homicidio, frente a los 20 años que pide el abogado de la familia al considerar que se trata de un asesinato, aseguró que afrontan el juicio como “un trago horrible” al tener que revivir, una vez más, lo ocurrido. “Creo que no estamos preparados. Ni mis padres ni yo. Tener intentar entender qué pasó aquella noche es horrible y creo que no estamos preparados pero tenemos que sobrevivir a eso”, afirmó.. Al mismo tiempo, restó importancia a la carta escrita por el acusado y aseguró que no la parece “nada reseñable”, y aseguró que su hermano, que estudió en Salamanca y que todos los veranos se los pasaba en León, en el pueblo de los abuelos, “se sentía orgulloso de nuestra tierra”. Además, remarcó que su hermano estaba al margen de cualquier radicalismo y que lo único que le identificaba era “ser feliz y divertirse con sus amigos y su familia. Siempre buscaba la unión y nunca la separación entre nada”.. Por su parte, Chus, la madre de Sergio, con la voz entrecortada y con lágrimas en los ojos, reconoció que han sido dos años de “total oscuridad, de psicólogos y psiquiatras”, pero en los que la familia ha permanecido muy unida. Además, aprovechó para transmitir sus condolencias a los familiares de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba): “Sé lo que sienten y es muy difícil que de la noche a la mañana te encuentres que ya no vas a volver a ver en tu vida a tu hijo”.. “Una pesadilla”. Mientras tanto, Francisco, el padre, confesó que “siempre me acuesto pensando que es una pesadilla y deseando que al día siguiente todo haya pasado. Pero todas las mañanas es lo mismo, el mismo golpe que te da la realidad. Ha sido muy duro y lo va a seguir siendo. Se trata de sobrevivir un día más y dar un paso adelante para superarlo y para intentar hacer una demostración de lo que supone la pérdida de una persona en un acto violento”.. A su vez, recalcaba que para un padre y más en un caso como este, la condena por la muerte de su hijo siempre “será poca”, mientras que la hermana afirmó que la familia está sufriendo una “cárcel interna muy dura. No estamos ante un accidente o ante un sin querer, y aunque nunca va a ser tan grave como la nuestra, este acto violento tiene que una consecuencia acorde”.. Tanto el fiscal, como la acusación que ejerce la familia, coinciden, a grandes rasgos, en lo ocurrido aquella fatídica noche del 24 febrero de 2024 en la plaza Huerto del Rey. Sergio Delgado, que entonces tenía 32 años, salió con otros cuatro amigos por las Llanas. Todos ellos eran de Valladolid, aunque él residía en Madrid. A eso de las 00.30 horas entraron al pub Madame Kalalu, donde permanecieron hasta el cierre del local.. Ya en el exterior, tres de los acompañantes de Sergio se fueron a casa y él se quedó junto a otro amigo para continuar la fiesta. Fue allí donde coincidieron con un grupo de jóvenes entre los cuales se encontraba J.L.N.I., de 25 años, con quien entabló una conversación. En un momento dado, el acusado le preguntó: “¿Tú eres de Pucela?”. Tras responder la víctima que sí, le propinó un brutal puñetazo en la cara que provocó que impactara violentamente contra el suelo, falleciendo prácticamente en el acto.. Delgado sufrió una contusión nasal y un golpe contra el suelo en la parte occipital de la cabeza que le generó un traumatismo craneoencefálico, ocasionándole un edema cerebral y microhemorragias a nivel de tronco encéfalo. Esta última lesión derivó en una parada cardiorrespiratoria.. Dos días después de la agresión, el juzgado de guardia a prisión a J.L.N.I., donde permanece desde entonces. La instrucción desveló que el acusado conocía la técnica del Muai Thai, ya que había recibido clases en un gimnasio de la ciudad. Esta es una de las claves por las que la Fiscalía entiende que, al propinarle el puñetazo, “tenía ánimo de acabar con su vida”.
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