El papel de la mujer en Japón dentro de la Casa Imperial es complicado, ya que las leyes son estrictas con ellas. Entre estas normas destaca la de tener que renunciar a su estatus si se casan con alguien que no sea de su mismo rango social, tal y como le ha pasado a la princesa Mako al contraer matrimonio con Kei Komuro, su novio de la universidad, .. Sin embargo, este problema puede cambiar, pues la primera ministra del país, Sanae Takaichi, ha propuesto una modificación de la ley para permitir que las mujeres de la familia imperial conserven su rol independientemente de con quién se casen.. En 2021, un comité de expertos propuso dos medidas relacionadas con el tema. Una de ellas era la de permitir que las mujeres de la familia imperial conservaran este estatus, y la otra, que se adopte a los varones de las antiguas ramas de la familia imperial que se convirtieron en plebeyos después de la Segunda Guerra Mundial, como pasó con el príncipe Hitachi, tal y como señala el periódico nipón The Mainichi.. La primera propuesta ha sido ahora apoyada por Takaichi. «Yo también respetaré este informe», alegó, tal y como recoge el citado medio. De la misma manera, se ha opuesto a que haya una emperatriz en el trono que no provenga de la línea paterna de la dinastía, pues considera que «la línea de sucesión imperial hasta el príncipe Hisahito, hijo mayor del príncipe Akishino, no debe interrumpirse». Por su parte, Renho, legislador del Partido Democrático Constitucional de Japón, apuntó que «el 70 y el 80 % de la población está a favor de tener una emperatriz».. Es por ello que se ha dado una división de opiniones en los partidos políticos: por un lado están quienes consideran que se debería mantener la herencia actual, añadiendo a aquellos hombres que fueron desvinculados de la Casa Imperial, y por otro lado, los que defienden que el heredero al trono sea el primer hijo, independientemente del género, algo que permitiría que princesas casadas con chicos fueran del linaje ascendieran al trono.
El papel de la mujer en Japón dentro de la Casa Imperial es complicado, ya que las leyes son estrictas con ellas. Entre estas normas destaca la de tener que renunciar a su estatus si se casan con alguien que no sea de su mismo rango social, tal y como le ha pasado a la princesa Mako al contraer matrimonio con Kei Komuro, su novio de la universidad, .. Sin embargo, este problema puede cambiar, pues la primera ministra del país, Sanae Takaichi, ha propuesto una modificación de la ley para permitir que las mujeres de la familia imperial conserven su rol independientemente de con quién se casen.. En 2021, un comité de expertos propuso dos medidas relacionadas con el tema. Una de ellas era la de permitir que las mujeres de la familia imperial conservaran este estatus, y la otra, que se adopte a los varones de las antiguas ramas de la familia imperial que se convirtieron en plebeyos después de la Segunda Guerra Mundial, como pasó con el príncipe Hitachi, tal y como señala el periódico nipón The Mainichi.. La primera propuesta ha sido ahora apoyada por Takaichi. «Yo también respetaré este informe», alegó, tal y como recoge el citado medio. De la misma manera, se ha opuesto a que haya una emperatriz en el trono que no provenga de la línea paterna de la dinastía, pues considera que «la línea de sucesión imperial hasta el príncipe Hisahito, hijo mayor del príncipe Akishino, no debe interrumpirse». Por su parte, Renho, legislador del Partido Democrático Constitucional de Japón, apuntó que «el 70 y el 80 % de la población está a favor de tener una emperatriz».. Es por ello que se ha dado una división de opiniones en los partidos políticos: por un lado están quienes consideran que se debería mantener la herencia actual, añadiendo a aquellos hombres que fueron desvinculados de la Casa Imperial, y por otro lado, los que defienden que el heredero al trono sea el primer hijo, independientemente del género, algo que permitiría que princesas casadas con chicos fueran del linaje ascendieran al trono.
