La prefectura de Wakayama ha vuelto a llamar la atención dentro y fuera de Japón al reactivar una tradición que mezcla ingenio local, cultura kawaii y estrategia turística: colocar a un felino como figura simbólica de una estación ferroviaria.. El personaje elegido esta vez es Yontama, una gata tricolor que ha sido presentada en un pequeño acto oficial en la estación de Kishi, donde se le entregó una medalla con su nuevo título.. La ceremonia reunió a parte del personal ferroviario, vecinos de la zona y seguidores que llevan años siguiendo las aventuras de estos peculiares “empleados”.. De iniciativa local a fenómeno nacional. La iniciativa forma parte de la línea Kishigawa, gestionada por Wakayama Electric Railway, un servicio rural que en los años 2000 estuvo al borde del cierre por falta de pasajeros.. Desde entonces, la presencia felina se ha convertido en un reclamo turístico insólito: viajeros, curiosos y aficionados a la cultura japonesa acuden a la estación no tanto para subirse al tren como para ver a la mascota de turno en su pequeño despacho, con gorrito y uniforme incluidos.. La costumbre no es nueva. En 2007, la gata Tama fue la primera en ocupar el puesto. Su popularidad resultó decisiva: generó ingresos, merchandising, visitas internacionales e incluso una línea de tren tematizada en su honor.. Su “mandato” llegó a considerarse uno de los mejores ejemplos de revitalización ferroviaria no convencional en Japón. Tras su muerte, recibió un pequeño santuario dentro de la estación y pasó a la categoría casi legendaria para los aficionados.. A ella le sucedió Nitama (Tama II), cuya muerte en noviembre pasado fue recordada durante la presentación de Yontama. La compañía la elevó de forma póstuma a “stationmaster honoraria” en reconocimiento a sus años de servicio.. Con el tiempo se han sumado más relevos: Gotama (Tama V) compartió funciones entre las estaciones de Kishi e Idakiso, ampliando el equipo, y ahora entra en escena Rokutama (Tama VI), la última incorporación.. La empresa la describe como “candidata” en formación, en un guiño humorístico a un supuesto “instituto de entrenamiento” felino mencionado por el propio presidente de la compañía. En redes sociales, las imágenes de Yontama ya circulan con entusiasmo, con usuarios celebrando que la tradición continúe.
La línea Kishigawa ha reactivado una curiosa iniciativa que en el pasado logró atraer visitantes y salvar el servicio del cierre
La prefectura de Wakayama ha vuelto a llamar la atención dentro y fuera de Japón al reactivar una tradición que mezcla ingenio local, cultura kawaii y estrategia turística: colocar a un felino como figura simbólica de una estación ferroviaria.. El personaje elegido esta vez es Yontama, una gata tricolor que ha sido presentada en un pequeño acto oficial en la estación de Kishi, donde se le entregó una medalla con su nuevo título.. La ceremonia reunió a parte del personal ferroviario, vecinos de la zona y seguidores que llevan años siguiendo las aventuras de estos peculiares “empleados”.. La iniciativa forma parte de la línea Kishigawa, gestionada por Wakayama Electric Railway, un servicio rural que en los años 2000 estuvo al borde del cierre por falta de pasajeros.. Desde entonces, la presencia felina se ha convertido en un reclamo turístico insólito: viajeros, curiosos y aficionados a la cultura japonesa acuden a la estación no tanto para subirse al tren como para ver a la mascota de turno en su pequeño despacho, con gorrito y uniforme incluidos.. La costumbre no es nueva. En 2007, la gata Tama fue la primera en ocupar el puesto. Su popularidad resultó decisiva: generó ingresos, merchandising, visitas internacionales e incluso una línea de tren tematizada en su honor.. Su “mandato” llegó a considerarse uno de los mejores ejemplos de revitalización ferroviaria no convencional en Japón. Tras su muerte, recibió un pequeño santuario dentro de la estación y pasó a la categoría casi legendaria para los aficionados.. A ella le sucedió Nitama (Tama II), cuya muerte en noviembre pasado fue recordada durante la presentación de Yontama. La compañía la elevó de forma póstuma a “stationmaster honoraria” en reconocimiento a sus años de servicio.. Con el tiempo se han sumado más relevos: Gotama (Tama V) compartió funciones entre las estaciones de Kishi e Idakiso, ampliando el equipo, y ahora entra en escena Rokutama (Tama VI), la última incorporación.. La empresa la describe como “candidata” en formación, en un guiño humorístico a un supuesto “instituto de entrenamiento” felino mencionado por el propio presidente de la compañía. En redes sociales, las imágenes de Yontama ya circulan con entusiasmo, con usuarios celebrando que la tradición continúe.
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