La última propuesta iraní de acuerdo -remitida el pasado jueves por Teherán a Washington a través de la mediación pakistaní- vuelve a poner a prueba el deseo del presidente estadounidense, Donald Trump, de poner fin definitivo a la contienda iniciada el pasado 28 de febrero por la aviación israelí y la de su país en medio de una situación de bloqueo y máxima incertidumbre.. Los detalles que vienen en las últimas horas trascendiendo del borrador elaborado por los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria apuntan a un plan de 14 puntos en tres fases y 30 días que partiría de la reapertura progresiva del estrecho de Ormuz y culminaría en la creación de un nuevo sistema de seguridad regional contando con sus vecinos árabes pero en el que el régimen se resiste a ceder en las principales exigencias que una y otra vez le ha hecho la actual Administración estadounidense, empezando por la de renunciar al enriquecimiento de uranio y el desmantelamiento o destrucción de sus instalaciones nucleares.. La insistencia de un régimen en estos momentos en manos de la Guardia Revolucionaria, la unidad ideológica y de élite de sus fuerzas armadas, en seguir enriqueciendo uranio y en no renunciar a su know how e instalaciones nucleares a cambio de garantías de no agresión, la retirada de las fuerzas estadounidenses del entorno de Irán, el fin del bloqueo naval o la liberación de los activos iraníes congelados hacen poco probable el acuerdo con la Administración Trump.. En la lista de exigencias iraníes incluidas en la propuesta se incluyen además el pago de indemnizaciones, el levantamiento de las sanciones y el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el de Líbano y la implantación de un nuevo mecanismo para el estrecho de Ormuz, según extractos adicionales publicados por la agencia semioficial de noticias iraní Tasnim -vinculada a la propia Guardia Revolucionaria- durante el fin de semana.. Por su parte, este sábado, el presidente estadounidense confirmaba que se disponía a estudiar con su equipo la propuesta aunque dejaba constancia de su escepticismo. “No me puedo imaginar que sea aceptable”, dijo el mandatario antes de lanzar una nueva amenaza contra Irán, un país que “todavía no ha pagado un precio suficientemente alto por lo que le han hecho a la humanidad y al mundo durante los últimos 47 años”.. Mientras tanto, distintos medios de comunicación regionales daban cuenta en las últimas horas del aumento de la actividad militar estadounidense en los cielos de la región, lo que apuntaría en la misma dirección -algo que este fin de semana habían admitido los mandos militares iraníes-: EEUU podría volver a atacar -se baraja desde la operación quirúrgica hasta la invasión terrestre de islas próximas a Ormuz- en las próximas horas o días. Tras las declaraciones de este sábado del mandatario, ni el propio Trump ni la Casa Blanca a través de sus portavoces hicieron ayer alusión pública a la última propuesta de la teocracia islámica para poner fin definitivo a la guerra.. Por su parte, desde Teherán, la Guardia Revolucionaria iraní aseguraba ayer tener todas las de ganar en las negociaciones con Washington porque Trump apenas tiene ya margen de maniobra para negociar habida cuenta del impacto económico mundial que está generando el bloqueo iraní sobre Ormuz y el cierre estadounidense de la zona como medida de represalia. En un escueto comunicado publicado en redes sociales, la división de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria advertía ayer de que “el margen de maniobra” del que dispone EE UU para “tomar decisiones al respecto” acaba de “reducirse” dada la situación en el estrecho.. Además, la Guardia Revolucionaria recordaba ayer que el mandatario estadounidense tiene en sus manos un ultimátum iraní para levantar su bloqueo y que aliados de Teherán como Rusia o China, e incluso Europa, elevan cada día más sus voces para intentar poner punto y final definitivo a la crisis. Para la unidad de élite de las fuerzas armadas de la República Islámica, “solo hay una forma de interpretar” estos hechos: que Trump está atrapado entre “una operación militar imposible” que supondría una catastrófica invasión por tierra del país o un “mal acuerdo con la República Islámica” en detrimento de los objetivos de EE UU.. Un antiguo mando del citado cuerpo iraní, Mohsen Rezaee, comparó ayer, por su parte, el bloqueo de estadounidense de Ormuz a un acto de “piratería” y amenazó con convertir la ruta, por donde en condiciones normales transita el 20% del crudo y el gas mundiales, en un “cementerio” para la flota y los soldados estadounidenses.
La última propuesta iraní de acuerdo -remitida el pasado jueves por Teherán a Washington a través de la mediación pakistaní- vuelve a poner a prueba el deseo del presidente estadounidense, Donald Trump, de poner fin definitivo a la contienda iniciada el pasado 28 de febrero por la aviación israelí y la de su país en medio de una situación de bloqueo y máxima incertidumbre.. Los detalles que vienen en las últimas horas trascendiendo del borrador elaborado por los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria apuntan a un plan de 14 puntos en tres fases y 30 días que partiría de la reapertura progresiva del estrecho de Ormuz y culminaría en la creación de un nuevo sistema de seguridad regional contando con sus vecinos árabes pero en el que el régimen se resiste a ceder en las principales exigencias que una y otra vez le ha hecho la actual Administración estadounidense, empezando por la de renunciar al enriquecimiento de uranio y el desmantelamiento o destrucción de sus instalaciones nucleares.. El texto fue estudiado a fondo por la Casa Blanca y devuelto después a Teherán para intentar llegar a un punto de acuerdo común.. La insistencia de un régimen en estos momentos en manos de la Guardia Revolucionaria, la unidad ideológica y de élite de sus fuerzas armadas, en seguir enriqueciendo uranio y en no renunciar a su know how e instalaciones nucleares a cambio de garantías de no agresión, la retirada de las fuerzas estadounidenses del entorno de Irán, el fin del bloqueo naval o la liberación de los activos iraníes congelados hacen poco probable el acuerdo con la Administración Trump.. No obstante, el hecho de que las dos partes siguieran intercambiando documentos en la jornada de ayer mantenía abierta la esperanza de un acuerdo.. En la lista de exigencias iraníes incluidas en la propuesta se incluyen además el pago de indemnizaciones, el levantamiento de las sanciones y el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el de Líbano y la implantación de un nuevo mecanismo para el estrecho de Ormuz, según extractos adicionales publicados por la agencia semioficial de noticias iraní Tasnim -vinculada a la propia Guardia Revolucionaria- durante el fin de semana.. Por su parte, este sábado, el presidente estadounidense confirmaba que se disponía a estudiar con su equipo la propuesta aunque dejaba constancia de su escepticismo. “No me puedo imaginar que sea aceptable”, dijo el mandatario antes de lanzar una nueva amenaza contra Irán, un país que “todavía no ha pagado un precio suficientemente alto por lo que le han hecho a la humanidad y al mundo durante los últimos 47 años”.. Mientras tanto, distintos medios de comunicación regionales daban cuenta en las últimas horas del aumento de la actividad militar estadounidense en los cielos de la región, lo que apuntaría en la misma dirección -algo que este fin de semana habían admitido los mandos militares iraníes-: EEUU podría volver a atacar -se baraja desde la operación quirúrgica hasta la invasión terrestre de islas próximas a Ormuz- en las próximas horas o días. Tras las declaraciones de este sábado del mandatario, ni el propio Trump ni la Casa Blanca a través de sus portavoces hicieron ayer alusión pública a la última propuesta de la teocracia islámica para poner fin definitivo a la guerra.. Por su parte, desde Teherán, la Guardia Revolucionaria iraní aseguraba ayer tener todas las de ganar en las negociaciones con Washington porque Trump apenas tiene ya margen de maniobra para negociar habida cuenta del impacto económico mundial que está generando el bloqueo iraní sobre Ormuz y el cierre estadounidense de la zona como medida de represalia. En un escueto comunicado publicado en redes sociales, la división de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria advertía ayer de que “el margen de maniobra” del que dispone EE UU para “tomar decisiones al respecto” acaba de “reducirse” dada la situación en el estrecho.. Además, la Guardia Revolucionaria recordaba ayer que el mandatario estadounidense tiene en sus manos un ultimátum iraní para levantar su bloqueo y que aliados de Teherán como Rusia o China, e incluso Europa, elevan cada día más sus voces para intentar poner punto y final definitivo a la crisis. Para la unidad de élite de las fuerzas armadas de la República Islámica, “solo hay una forma de interpretar” estos hechos: que Trump está atrapado entre “una operación militar imposible” que supondría una catastrófica invasión por tierra del país o un “mal acuerdo con la República Islámica” en detrimento de los objetivos de EE UU.. Un antiguo mando del citado cuerpo iraní, Mohsen Rezaee, comparó ayer, por su parte, el bloqueo de estadounidense de Ormuz a un acto de “piratería” y amenazó con convertir la ruta, por donde en condiciones normales transita el 20% del crudo y el gas mundiales, en un “cementerio” para la flota y los soldados estadounidenses.
Teherán estudia la respuesta estadounidense a su propuesta de 14 puntos remitida a través del mediador Pakistán
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