Hace años que los empresarios españoles se quejan de que no encuentran mano de obra suficiente, que pese a la elevada tasa de paro, en muchas ocasiones no consiguen personas dispuestas a trabajar. Tras escuchar esas protestas, el Gobierno accedió en 2023 a la histórica petición patronal de ampliar el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura, la lista de oficios que permite a las empresas reclutar en el extranjero. Son profesiones en las que se concluye que no hay mano de obra suficiente y por ello el Ejecutivo autoriza contratar en origen. Una de ellas es la construcción, pero el resultado ha sido escaso: el año pasado apenas se alcanzaron 1.500 contrataciones en el sector por esta vía. La patronal dice que apenas se recurre a ella porque es “muy lenta” y exige “mucha burocracia”, mientras que los sindicatos echan en cara a los empresarios que no la utilicen tras tanto insistir en ella. De fondo, está la pelea en el seno del Gobierno al respecto, con visiones enfrentadas de la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.. Seguir leyendo
El sector solo incorporó a 1.474 personas por esta vía el año pasado pese a que el Ejecutivo amplió en 2023 el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura. Lo hizo para aliviar el problema de vacantes del que se queja la patronal
Hace años que los empresarios españoles se quejan de que no encuentran mano de obra suficiente, que pese a la elevada tasa de paro, en muchas ocasiones no consiguen personas dispuestas a trabajar. Tras escuchar esas protestas, el Gobierno accedió en 2023 a la histórica petición patronal de ampliar el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura, la lista de oficios que permite a las empresas reclutar en el extranjero. Son profesiones en las que se concluye que no hay mano de obra suficiente y por ello el Ejecutivo autoriza contratar en origen. Una de ellas es la construcción, pero el resultado ha sido escaso: el año pasado apenas se alcanzaron 1.500 contrataciones en el sector por esta vía. La patronal dice que apenas se recurre a ella porque es “muy lenta” y exige “mucha burocracia”, mientras que los sindicatos echan en cara a los empresarios que no la utilicen tras tanto insistir en ella. De fondo, está la pelea en el seno del Gobierno al respecto, con visiones enfrentadas de la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.. Esta historia empieza a fraguarse en 2022, cuando José Luis Escrivá aún era el ministro responsable de Seguridad Social y Migraciones. El ahora gobernador del Banco de España promovió la ampliación del catálogo, pero esta intención chocó con la negativa del ministerio que tenía (y tiene) la competencia directa, el de Trabajo, a través del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). El departamento de Yolanda Díaz rechazaba la ampliación porque difería en la premisa de partida: como los sindicatos, considera que España no tiene un problema estructural de falta de mano de obra, incompatible con el 11% de paro que registra el país, sino que se limita a actividades muy concretas y que los sectores que se quejan no ofrecen condiciones atractivas. Justifican esta visión en los datos oficiales de Eurostat, que colocan a España entre los países que menos sufren este problema. Las patronales argumentan que sus encuestas propias manifiestan una situación distinta.. Pese al desacuerdo, Trabajo concedió que puede haber escasez de perfiles en algunos oficios y accedió a una ampliación parcial en la construcción, sellada en el Boletín Oficial del Estadoel 15 de agosto de 2023. Los datos de Migraciones (que el ministerio ha rechazado compartir con este periódico, incluso tras peticiones a través del Portal de Transparencia) muestran que esa expansión no ha funcionado. En 2025 hubo solo 1.474 contrataciones en las siete ocupaciones técnicas de la construcción que llegaron al catálogo hace casi tres años, según los registros oficiales, a los que ha tenido acceso EL PAÍS y que han sido verificados con varias fuentes conocedoras de esas cifras. El sector en conjunto empleó en promedio en 2025 a 1,53 millones de personas. El oficio con más incorporaciones es el de carpinteros de aluminio, metálico y PVC, con 619 a lo largo del año, seguido de instaladores electricistas, con 407. Solo hubo 31 contrataciones de conductores-operadores de grúas móviles.. La llegada de estos oficios al catálogo ha ampliado su uso en términos comparados, ya que en 2021, cuando solo incluía a marineros y deportistas profesionales, solo hubo 244 concesiones, frente a las 2.000 de 2025. El 73% se dan en las ocupaciones de la construcción, pero son muchísimas menos de las que esperaba el Gobierno y la principal patronal del sector, la Confederación Nacional de la Construcción (CNC).. El presidente, Pedro Fernández Alen, dice que la ampliación del catálogo no ha funcionado porque “no es operativo de la forma en que está pensado”. “Cuando necesitas un trabajador es de manera razonablemente inminente, pero tardan hasta un año en venir. Las necesidades de la economía van mucho más rápido que la burocracia”, dice el presidente de CNC. Agrega que esas ocupaciones, de tipo manual, normalmente son desempeñadas por pymes: “Esas empresas especialistas no pueden meterse en una burocracia tan sumamente compleja”.. Los datos serían algo superiores si se resolvieran favorablemente todas las solicitudes, que ascendieron a 3.763 en las ocupaciones de la construcción 2025. Así, solo en un 39% de los casos la solicitud de una empresa mediante catálogo acabó fructificando en una contratación. Fernández Alen cree que este dato conecta con las trabas burocráticas y que, en muchos casos, para cuando la Administración responde la empresa ya ha satisfecho la oferta.. El responsable de Migraciones de UGT, Cesc Poch, concede que hay áreas de la construcción que pueden quejarse de falta de mano de obra, pero cree que “no es razonable” discutir la ampliación del catálogo con más de dos millones de personas en paro. José Antonio Moreno, negociador de CC OO en este asunto, reprocha a la construcción que apenas use este instrumento: “Es un mal ejemplo desde el punto de vista de las pretensiones empresariales. ¿Por qué se quejan entonces de que les falta mano de obra?”.. Pelea política. El Ministerio de Trabajo, que aceptó a regañadientes la ampliación, dice que “siempre” ha defendido que “España no tiene un problema de vacantes de empleo generalizado tal y como se desprende de un análisis riguroso de los datos aunque pudiesen necesitarse ajustes en determinadas actividades”. Al departamento de Díaz nunca le gustó la ampliación —aunque la aprobase— y, con los datos de cómo ha ido este experimento, no apuesta por nuevas extensiones. “El camino finalmente adoptado, el de la regularización de las personas trabajadoras que se encuentran en nuestro país, es el que Trabajo ha defendido siempre y supone la mejor alternativa frente a fórmulas como la contratación en origen”, agrega el ministerio que dirige Díaz.. Sí defendió fervientemente una ampliación la ministra de Migraciones, Elma Saiz, en línea con su antecesor en el cargo. En enero de 2025 situó la extensión del catálogo entre las prioridades de su ministerio para ese año. “Es una tarea que asumiré personalmente identificando sectores de mano de obra de forma objetiva”, dijo. Entonces, este periódico consultó al ministerio cómo iban a hacerlo si la competencia de la ampliación es de Trabajo, a lo que Migraciones contestó que el nuevo reglamento de extranjería “refuerza” su papel en la confección del mismo. Ambos departamentos se enzarzaron en una discusión sobre la competencia al respecto.. Ahora, meses después, el ministerio de Saiz no entra a analizar estos datos, pero dice que valora “positivamente” que se incluyeran las siete profesiones técnicas de la construcción en 2023. “Era una demanda constante y permanente del sector de la construcción, y fueron consensuadas en el marco de la Comisión Laboral Tripartita de Inmigración con patronal y organizaciones sindicales”, indica el ministerio (UGT se opuso y CC OO se abstuvo). A la pregunta directa al respecto, el departamento de Saiz no especifica si apoyará nuevas ampliaciones del catálogo, pero dice: “La política migratoria de España es clara y sigue una hoja de coherente que, además del respeto a la dignidad de las personas que migran, pone el foco en la empleabilidad y atracción del talento. Todas las vías e instrumentos de los que disponemos, que propician una migración, ordenada, regular y segura, siguen siendo un punto de especial prioridad. Se van a seguir potenciando y desplegando para que la migración, con todas sus herramientas, siga siendo una de las principales palancas de crecimiento y competitividad, en coordinación y sintonía con el diálogo social”.. Críticas sindicales. Los sindicatos vienen criticando al ministerio de Saiz por su posición en este debate, pero también señalan a Trabajo. “El catálogo es disfuncional y los criterios con los que se elabora son anacrónicos. Trabajo prometió que para primavera de este año habría un borrador de nuevos criterios, pero como ha aparecido la regularización todo el mundo se ha olvidado”, denuncia Moreno. Cree que el problema de fondo es “la falta de efectividad del SEPE, un ámbito que trasciende a la migración”.. Poch manifiesta la oposición de su sindicato a nuevas ampliaciones del catálogo: “No queremos que se abra más porque con ello las empresas solo buscan precarizar. Si las empresas ofrecieran mejores condiciones laborales encontrarían empleados sin problema en la mayoría de sectores”. Entre las patronales que vienen reclamando esa expansión están la del transporte por carretera y la hostelería. “Si hay datos que demuestran que hay necesidad de incorporar mano de obra en algún sector podemos hablarlo, pero sin esos datos no vamos a estar de acuerdo”, agrega Moreno.. El catálogo emplea a muchas menos personas que las otras dos vías habilitadas por el Gobierno para contratar en origen. Una ellas es la Gestión Colectiva de Contrataciones en Origen (GECCO), la más habitual en el sector agrícola y que articula la llegada de temporeros. Según el Gobierno, 25.767 personas trabajaron en España en 2025 por esta vía, un 25% más que el año anterior. El otro camino es el del certificado de insuficiencia de demandantes de empleo, una cifra que el Ejecutivo no desagrega de forma pública: consiste en que las empresas pueden contratar en el extranjero cuando publican una oferta en el SEPE y no se han encontrado candidatos adecuados o disponibles.
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