Cuando hemos cumplido una cuarta parte del siglo XXI, las infraestructuras viarias o ferroviarias siguen dando qué hablar. Y más en una semana trágica por los acontecimientos vividos en los últimos días en Adamuz (Córdoba) y en Cataluña con sendos accidentes de trenes, aunque por causas diversas, que han provocado una catarata de fallecidos.. Se está apostando por unas infraestructuras modernas y rápidas pero a veces la conservación no es la más adecuada. Y en ese mapa de ecuaciones siempre hay algunos territorios que quedan relegados o desfasados. Y pasa el tiempo y no llega una solución adecuada.. Una de las más castigadas por la desidia de distintos Gobiernos ha sido Castilla y León. Si hablamos por carretera, son más de 30 años desde que diera inicio la Autovía del Duero, que debería unir Soria con Valladolid. Una demanda que a día de hoy es una quimera, y son bastantes kilómetros aún los que quedan por construirse y la solución o futura solución no se atisba en el horizonte. Lo mismo ocurre con la autovía que debe unir Valladolid con León, que por plazos, debería estar operativa y aún faltan más de 100 kilómetros, casi nada.. Y si hablamos de trenes, todavía hay capitales de la comunidad que tienen un servicio mínimo mientras este pasado año se han suprimido paradas del AVE en lugares estratégicos como Sanabria, Medina del Campo o Segovia y se siguen sin recuperar líneas en Salamanca o el tan demandado tren directo que une Madrid con Aranda de Duero y Burgos. A ello, se une las peleas entre algunos ayuntamientos y el Ministerio de Transporte por que el soterramiento llegue a sus capitales, como son los casos de Valladolid, Palencia o León.. Pero si existe una capital muy castigada por las infraestructuras esa es sin duda alguna Ávila. Una capital que se encuentra a solo 110 kilómetros de Madrid pero a la que en muchas ocasiones es una odisea llegar. El Ministerio se niega a conectar la autovía por la capital con la A-6. Así que para llegar a la capital abulense, desde Adanero o abonas 12 euros o debes utilizar la Nacional 110.. Tampoco existe una autovía directa con Valladolid, donde se tarda en llegar sus dos buenas horas. Eso sí, hay conexión por Autovía con Salamanca. Pero estamos hablando de problemas en carreteras, por que si vamos al tren, el caso es más sangrante.. El trayecto para comunicar Ávila con Madrid se va por encima de la hora y media, y en algunos casos dos horas. La distancia 110 kilómetros. Es decir que el tren no pasa de los 80 kilómetros por hora. Un ejemplo claro, se tarda menos en llegar a Palencia por tren que a Ávila, cuando son 250 kilómetros. Y a pesar de los tiempos y la conectividad, se tarda ahora más tiempo en llegar a Madrid desde Ávila o viceversa que hace 25 años.. Un claro ejemplo de que frena la competitividad de esta capital y de sus 60.000 habitantes.
El trayecto en tren, con una distancia de unos 110 kilómetros, supera la hora y media, el mismo tiempo que a Palencia, a 250 kilómetros
Cuando hemos cumplido una cuarta parte del siglo XXI, las infraestructuras viarias o ferroviarias siguen dando qué hablar. Y más en una semana trágica por los acontecimientos vividos en los últimos días en Adamuz (Córdoba) y en Cataluña con sendos accidentes de trenes, aunque por causas diversas, que han provocado una catarata de fallecidos.. Se está apostando por unas infraestructuras modernas y rápidas pero a veces la conservación no es la más adecuada. Y en ese mapa de ecuaciones siempre hay algunos territorios que quedan relegados o desfasados. Y pasa el tiempo y no llega una solución adecuada.. Una de las más castigadas por la desidia de distintos Gobiernos ha sido Castilla y León. Si hablamos por carretera, son más de 30 años desde que diera inicio la Autovía del Duero, que debería unir Soria con Valladolid. Una demanda que a día de hoy es una quimera, y son bastantes kilómetros aún los que quedan por construirse y la solución o futura solución no se atisba en el horizonte. Lo mismo ocurre con la autovía que debe unir Valladolid con León, que por plazos, debería estar operativa y aún faltan más de 100 kilómetros, casi nada.. Y si hablamos de trenes, todavía hay capitales de la comunidad que tienen un servicio mínimo mientras este pasado año se han suprimido paradas del AVE en lugares estratégicos como Sanabria, Medina del Campo o Segovia y se siguen sin recuperar líneas en Salamanca o el tan demandado tren directo que une Madrid con Aranda de Duero y Burgos. A ello, se une las peleas entre algunos ayuntamientos y el Ministerio de Transporte por que el soterramiento llegue a sus capitales, como son los casos de Valladolid, Palencia o León.. Pero si existe una capital muy castigada por las infraestructuras esa es sin duda alguna Ávila. Una capital que se encuentra a solo 110 kilómetros de Madrid pero a la que en muchas ocasiones es una odisea llegar. El Ministerio se niega a conectar la autovía por la capital con la A-6. Así que para llegar a la capital abulense, desde Adanero o abonas 12 euros o debes utilizar la Nacional 110.. Tampoco existe una autovía directa con Valladolid, donde se tarda en llegar sus dos buenas horas. Eso sí, hay conexión por Autovía con Salamanca. Pero estamos hablando de problemas en carreteras, por que si vamos al tren, el caso es más sangrante.. El trayecto para comunicar Ávila con Madrid se va por encima de la hora y media, y en algunos casos dos horas. La distancia 110 kilómetros. Es decir que el tren no pasa de los 80 kilómetros por hora. Un ejemplo claro, se tarda menos en llegar a Palencia por tren que a Ávila, cuando son 250 kilómetros. Y a pesar de los tiempos y la conectividad, se tarda ahora más tiempo en llegar a Madrid desde Ávila o viceversa que hace 25 años.. Un claro ejemplo de que frena la competitividad de esta capital y de sus 60.000 habitantes.
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