El Real Madrid juega contra el Barcelona este domingo, pero el plan principal del Álvaro Arbeloa tiene que ser que sus jugadores lleguen sanos al encuentro del Camp Nou. Sanos y no por las lesiones. Lo más importante ahora es que no se hagan daños entre ellos. Tchouameni y Valverde han vuelto a discutir y una de las imágenes del día ha sido ver a Kylian Mbappé salir del entrenamiento literalmente partido de risa.. Estalla la tensión. Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni llegaron a las manos en la parte final del entrenamiento, varios compañeros tuvieron que intervenir físicamente para separarlos y el uruguayo acabó con un corte importante en el rostro que requirió puntos de sutura. Arbeloa acompañó a Valverde al hospital Blua Sanitas de la Ciudad Deportiva, donde fue atendido durante el mediodía y pudo regresar a casa sin que la intervención se prolongara demasiado.. El origen de todo hay que buscarlo en la jornada anterior. Al terminar la sesión del miércoles hubo un primer intercambio verbal acalorado entre los dos jugadores y pareció que la cosa quedaba ahí, con un leve acercamiento al final que invitaba a pensar que los ánimos se habían calmado. Pero los ánimos no se calmaron. Este jueves, ya dentro del vestuario, Valverde le negó la mano a Tchouaméni y eso hizo saltar todo por los aires. La tensión que venía acumulándose encontró la chispa que necesitaba y la discusión pasó a ser una pelea física. La atmósfera en la sesión de hoy era tensa desde el principio y el incidente terminó de definir un día que nadie en Valdebebas va a recordar con agrado.. Tras el altercado se convocó una reunión de emergencia en el vestuario y el club va a abrir un proceso disciplinario contra los dos jugadores. La posibilidad de sancionarlos con la exclusión de partidos importantes existe sobre la mesa, aunque por el momento se considera poco probable que llegue a ejecutarse. Lo que sí resulta evidente es que la situación interna del vestuario madridista se describe en el entorno del club como insostenible.. La imagen de Mbappé. En medio de todo esto, Mbappé salió del entrenamiento en su coche con una sonrisa de oreja a oreja que las cámaras recogieron sin dificultad. El francés lleva una temporada en la que ha protagonizado sus propios episodios, con aquel viaje de vacaciones a pocas horas de un partido del Real Madrid como el más recordado, y ahora aparece riéndose en el momento en que dos de sus compañeros protagonizan el mayor escándalo interno de la temporada.. Que Arbeloa tenga que gestionar esto a cuatro días de un clásico en el Camp Nou añade una capa de dificultad a una situación ya de por sí complicada. El técnico madridista lleva semanas con su continuidad en entredicho y lo que ha pasado hoy en Valdebebas no le facilita precisamente el trabajo. Ahora tiene que preparar un partido contra el Barcelona con el vestuario convulso, con Valverde recién salido del hospital y con la imagen de Mbappé riendo como telón de fondo de una semana que no debería haber llegado a este punto.. El Real Madrid llega al lásico con los deberes sin hacer dentro de casa y eso es lo que más preocupa. Ganar al Barcelona el domingo sería un balón de oxígeno enorme para un equipo que necesita una buena noticia y también necesita recuperar algo de paz interna El fútbol tiene esa capacidad de poner paños calientes sobre los problemas internos cuando los resultados acompañan, y el domingo hay una oportunidad enorme para intentarlo, aunque la herida de Valdebebas no va a cerrarse tan rápido como la de la cara de Fede Valverde.
Ha sido un día negro en Valdebebas, donde la tensión ha estallado, sin embargo el delantero francés ha sorprendido por cómo ha salido de la Ciudad Deportiva
El Real Madrid juega contra el Barcelona este domingo, pero el plan principal del Álvaro Arbeloa tiene que ser que sus jugadores lleguen sanos al encuentro del Camp Nou. Sanos y no por las lesiones. Lo más importante ahora es que no se hagan daños entre ellos. Tchouameni y Valverde han vuelto a discutir y una de las imágenes del día ha sido ver a Kylian Mbappé salir del entrenamiento literalmente partido de risa.. Estalla la tensión. Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni llegaron a las manos en la parte final del entrenamiento, varios compañeros tuvieron que intervenir físicamente para separarlos y el uruguayo acabó con un corte importante en el rostro que requirió puntos de sutura. Arbeloa acompañó a Valverde al hospital Blua Sanitas de la Ciudad Deportiva, donde fue atendido durante el mediodía y pudo regresar a casa sin que la intervención se prolongara demasiado.. El origen de todo hay que buscarlo en la jornada anterior. Al terminar la sesión del miércoles hubo un primer intercambio verbal acalorado entre los dos jugadores y pareció que la cosa quedaba ahí, con un leve acercamiento al final que invitaba a pensar que los ánimos se habían calmado. Pero los ánimos no se calmaron. Este jueves, ya dentro del vestuario, Valverde le negó la mano a Tchouaméni y eso hizo saltar todo por los aires. La tensión que venía acumulándose encontró la chispa que necesitaba y la discusión pasó a ser una pelea física. La atmósfera en la sesión de hoy era tensa desde el principio y el incidente terminó de definir un día que nadie en Valdebebas va a recordar con agrado.. Tras el altercado se convocó una reunión de emergencia en el vestuario y el club va a abrir un proceso disciplinario contra los dos jugadores. La posibilidad de sancionarlos con la exclusión de partidos importantes existe sobre la mesa, aunque por el momento se considera poco probable que llegue a ejecutarse. Lo que sí resulta evidente es que la situación interna del vestuario madridista se describe en el entorno del club como insostenible.. La imagen de Mbappé. En medio de todo esto, Mbappé salió del entrenamiento en su coche con una sonrisa de oreja a oreja que las cámaras recogieron sin dificultad. El francés lleva una temporada en la que ha protagonizado sus propios episodios, con aquel viaje de vacaciones a pocas horas de un partido del Real Madrid como el más recordado, y ahora aparece riéndose en el momento en que dos de sus compañeros protagonizan el mayor escándalo interno de la temporada.. Que Arbeloa tenga que gestionar esto a cuatro días de un clásico en el Camp Nou añade una capa de dificultad a una situación ya de por sí complicada. El técnico madridista lleva semanas con su continuidad en entredicho y lo que ha pasado hoy en Valdebebas no le facilita precisamente el trabajo. Ahora tiene que preparar un partido contra el Barcelona con el vestuario convulso, con Valverde recién salido del hospital y con la imagen de Mbappé riendo como telón de fondo de una semana que no debería haber llegado a este punto.. El Real Madrid llega al lásico con los deberes sin hacer dentro de casa y eso es lo que más preocupa. Ganar al Barcelona el domingo sería un balón de oxígeno enorme para un equipo que necesita una buena noticia y también necesita recuperar algo de paz interna El fútbol tiene esa capacidad de poner paños calientes sobre los problemas internos cuando los resultados acompañan, y el domingo hay una oportunidad enorme para intentarlo, aunque la herida de Valdebebas no va a cerrarse tan rápido como la de la cara de Fede Valverde.
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