Buenas noticias para los abulenses y turistas, en general, y para los semanasanteros y amantes de la Pasión de Cristo, en particular. Y es que una de las procesiones más queridas y esperadas cada año de la Semana Santa de Ávila, declarada de Interés Turístico Internacional, que iba a dejar de celebrarse este año el 30 de marzo por problemas de organización e incompatibilidad de horarios de las dos cofradías de barrios populares implicadas (Nuestra Señora de la Esperanza y el Santísimo Cristo de la Ilusión), parece que al final sí que se va a poder seguir desarrollando.. Y es así gracias a la intermediación del Obispado abulense que ha conseguido llegar a una especie de acuerdo temporal para que no se suspenda esta tradición de más de treinta años al menos para este año, y se ha conseguido ganar tiempo para seguir hablando y poder alcanzar una solución satisfactoria para todas las partes.. Se trata de la tradicional procesión de El Encuentro del Lunes Santo en la capital abulense, que la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza había decidido eliminar tras votarse en asamblea eliminar y ganar por dos tercios la opición de suspenderla para siempre.. Los abulenses tienen a esta procesión como una de las citas más importantes y emotivas de la semana de Pasión por su capacidad de unir a la ciudad, así como por su simbolismo religioso y arraigo popular.. Es el momento en el que se fusionan dos de las cofradías más populares de la ciudad: Por un lado, La Esperanza, nacida en 1954 y que representa al centro histórico y a los gremios tradicionales; y, por otro, El Cristo de la Ilusión, que representan al popular barrio de Las Vacas, vinculado al Patronato de la Santísima Trinidad, que data del siglo XIII, concretamnete del año 1258, simbolizándose así la hermandad entre los vecinos de intramuros y los de los barrios periféricos.. Pero, además, los abulenses tienen en gran estima a esta procesión por lo significa en lo religioos y espiritual, ya que se escenifica el encuentro entre la Virgen de la Esperanza y su hijo, bajo la mirada de Jesús de la Salud, la espectacular imagen que acompaña a la Esperanza y suele esperar en la puerta de la Catedral.. Es en este encuentro cuando a los abulenses y turistas que se acercan a conocer este acto se les pone la piel de gallina por su carga dramática, ya que los pasos se balancean frente a frente, simulando un saludo o abrazo, generando una atmósfera de profunda devoción y silencio entre los asistentes.. Tiene además un valor cultural e identitario muy grande, y se ha convertido en el emblema de la Semana Santa de Ávila, además de ser la procesión que más tiempo permanece en la calle durante el Lunes Santo y que congregaa a una mayor multitud en la Plaza de la Catedral sobre las diez y media de la noche, para después continuar su recorrido de vuelta a la iglesia de San Juan y a la ermita de Nuestra Señora de Las Vacas.. Asimismo, esta procesión está rodeada de momentos de gran emotividad y tradición, como la lluvia de pétalos a la salida de la Virgen de la Esperanza, conocida como la Petalada, así como el Paso por el Arco, momento en el que los braceros deben pasar de rodillas por el Arco de la Esperanza para entrar en el Mercado Chico.. Por todo ello, la noticia de la suspensión definitiva de esta procesión provocó una fuerte reacción social de pérdida y de mucha tristeza por que se quitaba uno de los momentos más emblemáticos y con mayor éxito de público de toda la semana de Pasión así como de inquietud por el prestigio de la Semana Santa, que podía verse afectado, el suprimirse uno de sus momentos más icónicos.. Así, la solución temporal de al menos que este año siga celebrándose se ha acogido como un alivio y con enorme satisfacción. De hecho, las cuadrillas de braceros ya han retomado sus ensayos con la ilusión de poder cumplir con una tradición que muchos daban por perdida hace solo unos meses.. El obispo de Ávila, Jesús Rico, considera «oportuno» ir estudiando desde la Junta de Semana Santa, la posibilidad de «modificar» la normativa que impide actualmente que varias cofradías realicen su estación de penitencia al mismo tiempo.. El prelado hace hincapié en que la piedad popular «es un tesoro que debe vivirse en unidad eclesial».
Un acuerdo temporal permitirá seguir disfrutando de este espectacular acto del Lunes Santo mientras se intentan solucionar los problemas de organización e incompatibilidad de horarios de las dos cofradías implicadas que están detrás de la amenaza de suspensión definitiva de cara al futuro
Buenas noticias para los abulenses y turistas, en general, y para los semanasanteros y amantes de la Pasión de Cristo, en particular. Y es que una de las procesiones más queridas y esperadas cada año de la Semana Santa de Ávila, declarada de Interés Turístico Internacional, que iba a dejar de celebrarse este año el 30 de marzo por problemas de organización e incompatibilidad de horarios de las dos cofradías de barrios populares implicadas (Nuestra Señora de la Esperanza y el Santísimo Cristo de la Ilusión), parece que al final sí que se va a poder seguir desarrollando.. Y es así gracias a la intermediación del Obispado abulense que ha conseguido llegar a una especie de acuerdo temporal para que no se suspenda esta tradición de más de treinta años al menos para este año, y se ha conseguido ganar tiempo para seguir hablando y poder alcanzar una solución satisfactoria para todas las partes.. Se trata de la tradicional procesión de El Encuentro del Lunes Santo en la capital abulense, que la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza había decidido eliminar tras votarse en asamblea eliminar y ganar por dos tercios la opición de suspenderla para siempre.. Los abulenses tienen a esta procesión como una de las citas más importantes y emotivas de la semana de Pasión por su capacidad de unir a la ciudad, así como por su simbolismo religioso y arraigo popular.. Es el momento en el que se fusionan dos de las cofradías más populares de la ciudad: Por un lado, La Esperanza, nacida en 1954 y que representa al centro histórico y a los gremios tradicionales; y, por otro, El Cristo de la Ilusión, que representan al popular barrio de Las Vacas, vinculado al Patronato de la Santísima Trinidad, que data del siglo XIII, concretamnete del año 1258, simbolizándose así la hermandad entre los vecinos de intramuros y los de los barrios periféricos.. Pero, además, los abulenses tienen en gran estima a esta procesión por lo significa en lo religioos y espiritual, ya que se escenifica el encuentro entre la Virgen de la Esperanza y su hijo, bajo la mirada de Jesús de la Salud, la espectacular imagen que acompaña a la Esperanza y suele esperar en la puerta de la Catedral.. Es en este encuentro cuando a los abulenses y turistas que se acercan a conocer este acto se les pone la piel de gallina por su carga dramática, ya que los pasos se balancean frente a frente, simulando un saludo o abrazo, generando una atmósfera de profunda devoción y silencio entre los asistentes.. Tiene además un valor cultural e identitario muy grande, y se ha convertido en el emblema de la Semana Santa de Ávila, además de ser la procesión que más tiempo permanece en la calle durante el Lunes Santo y que congregaa a una mayor multitud en la Plaza de la Catedral sobre las diez y media de la noche, para después continuar su recorrido de vuelta a la iglesia de San Juan y a la ermita de Nuestra Señora de Las Vacas.. Asimismo, esta procesión está rodeada de momentos de gran emotividad y tradición, como la lluvia de pétalos a la salida de la Virgen de la Esperanza, conocida como la Petalada, así como el Paso por el Arco, momento en el que los braceros deben pasar de rodillas por el Arco de la Esperanza para entrar en el Mercado Chico.. Por todo ello, la noticia de la suspensión definitiva de esta procesión provocó una fuerte reacción social de pérdida y de mucha tristeza por que se quitaba uno de los momentos más emblemáticos y con mayor éxito de público de toda la semana de Pasión así como de inquietud por el prestigio de la Semana Santa, que podía verse afectado, el suprimirse uno de sus momentos más icónicos.. Así, la solución temporal de al menos que este año siga celebrándose se ha acogido como un alivio y con enorme satisfacción. De hecho, las cuadrillas de braceros ya han retomado sus ensayos con la ilusión de poder cumplir con una tradición que muchos daban por perdida hace solo unos meses.. El obispo de Ávila, Jesús Rico, considera «oportuno» ir estudiando desde la Junta de Semana Santa, la posibilidad de «modificar» la normativa que impide actualmente que varias cofradías realicen su estación de penitencia al mismo tiempo.. El prelado hace hincapié en que la piedad popular «es un tesoro que debe vivirse en unidad eclesial».
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