José María Trigueros Pacheco (Alcantarilla, 1969) es un empresario tecnológico murciano que ha pasado de trabajar como técnico de sistemas de alarma a impulsar Quantix, un proyecto de microelectrónica con vocación estratégica nacional e internacional. Casado y padre de dos hijos, José María, torero, y Gema, responsable del área internacional de la compañía, reconoce que su principal pasión es trabajar: las ideas empresariales le acompañan incluso durante la noche. En esta entrevista con LA RAZÓN, explica los objetivos de Quantix y la importancia de desarrollar en Murcia una tecnología fundamental en nuestro día a día, presente en los teléfonos móviles, los coches, los electrodomésticos y los sistemas de seguridad, entre muchas otras aplicaciones.
Europa consume más del 20% de los microchips del mundo, pero durante años apenas fabricaba el 1%. ¿Qué puede aportar un chip diseñado, personalizado y securizado en Murcia que España hoy tiene que buscar fuera?
Europa ha llegado a fabricar apenas el 1% de los chips que consume, aunque esa cifra está repuntando. La crisis de los microchips durante la pandemia evidenció nuestra dependencia exterior: el 98% de la fabricación mundial procedía de Asia, con una concentración enorme en un solo país y una sola empresa. Estados Unidos y Europa reaccionaron con sus respectivas leyes del chip. No se trata únicamente de fabricar más, sino también de securizar. Hoy tenemos cerca de 30.000 millones de dispositivos conectados a internet, y cada sensor puede convertirse en una puerta de entrada para los ciberdelincuentes. En ámbitos como la defensa, la agricultura y las ciudades inteligentes, disponer de tecnología segura es fundamental.
Quantix todavía no ha abierto sus instalaciones, pero ya tiene clientes en los sectores de la defensa, la automoción y las ciudades inteligentes. ¿Cuándo estará operativo el centro y cuándo saldrá el primer microchip de Murcia?
La idea es comenzar las obras este mismo año. Contamos con la implicación del Ayuntamiento de Murcia, que agiliza los trámites, y con la declaración del proyecto como estratégico por parte del Instituto de Fomento. La ejecución de la planta requerirá entre 15 y 18 meses, aunque aspiramos a reducir ese plazo a entre 12 y 15. Si se cumplen las previsiones, podríamos empezar a producir a finales de 2027 o principios de 2028. Además, estamos adquiriendo y parametrizando maquinaria con nuestros socios franceses de SEALSQ para que, cuando termine la construcción, podamos comenzar a producir desde el primer momento.
El Estado ha comprometido 19,6 millones de euros en Quantix, dentro de una inversión total de 40 millones. ¿Qué tendría que ocurrir dentro de cinco o diez años para que pueda decir que ha merecido la pena?
Creo que ya ha merecido la pena apostar por Quantix. Europa y España necesitan autonomía en microchips, especialmente en defensa, donde no podemos depender de soluciones de terceros ni exponernos a interrupciones de la cadena de suministro. La situación geopolítica ha demostrado que esta soberanía no es solo estratégica, sino vital. Además, no basta con instalar empresas aisladas: necesitamos un ecosistema. Los proyectos de Vigo, Málaga, Barcelona, Madrid y Murcia, junto con las cátedras universitarias, contribuirán a generar el talento necesario para desarrollar esta industria.
Empezó como técnico de sistemas de alarma y acabó creando empresas tecnológicas. ¿Cuándo descubrió que podía construir algo mucho mayor?
No sabría señalar un momento concreto. Cuando se me ocurre una idea, me acompaña durante toda la noche y no me deja dormir. Incluso cuando trabajaba instalando sistemas de alarma, hacía más fotografías de soluciones de seguridad que de mi propia familia. No lo considero una suerte, sino una especie de veneno: el emprendimiento y la tecnología te obligan a estar continuamente aprendiendo y reciclándote, a una velocidad vertiginosa.
¿Qué le ha enseñado ser padre de un torero que también le sirve para ser empresario?
El valor y la constancia. Para ser torero hacen falta arte, valor y entrenar todos los días, aunque la oportunidad pueda durar apenas 15 o 20 minutos y quizá no llegue nunca. En la empresa ocurre algo parecido: hay que trabajar sin desfallecer, tener paciencia y afrontar situaciones difíciles. En este sentido, mi hijo me ha enseñado más a mí como padre que yo a él.
Dentro de diez años, ¿qué le gustaría que se dijera de usted: que construyó una gran empresa o que dejó un legado?
Indudablemente, que dejó un legado. Crear una gran empresa produce orgullo, pero aún más haber contribuido a desarrollar un sector que no existía en la Región de Murcia. Tenemos universidades, talento y compañías extraordinarias. Quantix puede abrir una ventana para crear un ecosistema de microchips, formar especialistas en microelectrónica y ofrecer oportunidades que antes no existían. Ver crecer al equipo, poner la primera piedra, producir el primer chip y colaborar con las universidades será un orgullo continuo. Lo importante es que ese camino permanezca y que quienes vengan después puedan continuarlo.
Para terminar, ¿qué novedad de Quantix puede adelantarnos?
Estamos trabajando con socios que comparten nuestra misma inquietud y con los que estudiamos nuevas posibilidades de crecimiento, tanto para Quantix como para otros proyectos y sectores alineados con los microchips. No puedo contar todavía los detalles, pero estamos preparando una especie de Quantix 2.0 que, si sale adelante, puede potenciar aún más a la Región de Murcia.
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José María Trigueros Pacheco (Alcantarilla, 1969) es un empresario tecnológico murciano que ha pasado de trabajar como técnico de sistemas de alarma a impulsar Quantix, un proyecto de microelectrónica con vocación estratégica nacional e internacional. Casado y padre de dos hijos, José María, torero, y Gema, responsable del área internacional de la compañía, reconoce que su principal pasión es trabajar: las ideas empresariales le acompañan incluso durante la noche. En esta entrevista con LA RAZÓN, explica los objetivos de Quantix y la importancia de desarrollar en Murcia una tecnología fundamental en nuestro día a día, presente en los teléfonos móviles, los coches, los electrodomésticos y los sistemas de seguridad, entre muchas otras aplicaciones.. Europa consume más del 20% de los microchips del mundo, pero durante años apenas fabricaba el 1%. ¿Qué puede aportar un chip diseñado, personalizado y securizado en Murcia que España hoy tiene que buscar fuera?. Europa ha llegado a fabricar apenas el 1% de los chips que consume, aunque esa cifra está repuntando. La crisis de los microchips durante la pandemia evidenció nuestra dependencia exterior: el 98% de la fabricación mundial procedía de Asia, con una concentración enorme en un solo país y una sola empresa. Estados Unidos y Europa reaccionaron con sus respectivas leyes del chip. No se trata únicamente de fabricar más, sino también de securizar. Hoy tenemos cerca de 30.000 millones de dispositivos conectados a internet, y cada sensor puede convertirse en una puerta de entrada para los ciberdelincuentes. En ámbitos como la defensa, la agricultura y las ciudades inteligentes, disponer de tecnología segura es fundamental.. Quantix todavía no ha abierto sus instalaciones, pero ya tiene clientes en los sectores de la defensa, la automoción y las ciudades inteligentes. ¿Cuándo estará operativo el centro y cuándo saldrá el primer microchip de Murcia?. La idea es comenzar las obras este mismo año. Contamos con la implicación del Ayuntamiento de Murcia, que agiliza los trámites, y con la declaración del proyecto como estratégico por parte del Instituto de Fomento. La ejecución de la planta requerirá entre 15 y 18 meses, aunque aspiramos a reducir ese plazo a entre 12 y 15. Si se cumplen las previsiones, podríamos empezar a producir a finales de 2027 o principios de 2028. Además, estamos adquiriendo y parametrizando maquinaria con nuestros socios franceses de SEALSQ para que, cuando termine la construcción, podamos comenzar a producir desde el primer momento.. El Estado ha comprometido 19,6 millones de euros en Quantix, dentro de una inversión total de 40 millones. ¿Qué tendría que ocurrir dentro de cinco o diez años para que pueda decir que ha merecido la pena?. Creo que ya ha merecido la pena apostar por Quantix. Europa y España necesitan autonomía en microchips, especialmente en defensa, donde no podemos depender de soluciones de terceros ni exponernos a interrupciones de la cadena de suministro. La situación geopolítica ha demostrado que esta soberanía no es solo estratégica, sino vital. Además, no basta con instalar empresas aisladas: necesitamos un ecosistema. Los proyectos de Vigo, Málaga, Barcelona, Madrid y Murcia, junto con las cátedras universitarias, contribuirán a generar el talento necesario para desarrollar esta industria.. Empezó como técnico de sistemas de alarma y acabó creando empresas tecnológicas. ¿Cuándo descubrió que podía construir algo mucho mayor?. No sabría señalar un momento concreto. Cuando se me ocurre una idea, me acompaña durante toda la noche y no me deja dormir. Incluso cuando trabajaba instalando sistemas de alarma, hacía más fotografías de soluciones de seguridad que de mi propia familia. No lo considero una suerte, sino una especie de veneno: el emprendimiento y la tecnología te obligan a estar continuamente aprendiendo y reciclándote, a una velocidad vertiginosa.. ¿Qué le ha enseñado ser padre de un torero que también le sirve para ser empresario?. El valor y la constancia. Para ser torero hacen falta arte, valor y entrenar todos los días, aunque la oportunidad pueda durar apenas 15 o 20 minutos y quizá no llegue nunca. En la empresa ocurre algo parecido: hay que trabajar sin desfallecer, tener paciencia y afrontar situaciones difíciles. En este sentido, mi hijo me ha enseñado más a mí como padre que yo a él.. Dentro de diez años, ¿qué le gustaría que se dijera de usted: que construyó una gran empresa o que dejó un legado?. Indudablemente, que dejó un legado. Crear una gran empresa produce orgullo, pero aún más haber contribuido a desarrollar un sector que no existía en la Región de Murcia. Tenemos universidades, talento y compañías extraordinarias. Quantix puede abrir una ventana para crear un ecosistema de microchips, formar especialistas en microelectrónica y ofrecer oportunidades que antes no existían. Ver crecer al equipo, poner la primera piedra, producir el primer chip y colaborar con las universidades será un orgullo continuo. Lo importante es que ese camino permanezca y que quienes vengan después puedan continuarlo.. Para terminar, ¿qué novedad de Quantix puede adelantarnos?. Estamos trabajando con socios que comparten nuestra misma inquietud y con los que estudiamos nuevas posibilidades de crecimiento, tanto para Quantix como para otros proyectos y sectores alineados con los microchips. No puedo contar todavía los detalles, pero estamos preparando una especie de Quantix 2.0 que, si sale adelante, puede potenciar aún más a la Región de Murcia.
Las previsiones apuntan a que la planta pueda empezar a producir a finales de 2027 o principios de 2028
