Durante décadas, ciertas palabras parecían hablar un único idioma político. Libertad, rebeldía, pueblo, soberanía popular, antiélite, defensa de los trabajadores, resistencia o antiglobalización remitían automáticamente a la izquierda. Pero algo ha cambiado. La derecha contemporánea ha aprendido a ocupar también ese territorio simbólico, apropiándose de términos y emociones que hasta hace poco pertenecían casi en exclusiva al imaginario progresista. Una apropiación que no solo transforma el significado de esas palabras, sino también el imaginario político que las rodea.. Seguir leyendo
¿Qué ha pasado para que la libertad de Miguel Hernández ahora sea la de Díaz Ayuso?
Durante décadas, ciertas palabras parecían hablar un único idioma político. Libertad, rebeldía, pueblo, soberanía popular, antiélite, defensa de los trabajadores, resistencia o antiglobalización remitían automáticamente a la izquierda. Pero algo ha cambiado. La derecha contemporánea ha aprendido a ocupar también ese territorio simbólico, apropiándose de términos y emociones que hasta hace poco pertenecían casi en exclusiva al imaginario progresista. Una apropiación que no solo transforma el significado de esas palabras, sino también el imaginario político que las rodea.. Seguir leyendo
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