El periodista José Antonio Rodríguez ha anunciado este Domingo de Pasión la Semana Santa de Sevilla con un auténtico canto a la Esperanza y una declaración de amor a la ciudad, en un pregón plagado de bellos poemas, donde la actualidad social, no solo del mundo de las hermandades, ha estado muy presente en su texto, pronunciado desde el atril del Teatro de la Maestranza. De este modo, ha tenido un recuerdo especial a Sandra Peña, la menor sevillana que presuntamente se suicidó tras sufrir acoso escolar, para el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y los problemas de salud mental. La música también ha tenido un papel importante, con las soleares utilizadas para su defensa a ultranza del gremio de arte sacro o las notas de Salvador Sobral en sus últimos versos, dedicados a la Virgen de la Esperanza de Triana.. «Entiendo que, tal vez, digan que hay exceso en las palabras y que hay exceso en las flores y en tantas velas rizadas, un exceso las misiones, un exceso lo que estrena, un exceso lo que tarda desde que cruza el Postigo, el saludo al Baratilllo mientras su barrio la aguarda (…) Por ser el más bello exceso, Reina, Madre y Capitana, Dios te dejó en esta orilla ‘pa volver loca’ a Sevilla habiendo ‘nacío’ en Triana». La Esperanza ha sido protagonista también del inicio de su exaltación, al comenzar su pregón con ese traslado de la Virgen al Polígono Sur, en las Misiones, a través de un diálogo imaginario entre Cristóbal Colón y la Capitana de la calle Pureza con motivo de su estancia en la Catedral.. «Acaban de dar las tres en el reloj. El féretro de Colón –que cuatro heraldos levantan por los reinos de Aragón, León, Castilla y Navarra– tiene delante esta noche el paso de la Esperanza. Ella viene de surcar las más pobres barriadas, inundar media ciudad de piropos y plegarias, desbordarse en cada calle, repartir por cada plaza el misterio de su nombre, la más hermosa palabra… De la Oliva a las Tres Mil hay un Puente de Triana que une la calle Pureza ‘a toa’ la raza gitana». Las hermandades de las vísperas han tenido una mención especial del pregonero en los primeros minutos de su intervención, donde ha reconocido que, pese a su juventud, «este era el momento». Primero, porque «parece nacido de la voluntad de la Esperanza», y segundo, «porque puedo gozar de la presencia de mis padres en el teatro».. A continuación ha realizado una «carta de amor» a la ciudad nombrando a muchos de sus hijos ilustres, como Bécquer, Machado, Murillo, Núñez de Herrera, y otros sevillanos actuales que destacan en diversas artes. «Tómate esto, Sevilla, como una carta de amor entre esos enamorados que se pasean los dos por el puente de la vida. Esto va, por ti, Sevilla, ¡arriba el Hijo de Dios!». José Antonio Rodríguez ha recurrido a una extensa paleta de colores, entre ellos, los que caracterizan a la ciudad, para referirse a las hermandades, no sin antes evocar recuerdos de su infancia, «recuerdos de sedientos campos de olivares, de haciendas y alquerías del Aljarafe». «¿Te has fijado en los colores que hay en la Semana Santa? Blancos hilos para el pan, harina de otro costal que se amasa en los Terceros (…). El color más sevillano es el color terciopelo que se viste de morado los viernes en San Lorenzo», aludiendo así a La Sagrada Cena y al Gran Poder.. «Azul y plata en la Hiniesta con todo su Ayuntamiento, terno azul del Baratillo que va manchado de albero, y azules tornasolados en las Aguas del Museo», ha continuado para terminar con un poema dedicado a la Macarena: «Por eso Dios derramó al amor de sus amores la gracia de los colores y es así como nació ese rostro de sorpresa que tiene a Sevilla presa, almíbar de los pinceles de aquel ojo que Maireles le pintó a la Macarena».. El pregonero no ha pasado por alto la polémica restauración de la Macarena y ha alabado la labor de Pedro Manzano: «Por Ella el tiempo no pasa porque está Pedro Manzano, que le ha devuelto su Madre a todos los sevillanoS», ni problemas que acechan a la juventud, como los relacionados con la salud mental o el acoso escolar. «Que ninguna persona joven se sienta sola, por el motivo que sea. Quiero tener un recuerdo para Sandra Peña, hermana del Cerro y de San José Obrero. Tenía 14 años y no pudo más. Le faltaron fuerzas para enfrentarse al ‘bullyng’ y se acabó quitando la vida». Otro de los aspectos destacados en su pregón, en el que ha dedicado bellas palabras al Cachorro por su estancia en Roma y con la alfarería de la antigua cava trianera como vínculo, y el traslado de la Virgen de Montserrat a Barcelona –«Vino en galera a Sevilla y aquí plantó su morada y, desde entonces, Señora, el Liceo de la Rambla es la Plaza de Molviedro cuando viene de regreso y Tejera la acompaña»–, ha sido la defensa del gremio de arte sacro, con ironía y soleares. Para ello, ha contado con la guitarra del hijo de Naranjito de Triana.. «No compréis en Pakistán. que solo hacen malas copias que no tienen calidad. No vayas a comparar un bordado de Sevilla con otro de Islamabad (…) Son historia, identidad; son el nudo y la madeja y emblema de esta ciudad. Que en el arte del bordado puedan decir los artistas ‘Sevilla, nomadejado'». En el tramo final de su pregón, José Antonio Rodríguez ha hecho un recorrido por algunas de las principales devociones de cada una de las ocho provincias andaluzas. Las hermandades de la Estrella, con la conexión entre «aquella de Oriente y la que radica en San Jacinto», y la del Dulce Nombre de San Lorenzo también han ocupado un lugar destacado en el texto.. El delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, ha aludido al título elegido por el pregonero –‘El sueño de los despiertos’– y ha destacado que «Sevilla es un sueño muy real del que disfrutamos muy despiertos». «No existe en el mundo una ciudad más genuina y auténtica, y a su vez más universal que Sevilla, y este año ha sido una buena prueba de ello». Para ello, ha esgrimido el viaje de El Cachorro a Roma, «cuyo último aliento es tan eterno como la ciudad que lo acogió, abrió los brazos para expirar allí donde tantos cristianos murieron por seguirlo», la muestra de arte sacro en el Parlamento Europeo y la Misión de la Esperanza de Triana en el Polígono Sur.. Alés ha recordado cuando una tarde de un Domingo de Ramos «de hace ya algunos años» se encontraba una niña con una grave enfermedad en una habitación del hospital Virgen del Rocío. Su padre le hacía compañía viendo por la televisión el inicio de las retransmisiones de esa tarde luminosa y única. «Un periodista joven, tan joven que el padre de la niña no había oído hablar de él, dedicó su retransmisión a los enfermos que desde los hospitales seguían su retransmisión, y en especial a los niños enfermos cofrades y a sus familias, que vivirían a través suya un Domingo de Ramos diferente». «Le transmitió tanta fuerza a ese padre, que le escribió al periodista por mensaje privado de una red social, presentándose y dándole las gracias por saber transmitirle lo que en aquel momento le hacía falta. Aquel periodista es hoy nuestro pregonero y aquel padre, quien les habla», ha reconocido.. Minutos antes del Pregón, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, definía en los micrófonos de Canal Sur Radio al pregonero como un «joven inquieto, profundamente orgulloso de sus raíces, con una capacidad de comunicación muy por encima de la media, y, sobre todo, con un sentimiento cofrade enorme». «Él disfruta con la belleza de las cofradías, disfruta con nuestras tradiciones, disfruta con cada rincón de la Semana Santa de Sevilla. Lo ha dicho muchas veces en privado y en público: es uno de los honores más importantes que podía tener en su vida», añadía el presidente andaluz.
Soleares para defender el arte sacro, temas actuales y un emotivo relato sobre su enfermedad en un texto plagado de hermosos versos
El periodista José Antonio Rodríguez ha anunciado este Domingo de Pasión la Semana Santa de Sevilla con un auténtico canto a la Esperanza y una declaración de amor a la ciudad, en un pregón plagado de bellos poemas, donde la actualidad social, no solo del mundo de las hermandades, ha estado muy presente en su texto, pronunciado desde el atril del Teatro de la Maestranza. De este modo, ha tenido un recuerdo especial a Sandra Peña, la menor sevillana que presuntamente se suicidó tras sufrir acoso escolar, para el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y los problemas de salud mental. La música también ha tenido un papel importante, con las soleares utilizadas para su defensa a ultranza del gremio de arte sacro o las notas de Salvador Sobral en sus últimos versos, dedicados a la Virgen de la Esperanza de Triana.. «Entiendo que, tal vez, digan que hay exceso en las palabras y que hay exceso en las flores y en tantas velas rizadas, un exceso las misiones, un exceso lo que estrena, un exceso lo que tarda desde que cruza el Postigo, el saludo al Baratilllo mientras su barrio la aguarda (…) Por ser el más bello exceso, Reina, Madre y Capitana, Dios te dejó en esta orilla ‘pa volver loca’ a Sevilla habiendo ‘nacío’ en Triana». La Esperanza ha sido protagonista también del inicio de su exaltación, al comenzar su pregón con ese traslado de la Virgen al Polígono Sur, en las Misiones, a través de un diálogo imaginario entre Cristóbal Colón y la Capitana de la calle Pureza con motivo de su estancia en la Catedral.. «Acaban de dar las tres en el reloj. El féretro de Colón –que cuatro heraldos levantan por los reinos de Aragón, León, Castilla y Navarra– tiene delante esta noche el paso de la Esperanza. Ella viene de surcar las más pobres barriadas, inundar media ciudad de piropos y plegarias, desbordarse en cada calle, repartir por cada plaza el misterio de su nombre, la más hermosa palabra… De la Oliva a las Tres Mil hay un Puente de Triana que une la calle Pureza ‘a toa’ la raza gitana». Las hermandades de las vísperas han tenido una mención especial del pregonero en los primeros minutos de su intervención, donde ha reconocido que, pese a su juventud, «este era el momento». Primero, porque «parece nacido de la voluntad de la Esperanza», y segundo, «porque puedo gozar de la presencia de mis padres en el teatro».. A continuación ha realizado una «carta de amor» a la ciudad nombrando a muchos de sus hijos ilustres, como Bécquer, Machado, Murillo, Núñez de Herrera, y otros sevillanos actuales que destacan en diversas artes. «Tómate esto, Sevilla, como una carta de amor entre esos enamorados que se pasean los dos por el puente de la vida. Esto va, por ti, Sevilla, ¡arriba el Hijo de Dios!». José Antonio Rodríguez ha recurrido a una extensa paleta de colores, entre ellos, los que caracterizan a la ciudad, para referirse a las hermandades, no sin antes evocar recuerdos de su infancia, «recuerdos de sedientos campos de olivares, de haciendas y alquerías del Aljarafe». «¿Te has fijado en los colores que hay en la Semana Santa? Blancos hilos para el pan, harina de otro costal que se amasa en los Terceros (…). El color más sevillano es el color terciopelo que se viste de morado los viernes en San Lorenzo», aludiendo así a La Sagrada Cena y al Gran Poder.. «Azul y plata en la Hiniesta con todo su Ayuntamiento, terno azul del Baratillo que va manchado de albero, y azules tornasolados en las Aguas del Museo», ha continuado para terminar con un poema dedicado a la Macarena: «Por eso Dios derramó al amor de sus amores la gracia de los colores y es así como nació ese rostro de sorpresa que tiene a Sevilla presa, almíbar de los pinceles de aquel ojo que Maireles le pintó a la Macarena».. El pregonero no ha pasado por alto la polémica restauración de la Macarena y ha alabado la labor de Pedro Manzano: «Por Ella el tiempo no pasa porque está Pedro Manzano, que le ha devuelto su Madre a todos los sevillanoS», ni problemas que acechan a la juventud, como los relacionados con la salud mental o el acoso escolar. «Que ninguna persona joven se sienta sola, por el motivo que sea. Quiero tener un recuerdo para Sandra Peña, hermana del Cerro y de San José Obrero. Tenía 14 años y no pudo más. Le faltaron fuerzas para enfrentarse al ‘bullyng’ y se acabó quitando la vida». Otro de los aspectos destacados en su pregón, en el que ha dedicado bellas palabras al Cachorro por su estancia en Roma y con la alfarería de la antigua cava trianera como vínculo, y el traslado de la Virgen de Montserrat a Barcelona –«Vino en galera a Sevilla y aquí plantó su morada y, desde entonces, Señora, el Liceo de la Rambla es la Plaza de Molviedro cuando viene de regreso y Tejera la acompaña»–, ha sido la defensa del gremio de arte sacro, con ironía y soleares. Para ello, ha contado con la guitarra del hijo de Naranjito de Triana.. «No compréis en Pakistán. que solo hacen malas copias que no tienen calidad. No vayas a comparar un bordado de Sevilla con otro de Islamabad (…) Son historia, identidad; son el nudo y la madeja y emblema de esta ciudad. Que en el arte del bordado puedan decir los artistas ‘Sevilla, nomadejado'». En el tramo final de su pregón, José Antonio Rodríguez ha hecho un recorrido por algunas de las principales devociones de cada una de las ocho provincias andaluzas. Las hermandades de la Estrella, con la conexión entre «aquella de Oriente y la que radica en San Jacinto», y la del Dulce Nombre de San Lorenzo también han ocupado un lugar destacado en el texto.. El delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, ha aludido al título elegido por el pregonero –‘El sueño de los despiertos’– y ha destacado que «Sevilla es un sueño muy real del que disfrutamos muy despiertos». «No existe en el mundo una ciudad más genuina y auténtica, y a su vez más universal que Sevilla, y este año ha sido una buena prueba de ello». Para ello, ha esgrimido el viaje de El Cachorro a Roma, «cuyo último aliento es tan eterno como la ciudad que lo acogió, abrió los brazos para expirar allí donde tantos cristianos murieron por seguirlo», la muestra de arte sacro en el Parlamento Europeo y la Misión de la Esperanza de Triana en el Polígono Sur.. Alés ha recordado cuando una tarde de un Domingo de Ramos «de hace ya algunos años» se encontraba una niña con una grave enfermedad en una habitación del hospital Virgen del Rocío. Su padre le hacía compañía viendo por la televisión el inicio de las retransmisiones de esa tarde luminosa y única. «Un periodista joven, tan joven que el padre de la niña no había oído hablar de él, dedicó su retransmisión a los enfermos que desde los hospitales seguían su retransmisión, y en especial a los niños enfermos cofrades y a sus familias, que vivirían a través suya un Domingo de Ramos diferente». «Le transmitió tanta fuerza a ese padre, que le escribió al periodista por mensaje privado de una red social, presentándose y dándole las gracias por saber transmitirle lo que en aquel momento le hacía falta. Aquel periodista es hoy nuestro pregonero y aquel padre, quien les habla», ha reconocido.. Minutos antes del Pregón, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, definía en los micrófonos de Canal Sur Radio al pregonero como un «joven inquieto, profundamente orgulloso de sus raíces, con una capacidad de comunicación muy por encima de la media, y, sobre todo, con un sentimiento cofrade enorme». «Él disfruta con la belleza de las cofradías, disfruta con nuestras tradiciones, disfruta con cada rincón de la Semana Santa de Sevilla. Lo ha dicho muchas veces en privado y en público: es uno de los honores más importantes que podía tener en su vida», añadía el presidente andaluz.
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