La gestora de capital riesgo KKR ha solicitado a sus financiadores más fondos para reforzar Superestruct Entertainment, la firma que organiza más de 80 festivales de música a nivel mundial como el Arenal Sound, el FIB o el Sónar, que se celebran en España cada año. Algunos de estos eventos han sufrido el boicot de artistas y parte del público desde el año pasado por los supuestos vínculos de KKR con Israel y con negocios en los territorios ocupados de Palestina.. Seguir leyendo
La dueña de Superestruct, promotora de más de 80 macroconciertos como el Arenal Sound, FIB o el Sónar, solicita ampliar el crédito a sus financiadores para reforzar la compañía
La gestora de capital riesgo KKR ha solicitado a sus financiadores más fondos para reforzar Superestruct Entertainment, la firma que organiza más de 80 festivales de música a nivel mundial como el Arenal Sound, el FIB o el Sónar, que se celebran en España cada año. Algunos de estos eventos han sufrido el boicot de artistas y parte del público desde el año pasado por los supuestos vínculos de KKR con Israel y con negocios en los territorios ocupados de Palestina.. Según confirman fuentes conocedoras de la situación, KKR ha pedido ampliar la línea de crédito que había obtenido tras la compra Superestruct en 2024. Dicha ampliación habría sido solicitada, entre otros financiadores, a CVC o Carlyle, dos gigantes del sector del private equity que además también se dedican al negocio del crédito alternativo. CVC ya tomó una participación minoritaria en el capital de Supestruct en 2024, pocos meses después de la compra de KKR a Providence por alrededor de 1.300 millones de euros.. La promotora ha vivido un 2025 convulso, pese a las buenas perspectivas sectoriales por el auge de los macroconciertos y la creciente asistencia a este tipo de eventos, donde el precio de las entradas son cada vez más elevadas. Sin embargo, varios artistas y parte del público que suele asistir a estos macroeventos musicales organizados por Superestruct cancelaron su asistencia por los supuestos vínculos de las inversiones del fondo estadounidense con los territorios palestinos ocupados por Israel.. Las fuentes consultadas descartan que dicha solicitud de más deuda se deba a la caída de ingresos vinculada al boicot de artistas y público y aseguran que “se trata de una pequeña ampliación gradual de la línea de crédito no utilizada para estar preparados ante oportunidades de crecimiento”. Otras fuentes, sin embargo, sí vinculan ambos fenómenos, después de que la empresa haya tenido que vender algunos festivales como el Viña Rock y cambiar a los principales gestores de Superestruct. Fuentes oficiales de KKR, CVC y Carlyle han declinado hacer comentarios.. Superestruct logró un beneficio bruto de explotación (ebitda) de unos 86 millones de euros en sus últimos resultados, lo que supone una ligera mejora respecto de antes de que KKR entrara en la compañía.. Para comprar la promotora de conciertos, KKR pidió un préstamo de unos 665 millones de euros, alrededor de la mitad del desembolso total. Estos fondos de capital riesgo suelen hacer las operaciones muy apalancados en deuda, para optimizar la rentabilidad del capital invertido. Y ahora habrían solicitado ampliar dicha financiación.. Más allá de la intención de KKR sobre la finalidad de la nueva financiación solicitada, la empresa se ha encontrado con una dificultad poco común en las empresas en las que suelen invertir. En este caso, la firma se ha encontrado con el distanciamiento de artistas y público por razones éticas, ya que estos entienden que participar en los conciertos de esta compañía supondría un apoyo a Israel. Denuncian sus inversiones en fabricantes de armas, proyectos de infraestructuras o inmuebles israelíes en territorios ocupados de Cisjordania. Otras fuentes creen que se trata de una maniobra del activismo antiisraelí que ha calado con fuerza y limitan la presencia de KKR a la inversión, a través de su grupo mediático Axel Springer, en una plataforma de compraventa de viviendas que incluye bienes inmuebles en territorios ocupados por Israel.. Sea como fuere, la empresa de conciertos está sufriendo las consecuencias de dicho posicionamiento frente a KKR e Israel. Además, el impacto se está sintiendo en España directamente. Superestruct organiza en la península Ibérica 21 festivales al año de los que disfrutan cerca de 1,5 millones de personas, según refleja la empresa en su página web.. A mediados de 2025, el Sónar Barcelona se encontró con que alrededor de 70 artistas firmaron una carta en oposición a los intereses comerciales de su propietario en Cisjordania. Esto obligó al festival a responder. En un comunicado del Sónar, que se celebra la próxima semana, “condenaba el genocidio sobre el pueblo palestino”. “Superstruct Entertainment, empresa con más de 80 festivales en todo el mundo, adquirió Sónar en 2018. En ese momento, Providence Equity Partners era el principal inversor de Superstruct. En octubre de 2024, Providence se retiró y vendió su participación a un consorcio formado por KKR y más de 90 inversores. Fue una operación puramente financiera, en la que no tuvimos ni intervención, ni voz, ni voto. Del mismo modo, no ejercemos injerencia ni control sobre sus decisiones de inversión o su funcionamiento interno”, añadía la respuesta de Sónar.. Sin embargo, la polémica no cesó y otros artistas han puesto en duda su presencia en distintos festivales. Una seguidora de este tipo de eventos asegura que festivales que en 2024 ponían el cartel de todo vendido en pocas semanas, el año siguiente tuvieron disponibilidad hasta el último momento ante las dudas de la presencia de algunas bandas cabeza de cartel. Sin ir más lejos, el FIB de Benisàssim se encontró el año pasado con la cancelación de Residente (Calle 13).. Uno de los cosas más sonados es el del Viña Rock, el mítico festival de música punk y rock que se celebra desde hace décadas en Villarobledo (Albacete). Superestruct decidió venderlo a principios de este año a uno de sus socios fundadores ante el boicot. De 240.000 participantes ha pasado a 100.000 esta primavera.. Algo parecido le ha ocurrido con uno de los festivales más multitudinarios de la marca de KKR. Este 2026 ha vendido el macroevento húngaro Sziget, uno de los más grandes de Europa, a la empresa de su fundador.. En medio de esta polémica, KKR también ha cambiado a los principales gestores de Superestruct. La directora ejecutiva de la televisión británica Channel 4, Alex Mahon, fue nombrada CEO de la promotora de festivales a mediados de 2025. James Barton, uno de los cofundadores de la compañía, dimitió a finales del pasado año. Ya en enero de este 2026, la organizadora de macroconciertos incorporó a Rebecca Kane Burton como directora de operaciones (COO).
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