El acceso a la vivienda es una de las principales problemáticas para Barcelona, al igual que para las otras grandes ciudades españolas y europeas. Así lo constata el último barómetro municipal de la capital catalana, donde la vivienda se situó como la máxima preocupación para los barceloneses (32,8%), muy por encima de la inseguridad (25,2%) y la limpieza (6,8%).. Uno de los debates que gira en torno a esta problemática es si la subida de precios y la dificultad de acceder a un piso se deben a la especulación y los grandes tenedores. Un estudio reciente basado en datos oficiales del Catastro barcelonés pone el foco en otro problema principal: la falta de oferta.. El informe, elaborado a partir de la Estadística Catastral, asegura que la propiedad en Barcelona está muy repartida y dominada por pequeños propietarios, por lo que descarta una concentración masiva de viviendas en pocas manos. Concretamente, en Barcelona hay cerca de 530.000 propietarios que poseen 706.000 inmuebles residenciales, lo que supone una media de 1,33 propiedades por titular. Por lo tanto, la mayoría de propietarios tiene una sola vivienda. El 84% solo tiene un inmueble, mientras que el 99% posee cinco o menos. Por contra, solo 32 titulares en toda Barcelona cuentan con más de 100 propiedades.. En este sentido, el cuarto teniente de alcalde de Economía del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Valls, negó la semana pasada que la capital catalana sea «una ciudad en manos de grandes especuladores» en materia de vivienda, aunque sí que reconoció que existen.. En la XI Tribuna Immoscòpia 2026 del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Barcelona (API), Valls tendió la mano al sector privado para colaborar, a quienes consideró necesarios en la solución a la situación, y para «dar respuesta a la gente que no puede esperar más».. Peso de las empresas. El informe asegura, además, que las empresas representan únicamente el 3% de los propietarios en Barcelona, y controlan alrededor del 8% del parque residencial. Dentro de este grupo, añade el texto, más de la mitad de las empresas tiene una sola propiedad y casi un tercio posee entre dos y cinco.. Conclusiones. El estudio concluye que el principal problema de la vivienda en Barcelona no es la especulación ni la concentración de la propiedad en pocas manos, sino la escasez de oferta en una ciudad con una demanda muy alta. Según el informe, se debe aumentar la oferta de vivienda, agilizar la promoción y facilitar la rehabilitación.. Por su lado, la presidenta del Colegio de API de Barcelona y de la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Cataluña (AIC), Montserrat Junyent, defendió que Cataluña necesita construir entre 20.000 y 25.000 viviendas anuales para afrontar el problema del acceso a la vivienda.. La presidenta criticó la «inestabilidad jurídica» actual por parte de las instituciones: «Menos oferta, más tensión y un acceso a la vivienda más difícil de los colectivos vulnerables. El problema es estructural y supone una verdadera emergencia nacional que exige un cambio de rumbo», afirmó Junyent.. Por su parte, el director del Registro de Agentes Inmobiliarios de Cataluña, Xavier Roig, añadió en el mismo foro que el sector inmobiliario «ya acumula muchas leyes y muchos cambios».
Un informe catastral descarta que la especulación y los grandes tenedores sean los causantes de esta problemática
El acceso a la vivienda es una de las principales problemáticas para Barcelona, al igual que para las otras grandes ciudades españolas y europeas. Así lo constata el último barómetro municipal de la capital catalana, donde la vivienda se situó como la máxima preocupación para los barceloneses (32,8%), muy por encima de la inseguridad (25,2%) y la limpieza (6,8%).. Uno de los debates que gira en torno a esta problemática es si la subida de precios y la dificultad de acceder a un piso se deben a la especulación y los grandes tenedores. Un estudio reciente basado en datos oficiales del Catastro barcelonés pone el foco en otro problema principal: la falta de oferta.. El informe, elaborado a partir de la Estadística Catastral, asegura que la propiedad en Barcelona está muy repartida y dominada por pequeños propietarios, por lo que descarta una concentración masiva de viviendas en pocas manos. Concretamente, en Barcelona hay cerca de 530.000 propietarios que poseen 706.000 inmuebles residenciales, lo que supone una media de 1,33 propiedades por titular. Por lo tanto, la mayoría de propietarios tiene una sola vivienda. El 84% solo tiene un inmueble, mientras que el 99% posee cinco o menos. Por contra, solo 32 titulares en toda Barcelona cuentan con más de 100 propiedades.. En este sentido, el cuarto teniente de alcalde de Economía del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Valls, negó la semana pasada que la capital catalana sea «una ciudad en manos de grandes especuladores» en materia de vivienda, aunque sí que reconoció que existen.. En la XI Tribuna Immoscòpia 2026 del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Barcelona (API), Valls tendió la mano al sector privado para colaborar, a quienes consideró necesarios en la solución a la situación, y para «dar respuesta a la gente que no puede esperar más».. Peso de las empresas. El informe asegura, además, que las empresas representan únicamente el 3% de los propietarios en Barcelona, y controlan alrededor del 8% del parque residencial. Dentro de este grupo, añade el texto, más de la mitad de las empresas tiene una sola propiedad y casi un tercio posee entre dos y cinco.. Conclusiones. El estudio concluye que el principal problema de la vivienda en Barcelona no es la especulación ni la concentración de la propiedad en pocas manos, sino la escasez de oferta en una ciudad con una demanda muy alta. Según el informe, se debe aumentar la oferta de vivienda, agilizar la promoción y facilitar la rehabilitación.. Por su lado, la presidenta del Colegio de API de Barcelona y de la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Cataluña (AIC), Montserrat Junyent, defendió que Cataluña necesita construir entre 20.000 y 25.000 viviendas anuales para afrontar el problema del acceso a la vivienda.. La presidenta criticó la «inestabilidad jurídica» actual por parte de las instituciones: «Menos oferta, más tensión y un acceso a la vivienda más difícil de los colectivos vulnerables. El problema es estructural y supone una verdadera emergencia nacional que exige un cambio de rumbo», afirmó Junyent.. Por su parte, el director del Registro de Agentes Inmobiliarios de Cataluña, Xavier Roig, añadió en el mismo foro que el sector inmobiliario «ya acumula muchas leyes y muchos cambios».
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