En abril de 2024, José María vio cómo su vida cambiaba cuando, tras una conexión con Espejo Público donde expuso su problema de salud, fue rescatado por los servicios de emergencias. Con 350 kilos, el hombre ingresó en el hospital, donde comenzó un tratamiento para perder peso.. Ahora, casi dos años después y tras varias operaciones para reducir su peso, José María se encuentra en casa donde, con 160 kilos, va, poco a poco, haciendo una vida lo más normal posible. Así lo ha contado este jueves en El programa de Ana Rosa.. Pese a que, debido a las recomendaciones de los médicos, aún no puede salir de casa y tiene que seguir una dieta para evitar volver a coger peso, José María se ha mostrado muy feliz con su cambio físico: «Estoy que ni me lo creo. Ya puedo caminar solo».. «Hace dos días que puedo caminar por mí mismo. Me ha cambiado la vida 100%, en todos los sentidos», ha agregado José María que, además ha explicado cómo es su vida actualmente: «Yo hago una dieta, puedo comer de todo, pero sano. Como me operaron del estómago, me dejaron el 20% de capacidad y como lo que me entra, es decir, poquito».. Asimismo, José María ha comentado cómo llegó a pesar 350 kilos: «Yo tenía una mascota que murió, agarré una depresión muy gorda, dos caídas que tuve aquí en casa… Y, entre una cosa y otra, cogí una depresión, fui perdiendo movilidad y me quedé postrado en la cama».. «Estoy haciendo ejercicio para ir teniendo fuerza para levantarme. Hace un año, solo me podía levantar cinco segundos de la cama del hospital y ahora no sé ni dónde tengo el andador porque ni siquiera lo cojo. Esto también lo hago para que personas que están en la situación que estaba yo vean que se puede, que si yo lo he conseguido, ellos pueden también», ha sentenciado José María.. José María también ha destacado que él lo ha conseguido sin tener el apoyo de su entorno: «Estoy más solo que un testigo de Jehová expulsado». Finalmente, Ana Rosa Quintana ha querido saber qué se hará con la piel que le sobre al invitado una vez que pierda más kilos: «Cuando me vayan a operar, dentro de un año, los pellejos serán para hacer panderetas para los niños pobres».
El hombre ha destacado que se sometió a una reducción de estómago, lo que ha disminuido su apetito.
20MINUTOS.ES – Televisión
En abril de 2024, José María vio cómo su vida cambiaba cuando, tras una conexión con Espejo Público donde expuso su problema de salud, fue rescatado por los servicios de emergencias. Con 350 kilos, el hombre ingresó en el hospital, donde comenzó un tratamiento para perder peso.. Ahora, casi dos años después y tras varias operaciones para reducir su peso, José María se encuentra en casa donde, con 160 kilos, va, poco a poco, haciendo una vida lo más normal posible. Así lo ha contado este jueves en El programa de Ana Rosa.. Pese a que, debido a las recomendaciones de los médicos, aún no puede salir de casa y tiene que seguir una dieta para evitar volver a coger peso, José María se ha mostrado muy feliz con su cambio físico: «Estoy que ni me lo creo. Ya puedo caminar solo».. «Hace dos días que puedo caminar por mí mismo. Me ha cambiado la vida 100%, en todos los sentidos», ha agregado José María que, además ha explicado cómo es su vida actualmente: «Yo hago una dieta, puedo comer de todo, pero sano. Como me operaron del estómago, me dejaron el 20% de capacidad y como lo que me entra, es decir, poquito».. Asimismo, José María ha comentado cómo llegó a pesar 350 kilos: «Yo tenía una mascota que murió, agarré una depresión muy gorda, dos caídas que tuve aquí en casa… Y, entre una cosa y otra, cogí una depresión, fui perdiendo movilidad y me quedé postrado en la cama».. «Estoy haciendo ejercicio para ir teniendo fuerza para levantarme. Hace un año, solo me podía levantar cinco segundos de la cama del hospital y ahora no sé ni dónde tengo el andador porque ni siquiera lo cojo. Esto también lo hago para que personas que están en la situación que estaba yo vean que se puede, que si yo lo he conseguido, ellos pueden también», ha sentenciado José María.. José María también ha destacado que él lo ha conseguido sin tener el apoyo de su entorno: «Estoy más solo que un testigo de Jehová expulsado». Finalmente, Ana Rosa Quintana ha querido saber qué se hará con la piel que le sobre al invitado una vez que pierda más kilos: «Cuando me vayan a operar, dentro de un año, los pellejos serán para hacer panderetas para los niños pobres».
